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Lo mejor de Jennifer Lawrence es que dice y hace lo que quiere

Una estrategia de sus publicistas que consiste en que no hay estrategia

Lo mejor de Jennifer Lawrence es que dice y hace lo que quiere

Jennifer Lawrence en la premiére de X-Men Apocalipsis con fans / Getty

Jennifer Lawrence es una de nuestras actrices favoritas, de eso no hay duda. Con 25 años lleva cinco entre las chicas de Hollywood más demandadas por los directores y se ha convertido en la primera mujer en cobrar más que un hombre en una industria fuertemente machista. Con 25 años ha sido más políticamente incorrecta que grandes estrellas del celuloide que pensábamos que no tenían pelos en la lengua.

Jennifer Lawrence en El Hormiguero / Getty /


En Hollywood lo habitual son que las grandes estrellas se rebajen a leer un guión en sus entrevistas, cuando un reportero les pregunta o, incluso, en sus redes sociales. Para ello tienen un equipo detrás de publicistas y relaciones públicas que suelen decidir qué se dice y cómo se dice para resultar encantador y no ofender a nadie. Muy pocos han sido los que han dicho lo que han querido y han tenido la oportunidad de hacerlo. El cómico Ricky Gervais es uno de ellos, Jennifer Lawrence es otra.

Su estrategia ante los medios de comunicación es que no hay estrategia y eso resulta refrescante en la meca del cine donde cada paso está medido al milímetro y escrutado con lupa. Si hace apenas dos semanas le dedicó un sonoro 'Fuck You' (Jódete) a Donald Trump, el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos en prime time ahora le ha comentado a su compañero de Los Juegos del Hambre, Chris Hemsworth, que si el hecho de haber nacido en Australia había despertado instintos sexuales para con los canguros.

Jennifer Lawrence presentando Los Juegos del Hambre en Madrid / Getty /


Y esto es de lo más light pues no se calló cuando tuvo que reclamar mejores salarios para las mujeres, no se calló cuando tuvo que criticar que las mujeres tuvieran que estar siempre perfectas y en un peso aceptable y no se calló cuando reconoció que, a su edad, se había emborrachado en más de una ocasión.

Hollywood ha mandado a clínicas de rehabilitación a personas a las que se les fue la mano con el alcohol delante de las cámaras, ha condenado al ostracismo a actores y actrices con rasgos físicos diferentes y ha relegado a televisión a grandes intérpretes por ser demasiado voceras. No a Lawrence, a quien parece que su falta de estrategia de comunicación con los medios le está saliendo perfecta.

Teniendo en cuenta el estricto control de lo que dicen, hacen o llevan puesto las estrellas de Hollywood este soplo de aire fresco que es J-Law cambia, y mucho, las cosas.