Todo lo que esconde el vestido con el que Beyoncé nos dejó ojipláticos en los Grammy


Los Premios Grammy 2017 serán recordados por la gran victoria en el palmarés de Adele (aunque ella misma insinuó que habría cedido, con gusto, algunas de sus estatuillas a Beyonce), las brillantes actuaciones de Katy Perry o Bruno Mars o los escotazos de vértigo de la alfombra roja.

Pero si hay una imagen que, seguramente, supere a todas las anteriores será la de una Beyoncé imponente sobre el escenario, vestida de semidiosa, exhibiendo su tripa de embarazada de mellizos y convirtiendo su tema Love Drought en un himno a la fecundidad (en la parte de arriba, las fotos).

¿De dónde salió ese impresionante vestido y qué es exáctamente lo que quería expresar con él Beyoncé? Te lo contamos:

1. El traje ha sido realizado por Peter Dundas, un diseñador noruego-estadounidense que ya ha trabajado con anterioridad para Beyoncé (suyo es, por ejemplo, el vestido amarillo con volantes que aparece en el vídeo de Hold On).

2. El vestido fue creado exclusivamente para la diva, quien, para Dundas, es su "musa" y la inspiración de su nueva colección. Sin embargo, ya pudimos ver hace unos meses una aproximación a esa sensualidad de transparencias y aire etéreo de la que el modisto parece ser un experto en Kim Kardashian.

LOVE YOU KIM🐯❤️ #TB #FittingMrsWest @kimkardashian @britishvogue #90yrs #LionHeart 👊

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3. Gloriosa. Ese era una de los propósitos del vestido: que una Beyoncé que ya ha sido erigida en reina (ella es Queen B), resultara, además, divina, fértil, completa, transhumana y suprema. El objetivo se consiguió  con este vestido-túnica de aires celestiales y mangas de elfa medieval recorrido por transparencias y brillos dorados.

4. Oda a la maternidad. Además de exhibir con gran belleza el embarazo de la artista, el vestido lleva un bordado bajo el pecho que constituye un retrato de la propia Beyoncé con dos querubines a su lado. Para el diseñador, que ha confesado que le gusta crear historias a través de las telas, "fue divertido celebrar el momento con ella".

5. La corona de una diosa. Beyoncé acompañó el traje (de semidiosa) con una corona compuesta por rayos e inspirada en la de la divinidad africana Oshum (¿o en la virgen de la Macarena, como han señalado algunos). Según las creencias religiosas, Oshum es la dueña del amor, la feminidad, el romanticismo, la delicadeza...


6. Joyas enormes y todopoderosas. También dignas de una deidad eran las numerosas gargantillas doradas y cadenas que cubrían por completo el cuello de Beyoncé y que fueron diseñadas por House of Malakai, una firma que produce joyas en 3D. Al parecer, las piezas, en las que aparece una cabeza de una diosa egipcia, están inspirada de un cuadro de Gustav Klimt.

7. Dundas también es responsable del outfit de dos piezas que Beyoncé lució al principio de una de sus canciones y que es capaz de desafiar la sexualidad de cualquiera de los modelitos navideños de Cristina Pedroche. También es su aguja la del impresionante vestido rojo de lentejuelas que la cantante vistió en el patio de butacas. La primera colección de Dundas en solitario tras abandonar Roberto Cavalli no podía empezar con mejor pie.


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