• LISTA DE LOS40
  • PROGRAMAS + -
  • VÍDEOS
  • GIRAS
  • CINE / TV
  • BigBang
  • ESTILO
  • INTERNET
  • JUEGOS
  • CÓMICS
  • LOS40 MUSIC AWARDS
  • © PRISA RADIO -
    GRAN VÍA, 32. 28013 MADRID [España]
  • MAPA WEB AVISO LEGAL POLÍTICA DE PRIVACIDAD POLÍTICA DE COOKIES

    Ana Guerra, Pablo Lopez, Bisbal, Bunbury… y muchos más… ¡Enamorados de un mismo disco!

    Unanimidad con #Golosinas 2018

    Ana Guerra, Pablo Lopez, Bisbal, Bunbury… y muchos más… ¡Enamorados de un mismo disco!

    @pablolopezmusic / Instagram

    A mediados de los 90 hubo una oleada de cantautores españoles que consiguieron que este género estuviese en lo más alto. Javier Álvarez, Ismael Serrano o Pedro Guerra fueron grandes exponentes de esta nueva generación de artistas que basaban su talento en la palabra.

    Fue en 1995 cuando el canario publicó su primer álbum. Un disco grabado en un estudio “pero en vivo y con público, para poder mostrar esa intimidad y cercanía que tenían los conciertos del Libertad 8”, explica su autor.

    El Libertad 8, un local en Madrid que acogía a este tipo de cantantes que soñaban con difundir su poesía. Aquel trabajo llevó por nombre Golosinas y supuso un éxito en ventas que poco podía imaginarse.

    “Supuso el comienzo de todo”, asegura Pedro Guerra, “ahora se cumplen 25 años desde que llegué a Madrid y esos dos años que estuve trabajando en el Libertad 8 son el contenido de Golosinas”.

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    Y es que ese disco es como un diario de lo que el cantautor vivió aquellos días. “Es importantísimo para mí porque fue mi disco de presentación y contiene todo lo que yo había aprendido de la música hasta entonces, tanto a través de las canciones como a subirme a un escenario”.

    Ahora, en este año ha decidido publicar una nueva versión de aquel álbum, #Golosinas 2018, en el que se deja acompañar con amigos que admiran su música y su talento y que han considerado todo un regalo compartir tema con él.

    Cuatro colaboraciones

    “He sentido siempre profunda admiración por su carrera, su talento, su música, sus letras…”, confiesa Juanes, “cantar esas palabras tan hermosas es un privilegio”.

    Juntos han recuperado Peter Pan, una canción que a Juanes le lleva “a esos lugares que siempre añoro”.

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    No es el único. Rozalén asegura que haber grabado con Guerra “ha sido un regalazo del cielo”. En su caso han rescatado Las gafas de Lennon.

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    Otra mujer, Vanesa Martín, se ha sumado a este proyecto con uno de los temas estandartes en la carrera del canario: Contamíname. En 1994 ya la cantaron Ana Belén y Víctor Manuel y consiguieron ganar un Premio Ondas.

    Según Ana Belén Golosinas supuso para Pedro “el éxito y reconocimiento como autor imprescindible dentro de la música pero también supuso encontrarse con los cantautores de otra manera, la nueva generación de cantautores”.

    “Me parece de esos discos que no pueden faltar en tu estantería”, asegura la malagueña sobre ese disco que, a partir de ahora, también llevará su nombre.

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    “Para los que en aquella época, o un poco más tarde en mi casa, empezamos a escribir y tontear un poco con las canciones fue un disco super inspirador. A día de hoy me parece tan bueno que no ha pasado de moda ninguna de sus canciones”, añade.

    Y hay una cuarta colaboración, la de Pablo Lopez, otro de los jóvenes talentos para componer de la nueva escena.

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pablo López (@pablolopezmusic) el

    Admiración de sus colegas

    Son muchos artistas que reconocen en Pedro un pionero en una nueva forma de reinterpretar la canción de autor. “Para mí se convirtió en una referencia porque yo veía a Pedro Guerra y no dejaba de aprender cosas y, además, ese disco abría un camino a un universo musical diferente”, reconoce Ismael Serrano.

    Una idea que apoya Sole Giménez de Presuntos Implicados. “Revolucionó un poquito el panorama musical. Creo que en la música de cantautor después del auge que tuvo en los años 60 y 70, prácticamente en los 80 desapareció y gracias a este disco pudimos rescatar el buen hacer que hacen los cantautores para la música”, explica la valenciana.

    “Fue un disco que me hizo cambiar mi percepción de lo que era la música de cantautor”, confiesa Nach. “Fue una puerta abierta para todos los que fuimos llegando después”, añade Rosana.

    Son muchos los que admiran su forma de hacer las cosas. “Siempre he querido ser como tú y tener esa capacidad que tienes tú para hablar en los conciertos como tú lo haces”, afirma Iván Ferreiro.

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    “Una de las razones por las que me quedé en Madrid es porque descubrí Libertad 8 y lo que pasaba allí. Esa receptividad, el público que abarrotaba el bar y se sentaba a escuchar casi religiosamente a Pedro en ese momento”, recuerda Jorge Drexler.

    “Eres un genio de lo sutil, del buen gusto y de todo lo que es la sensibilidad musical”, añade Manuel Carrasco.

    Veteranos como Coque Malla, Bunbury, David Demaría, Fito Páez, Santiago Auserón o Miguel Ríos recalcan su aportación. David Bisbal, Bunbury, Tote King, Pasión Vega, Andrés Suárez, Arkano, Poveda o Ana Guerra siguen aprendiendo de él.

    De todos los ámbitos

    Pedro Guerra puede sentirse feliz con el apoyo que está recibiendo con esta reedición de Golosinas. No sólo sus colegas de profesión entienden lo que supone este disco, también reconocidos profesionales de otros ámbitos, como el interpretativo.

    Javier Cámara o Dani Rovira son algunos de los que se saben al dedillo las letras de sus canciones. Y ha despertado la sensibilidad musical de otros como Peris Mencheta, Juan Diego Botto, Juanjo Artero o Blanca Portillo que han querido apoyarle en esta andadura.

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    Ver esta publicación en Instagram

    Una publicación compartida de Pedro Guerra Mansito (@pedro_guerra) el

    Aunque, sin duda, si hay alguien que ha compartido noches de Libertad 8, pasión por la música y dedicación por las letras, ese ha sido Marwan que ha querido dedicarle unas palabras.

    'golosinas' según marwan

    De las noches de Libertad 8, noches de sueños y canciones, de esos primeros años con Pedro recién llegado a Madrid, nace Golosinas, uno de los discos de canción de autor más importantes de la historia de nuestro país. Lo es por muchos motivos. Vamos por partes.

    Una de las principales bazas de estas Golosinas, es que nos acerca a un artista en estado puro, prácticamente desnudo, con un reducido acompañamiento musical, un disco que hoy ninguna discográfica se atrevería a publicar. En los tiempos de las superproducciones musicales, donde la base rítmica y la potencia de la producción priman por encima de todo, en una industria donde el mensaje y la belleza son puestos, a menudo, en segundo plano, y son enterrados bajo una cantidad exagerada de arreglos, es un milagro que este disco sea reeditado.

    Pedro no quiso caer en corrientes ni modas, decidió mantener su esencia y así nos la vuelve a traer hoy. La magia no necesita maquillaje. ¿Qué le vas a añadir a “El marido de la peluquera” o a “Deseo”? Este disco es la esencia de lo que él siempre ha sido como artista. Los pocos arreglos musicales que aparecen en las canciones son sutiles y deliciosos, una extensión de lo que es Pedro, todo un acierto y diría que, también, un acto heroico.

    Este disco es histórico, un disco de los que ya no se hacen, por las letras, por la calidad de las melodías, por la voz perfecta, porque huye de todo convencionalismo y solo muestra a un artista en exploración llegando a las entrañas de la vida, para contárnosla a su modo personal e intransferible. Pedro y estas canciones son irreemplazables. Es el disco de un bendito. Y nosotros los seres bendecidos por llevar más de 20 años disfrutándolo y por recibir una nueva bendición al verlo reeditado. Solo espero que encuentre acomodo en alguna radio para que las nuevas generaciones que se hayan podido perder a Pedro se suban a su música y se dejen llevar por las aguas tranquilas de su voz. Van a encontrar un mundo. Supongo que estarán de acuerdo conmigo en que esto no es un disco sino un regalo para los sentidos.

    Una vez analizado el tipo de disco ante el que estamos y su influencia en la gente que iba a sus primeros conciertos, no puedo dejar de hacer una cosa: recalcar la importancia de este disco dentro de la historia de la canción de autor de nuestro país por la influencia que ha tenido en muchos de los que ahora la cultivamos. Sé de muchos compañeros de oficio, músicos importantes, como Ismael Serrano, Luis Ramiro, Funambulista, Andrés Suárez, Alejandro Martínez y otros, que incluyen este disco entre los discos que les cambiaron la vida. Algunos de ellos llegan a reconocer que sin Golosinas no serían quienes son como artistas.

    Por todos es sabido que un artista es el resultado de su sensibilidad, de sus vivencias y de las fuentes de las que bebe. En el caso de este disco, no es que hayamos bebido de él, es que nos lo hemos estado sirviendo en nuestra copa día tras día, año tras año, aprendiendo y analizando sus canciones, compartiéndolas en largas noches de farra con otros amigos cantautores y las seguimos celebrando desde hace veinte años.

    Obra redonda donde las haya, una joya que recoge el estado de ánimo de una época y que sigue vigente en la actualidad. Estas son las canciones que nos marcaron a nuestros 20 años, las que nos dijeron quiénes éramos, qué sentíamos, las que nos contaron nuestra vida. Dudo mucho que un joven que se siente hoy tranquilamente a respirar estas canciones las sienta como ajenas. Son canciones que al escucharlas te hacen volver a aquella época y esa esencia se mantiene intacta para aquellos que escuchan este disco por primera vez, porque mantiene esa pureza, esa inocencia de tu primer amor, de tu primer desengaño, de las primeras dudas y de los primeros recuerdos.

    No se trata solo de una colección bellísima de canciones, sino de un espejo para muchísimas personas, un símbolo generacional. No son simplemente melodías y letras, no. Es un paquete de cartas donde se confiesa lo más íntimo y personal, donde desvelamos nuestros desvelos, donde desnudamos (o descubrimos, lo que viene a ser lo mismo) la vida, donde confesamos todo aquello que de otro modo, éramos incapaces de decir.

    Pedro fue El Guardián entre el Centeno para toda una generación, rescató a muchos jóvenes, a esos niños grandes asustados que podrían haber caído por el abismo. Él les dio la mano con estas canciones, los arrebató, los enamoró. Y al arrebatar a toda una generación, como maestro nuestro, nos ayudó a conducirnos el resto de nuestras vidas, nos marcó el camino, nos dio una oportunidad.

    Por tanto, este texto no es un repaso histórico, sino una carta de amor, una flecha de agradecimiento que lanzo hoy desde mi casa de Argüelles para clavarla en el corazón de Pedro, uno de mis maestros, el chico canario que compuso “Contamíname”, las más bella y sutil canción contra el racismo, el mismo que convirtió en canción la mejor película que he visto en mi vida, “El marido de la peluquera”, el que resumió la disipación instantánea del “Deseo” al ser cumplido, el que viajó a nuestra infancia y adolescencia para contarnos cómo fue, en “Dos mil Recuerdos”, el que sabe que “Hay mil maneras de derrotar a un hombre”, pero solo el amor puede derrotarlo de mil modos diferentes, el mismo chico que nos enseñó, como a “Greta”, que las heridas son el precio de vivir y que solo muere quien olvida las utopías, como queda patente en “Las gafas de Lennon”. Vaya disco. Gracias Pedro, por enseñarnos el camino.

    MARWAN 2018

    TE RECOMIENDO


    Comentarios

    LOS40

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?