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    Un concierto de Jason Derulo y dos puntos de vista: así lo vivimos

    Un concierto y dos puntos de vista

    Un concierto de Jason Derulo y dos puntos de vista: así lo vivimos

    Jason Derulo / Andreas Rentz (Getty Images)

    Jason Derulo reunió a su público español este martes en un concierto único. El WiZink Center de Madrid disfrutó del 2SIDES Tour de la mano de LOS40 y del intérprete de Talk Dirty, que además contó con un show de apertura de los gemelos Marcus & Martinus.

    La noche comenzó con el mítico tema de Whatcha Say, con el que consiguió hacerse un hueco entre las voces más sonadas del mundo de la música. Del mismo modo ocurrió con It Girl, una balada que dedicó a una chica del público a la que subió al escenario. Eso sí, cuando If I'm Lucky, Cheyenne, Talk Dirty, Goodbye, 1, 2, 3 y Want To Want Me sonaron, el WiZink Center rugió y el nivel de adrenalina se disparó.

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    Lo cierto es que los conciertos en directo son el arma letal de los artistas. O te dejan en un estado de shock inigualable del que dificilmente volverás a recuperarte, o te decepcionan hasta tal punto de no querer volver a escuchar sus canciones. ¿En cuál de los dos "sides" se encuentra Jason? Como dicen que en el equilibrio está la virtud, hemos contado con las opiniones de nuestras redactoras Lara Úbeda y Laura Coca.

    La primera de ellas asistió al evento desde el punto de vista del no-fan. Nunca antes había visto a Jason Derulo en directo y por tanto se enfrentaba a una nueva experiencia. Sin embargo, Laura ya vio al de Florida durante su actuación en LOS40 Primavera Pop de 2015 y no pudo convertirse en una verdadera fan de su talento.

    Si no fuiste al concierto de Jason Derulo en Madrid del pasado 16 de octubre, ya puedes vivirlo de la mano de Lara y Laura. Y si tuviste la suerte de hacerlo, tienes la oportunidad de recordarlo y sentirte identificado con alguna de estas dos opiniones.

    EL CONCIERTO DE JASON DERULO, EN PRIMERA PERSONA

    El ojo del fan (Laura Coca)

    Si hay algo que no iba a esperar de la noche del martes 16 de octubre es que saldría del WiZink Center aún más encandilada del talento de Jason Derulo. Cuando su DJ salió al escenario para levantarnos el ánimo, noté cómo mi adrenalina se disparaba por momentos (hombre, sonando La Gasolina de Daddy Yankee o Taki Taki de DJ Snake, Ozuna, Selena y Cardi B no me extraña que lo hiciese).

    Yo pensé que no podía tener más ganas de que el intérprete de muchas de mis canciones favoritas saliese al escenario hasta que lo hizo. Ahí fue cuando mi adrenalina y la de mucha gente a mi alrededor se disparó. Whatcha Say, It Girl, Ridin' Solo, Talk Dirty, Cheyenne, Talk Dirty, The Other Side, Want To Want Me... temas como estos hicieron que mi cuerpo no parase de moverse en toda la noche. Bueno, y también el elenco de bailarines que lleva consigo Jason en cada uno de sus conciertos. Ellos también hicieron que lo pasara muy bien.

    Pero sin duda, mi momento favorito fue cuando apareció con el outfit del videoclip de If I'm Lucky y sonaron los primeros acordes de la canción. Lejos de quedarse satisfecho con lo que acababa de hacer sobre el escenario, recreó una escena de Thriller de Michael Jackson en la que sus bailarines y él eran una especie de zombies. Y cómo se nota que la puesta en escena es uno de los fuertes de Jason, porque el humo, sus outfits y las coreografías me volvieron a dejar en un estado de shock permanente que aún dura en estos momentos en los que tecleo estas palabras. Y si a esta puesta en escena le sumas la proyección de una especie de historia tribal protagonizada por Derulo en la pantalla gigante, dudo que vuelva a recuperarme. Eso sí, no sé cómo lo hará para sorprenderme aún más en el próximo concierto al que asista.

    El ojo del no-fan (Lara Úbeda)

    Como buena amante de la música, de vez en cuando me gusta descubrir cómo se comportan en vivo y en directo artistas a los que no sigo, porque casi siempre consiguen sorprenderme (para bien o para mal). Así que cuando me ofrecieron la oportunidad de ver a Jason Derulo en concierto hice un pequeño esfuerzo por acallar la voz perezosa de mi cabeza que me tentaba con una cómoda e improductiva tarde en el sofá y me lancé a la aventura, poniendo rumbo al WiZink Center de Madrid. 

    Cuando llegué (tarde, todo hay que decirlo) el público ya estaba de lo más animado y bailaba al ritmo frenético de los temas que en ese momento estaba pinchando el DJ de Jason. Mi primer pensamiento fue: "Peligroso. Si la gente empieza el concierto en un punto tan alto, la caída si Derulo no consigue mantener el ánimo puede ser enorme". Sin embargo, después de salir el artista al escenario y terminar de interpretar (y digo 'interpretar' porque lo que hace el de Florida no es solo cantar) el primer tema no me quedaba duda: el concierto iba a ser una gran experiencia.

    Según avanzaba el show comprobé asombrada cómo se iba disipando otro de mis miedos: había ido sin estudiar, sin haberme repasado ninguna de las canciones. Pero no me hizo falta, pues salvo el nuevo single que presentó en directo (Make up), me sabía absolutamente todos los temas. No es de extrañar, cada uno de los lanzamiento que hace Jason Derulo se convierten en éxitos radiofónicos que quedan grabados en nuestra cabeza. Además, he de admitir que como buena 90' girl me emocioné al escuchar temazos como Don't Wanna Go Home Riddin' Solo, que me acompañaron durante mis primeras fiestas y aventuras en discotecas light.

    Si tuviese que describir el concierto con una palabra, sin duda elegiría 'espectáculo'. Jamás había visto a nadie cantar mientras hace pasos de baile imposibles (no, no he tenido la oportunidad de ver a Michael Jackson) alcanzando unos agudos tan perfectos y afinados. El grupo de bailarines y bailarinas eran una parte indispensable del concierto, aunque a ellos también nos hubiese gustado verles secándole el sudor al artista (un papel reservado para ellas). La puesta en escena, la música, y la potencia del propio Jason hicieron que el tiempo se pasase volando. Totalmente recomendable.

    Hay algo que ha quedado claro: Los conciertos de Jason son un acierto para conseguir en un mismo plan fiesta, baile y diversión sin límites.


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