Camilo no ha podido ir descalzo en su primer viaje de 2024 que ha estado lleno de curiosidades que ha querido compartir

Comparte las imágenes de sus vacaciones familiares y las pone música

Camilo.

Camilo es muy amigo de andar descalzo, bien lo sabe cualquiera que haya ido a alguno de sus conciertos o que le siga habitualmente en redes sociales. Pero esta Navidad ha tenido que olvidarse de andar descalzo y es que se ha ido a la nieve y el frío es razón suficiente para cubrir los pies.

El cantante se ha ido con su mujer, Evaluna a Breckenridge, en el estado de Colorado, en Estados Unidos. Una escapada que han querido compartir con su tribu a través de vídeos llenos de humor, en su línea buenrrollista.

Primero les vimos en el supermercado protagonizando una especie de sketch basado en las pechugas, los muslos y los labios de la cantante. Está claro que si lo de la música no les va bien en algún momento (harto difícil) siempre podrán convertirse en humoristas.

Cantando en la nieve

Ni de vacaciones puede olvidarse Camilo de la música, de ahí que no pudiera evitar sacar la guitarra en la nieve y cantar un poquito de Salitre, su colaboración con Manuel Carrasco. Eso sí, tuvo consecuencias: “No podía ver esas montañas y no sacar guitarra! Casi se me congelan los dedos 🥶♥️😝”.

“Buen video amigo. Amo esta canción. Me tuve que aguantar pa no cantarla mientras te grababa”, comentaba su cuñado, Mau Montaner, dejando claro que este viaje no es de pareja sino familiar.

El resumen

También le ha puesto música al vídeo con el que ha decidido resumir su viaje. Una melodía que ha compuesto para la ocasión. Y nos ha contado las curiosidades de lo que han vivido estos días.

“Nos dijeron que había una familia de osos que pasaba todas las noches por el patio de la casa, y que estuviéramos pendientes para verlos. Nunca los vimos”, confesaba.

Además de cantar ha hecho deporte, pese a las primeras reticencias: “Tenía susto de hacer snowboard por miedo a lesionarme. Bajé 10 veces una montaña entera en la tabla, salí sano y salvo, y cuando llegué a la casa me di un golpe en la pantorrilla, y casi me la arranco jajaja”.

Como buen latino, ha notado los efectos de la nieve y ha hecho todo lo posible por combatir el frío: “Tomé como 700 cafés al día para mantenerme caliente. Me puse la misma chaqueta todos los días porque era la única que calentaba bien. Me puse oxígeno un montón de veces, porque a 3800 metros de altura es muy difícil respirar”.

Además, ha admitido que ha pintado todos los días. Y la frase que lo resume todo: “Fuimos felices en la nieve. ❄️♥️🥶🐻🍄”.

Ahora toca volver a la realidad. Ya ha cogido el avión de vuelta.

Cristina Zavala

Periodista enamorada de todo el entretenimiento....