Sonia Mangas revisa la televisión de los 90: De la modernidad de ‘Farmacia de Guardia’ a la censura de los padres con ‘Compañeros’
Buena dosis de nostalgia con 'No hemos salido tan mal'

Farmacia de Guardia / Atresmedia
Está demostrado, hay unas generaciones que disfrutan de la nostalgia y los festivales de música que recuperan la música de los 90 o los 2000 son buena prueba. Si hablamos de televisión, ocurre lo mismo. No hemos salido tan mal. Historia de la tele que crio a los millennials, de Sonia Mangas, nos traslada a esa época en la que la caja tonta era la reina de la casa.
Hubo un tiempo en el que los españoles solo tenían dos cadenas para ver televisión. Ni cadenas privadas, ni plataformas de stream. La familia se reunía en torno a la televisión para compartir un contenido familiar en muchos casos. Y aquellos contenidos abrían debates sociales que ahora recordamos con este repaso histórico lleno de anécdotas y momentos de cultura pop.
Hemos hablado con la autora para recordar aquellos tiempos y compararlos con los de ahora en los que la televisión ha pasado a un segundo plano en muchos hogares, pero que sigue despertando muchos momentos de nostalgia en muchos espectadores.
LOS40
LOS40
Te recomendamos
¿Podríamos decir que eres teleadicta?
Sí, jajaja. Ahora veo menos la televisión porque tengo menos tiempo libre, pero he llegado a ver muchas horas. Como cuento en el libro, eso de que el temporizador te pregunta si sigues ahí o te has ido… no, yo estoy aquí, que lo estoy viendo.
¿Consideras la televisión parte de la baja cultura?
Según, hay algunos programas que están mal valorados, otros que están bien. Según para qué momento lo puedes utilizar. Yo veo todo tipo de programa, no me importa decir que he visto Sálvame o Gran Hermano. Me puedo ver la mayor purria y luego verme un documental. En determinado momento que no quieres pensar, te ves cualquier chorrada. La isla de las tentaciones, lo ves y dices, están peor que yo.
Das un repaso por programas y series que han marcado una generación y han creado cultura popular. Si te tuvieras que quedar con uno, ¿cuál sería?
Todo lo que fue el concepto del Tamarismo, el fenómeno que fue Tamara con Paco Porras, Leonardo Dantés… es mi favorito. Estoy deseando que salga la serie para verla. Me quedé en shock, me parecía fascinante. Yo tendría 12 o 13 años y era como, wow, ¿qué es esto? También el primer Gran Hermano. Estábamos acostumbrados a unos formatos de concursos, variedades y, de pronto, una cosa nueva que fue un boom.
“Los millennials no hemos salido tan mal para la tele que hemos visto”. ¿Podría resumir eso el libro que has lanzado?
De hecho, sí. El título del libro viene porque hago muchos hilos de twitter sobre contenido de programas de los 90 o los 2000 y uno de los comentarios más habituales es, ‘pues no hemos salido tan mal’. También repiten mucho eso de ‘esto ahora no se podría hacer’.
Tras leer el libro una de las primeras reflexiones que sacaba es, qué mal ha envejecido gran parte de la televisión, ¿no?
Sí, y para escribir el programa me he vuelto a ver los programas y decía, ufff… Por ejemplo, el programa de karaoke que, al final, es algo tan sencillo como un karaoke en una playa, ¿en qué momento puede ser tan horrible? Ya están metiendo, María habla medio en bragas al lado del que canta, el primo de Zumosol diciendo guarradas a la presentadora… parecía un formato tan blanco y sin más, gente cantando una canción y tienes que meter las pinceladas de los 90.
Al final, la televisión es testigo del momento vital de una sociedad y la de los años 90 era muy machista, y no solo por las Mama Chicho, ¿no?
Sobre todo, las parejas que presentaban galas que era el galán con su esmoquin y una Miss o vedette que no presentaba igual, era la co-presentadora haciendo realmente labores de azafata. Aparte de las Mama Chicho estaban los programas de humor que era tocar el culo o cosas así. Y todos jajajaja. Super risas que si lo ves ahora dices, wow. Cuando vi ahora la serie de Arévalo y compañía fue como… wow… tampoco esperaba menos.
Sucedían cosas que ahora no están permitidas como llevar tigres y leones a un plató. Podría decirse que hemos evolucionado.
Sí, en el libro hablo de la leona que un día se escapó del plató por el estrés. No puedes estar en un plató con luces, colores, música y meter un animal en un lugar que no es su hábitat ni debería estar ahí. Se usaban muchos insectos y gusanos que también son animales, pero llaman menos la atención que si metes un león o un tigre que no deberían estar ahí. Ahora incluso con gatos y perros tienen todo mucho más controlado.
Tampoco se podrían usar sintonías como la de ¿Qué apostamos? que incitaba a la ludopatía.
En el momento no te das cuenta. En China no se podía llamar ¿Qué apostamos? porque estaba prohibido apostar. No te dabas cuenta de la letra de la canción. Es como la de las Mama Chicho que si miras frase por frase ves que está hablando de un acoso. Pero con musiquilla de fondo, quedaba todo muy bien.
Volviendo a ¿Qué apostamos?, hubo hasta un disco en el que cantaban Ana Obregón y Ramón García. Y uno de los temas, Morena, fue parte de la vuelta ciclista a España… qué frágil es la memoria.
Eso lo contó hace poco Ramón García en el programa que tiene en Castilla la Mancha con abuelos. La sintonía de ¿Qué apostamos? la quería escuchar la gente y entonces no había Spotify ni otras plataformas para encontrarla. Como mucho, la podías grabar y había gente que la quería. Y les debieron ofrecer grabar un disco entero con canciones de relleno, pero que incluyese esa sintonía. Y una de las canciones que cantaban ellos se escogió para la vuelta ciclista. No eran canciones para lucir la voz, estaban correctas.
Ahora, lo que hemos perdido, es esa capacidad de reunirnos en familia para ver la tele, ¿en qué va a influir eso a la Generación Z?
No lo sé si a nivel familiar. Para las generaciones más jóvenes no hay muchos contenidos interesantes como había antes. Hablo de niños y adolescentes, antes teníamos muchas series juveniles que veíamos por la mañana, pero ahora no hay. Ahora hay canales temáticas, pero no en la televisión generalista, es todo adulto.
Podría parecer que con la gran oferta audiovisual que hay ahora, es más difícil concentrar al público en un mismo contenido, pero Broncano y Motos nos han dejado claro que el debate sigue estando ahí, ¿no?
Yo creo que hay gente que solo pone la televisión para ver La Revuelta a día de hoy, porque el resto de contenido no le interesa. Hay muchos programas de actualidad, magazine, informativos, pero entretenimiento no hay tanto.
Este cruce de cadenas ya lo vivimos con Farmacia de guardia y Médico de Familia, pero no armó tanto revuelo. ¿Hoy eso sería posible?
Se llevaban muy bien y había muy buen rollo. Espero que esto de Broncano y Motos sirva para que al final haya ese buen rollo. La rivalidad te da mucha audiencia y mucha chicha, pero pudiendo llevarte bien… hay hueco para los dos, se ve en las audiencias. Lo importante es que cada uno encuentre lo que más le guste en la tele.
Hay cosas que no cambian. Hablas del origen de la telerrealidad con Gran Hermano y Operación Triunfo y son dos formatos que siguen vigentes y, además, que siguen teniendo buena aceptación, ¿cuál es la clave?
Creo que tienen el ingrediente de que la gente se enganche. Yo sigo viendo Operación Triunfo, sí que es verdad, que de manera diferente. Ahora veo OT, pero igual no veo a un concierto de ese artista. Mi generación ahora lo vive de otra manera, aunque, sí es cierto que el público más joven les pasa lo mismo que a nosotros antes.
Por cierto, ¿tienes triunfito favorito de la última edición?
De entonces era Chenoa, y de ahora me gusta Naira. En los realities siempre me ha gustado ese perfil, como en Gran Hermano, cuando hablan de la mala.
¿Y tenías favorito en la última edición de Gran Hermano?
Han sido todos tan veletas. Óscar iba a mi cole cuando hicimos grado superior. Yo iba a una clase y él a la otra. No he hablado con él jamás, pero tenemos un grupo de whatsapp con las de mi clase y está que arde. Aunque ninguna habíamos hablado con él, sí que era una persona que llamaba la atención, era igual. Hemos comentado mucho.
Los realities han logrado crear un lenguaje propio, ¿cuál es tu término favorito?
Ahora está como muy de moda lo de la rotonda. Es bastante nuevo, que estás por un camino en el reality y, de pronto, decides cambiar y tomar otro camino. Eras amigo de uno y ahora cambias a otro. Edredoning ya está muy visto, tiene muchas variantes.
También la televisión nos ha dado frases memorables que han pasado a formar parte de la cultura pop: ¿Cuál te parece que es más difícil de olvidar?
‘Baptisterio romano del siglo I’ es muy guay, pero la puedes meter muy poco en conversaciones normales. ‘¿Usted quién es?’, de El Diario de Patricia, quizás. Si usamos, ‘para dentro Romerales’, es que ya somos un poco mayores, pero mi madre lo sigue diciendo. Hay frases que se han quedado.
Ahora que la viralidad está tan presente, es algo que ya hizo la televisión. ¿Cuál es tu viral televisivo favorito?
Yo creo que el primero, ‘Sole que te meto con el mechero’. Ese tío si hubiese salido en los dos mil hubiera ido a Supervivienteso Gran Hermano Vip, hubiera sido mucho más famoso. Luego El Chicharra se hizo un TikTok.
Esta dosis de nostalgia nos hace recordar cosas que muchos tienen olvidadas como que Olga de Souza que era parte de Cacao Maravillao en Goles son amores, acabó formando parte de Corona, el grupo que nos hizo bailar a todos con Rhythm of the Night… ¿cómo fue aquello?
La verdad es que lo descubrí escribiendo el libro. No lo sabía. Me basé mucho en artículos que se publicaban en Italia porque muchos formatos vienen de allí. Quería investigar sobre ellas y haciendo esa labor vi que Olga de Souza era una Cacao Maravillao. A esta mujer no le ha salido tan mal. Ahora con todos los festivales remember que hay, volverá a estar a tope.
Repasas las series juveniles. Al Salir de Clase toda una cantera. O Compañeros que algunos padres prohibían ver a sus hijos… ¿qué habrían hecho esos padres con Élite?
Hubieran flipado. Entiendo que Compañeros tenía tramas que decías, esto en mi cole no pasa. Pero es verdad que había otras que los padres no querían que viésemos sobre drogas y líos que sí que existía. Entiendo que los padres no quisiesen que sus hijos lo vieran en televisión, pero ya lo veían en el instituto o en el parque. Había sobre protección. Yo lo veía porque me dejaban ver cualquier cosa. Los finales de Compañeros siempre tenían como una moraleja y me parece que era una buena herramienta de aprendizaje. Es como mi madre que me dejaba comprar la Super Pop y la Bravo, pero la Vale, no, porque la veía un poco más guarrilla.
Mucha censura ahí, pero luego veíamos a las Mama Chicho medio desnudas.
Esta revista no que sale no sé qué de sexo, pero resulta que estás viendo a las de Ay, qué calor sacándose pegatinas de frutas de los pezones. No tiene mucho sentido.
Hablando de estas series, fueron planteando temas que eran tabú antes como Farmacia de Guardia que sacó a primer adolescente homosexual en ficción española. ¿Hay que agradecerle a la televisión esa labor de apertura?
Farmacia de guardia fue bastante moderna en esa época. Aparecía otro personaje transexual, una niña que tenía VIH y tenía muchos problemas porque los padres no querían que sus hijos compartieran clase con ella. La serie hizo labor de educación. Fueron pioneros en darse cuenta de que tenían un altavoz, aunque en el caso de la niña con VIH, reconoció que, tras la serie, no notó ningún cambio en su colegio. Pero por lo menos, daba voz a temas que en ese momento eran tabú.
También nos ha dado mucho personaje y lo sigue haciendo. Uno de ellos Leticia Sabater que sigue ahí presente. ¿Qué te parece su villancico de este año?
El del año pasado fue tan heavy, el de lléname el tanque, que este me ha parecido hasta correcto, dentro de Leticia Sabater. Lo único que me he quedado en shock es cuando enseña el tanga y el siguiente frame del vídeo son dos niños. Dices, ¿qué necesidad de meter dos niños? Pero no me ha dejado tan loca como otros. Ella sabe reírse de sí misma, se ha convertido en un personaje. La tía da conciertos todas las semanas y los llena. Ha sabido reírse de ella misma, ha aprovechado el tirón y le funciona. En solo dos días, el vídeo se había hecho un millón de visualizaciones. ¿Qué artista te hace eso? Que hablen mal, pero que hablen. Entre el villancico y la canción del verano, cada seis meses se saca un tema y lo peta. Todos los medios se hacen eco cuando los lanza, muy bien por ella.
Por último, comparando la tele de antes y la de ahora, ¿hemos ido a peor o hemos mejorado?
En muchas cosas hemos mejorado, como la cosificación de la mujer o el maltrato a los animales, hemos evolucionado. Igual hay contenidos que echo de menos que antes me parecían divertidos, aunque puede que ahora los viera y me pareciesen horribles. Es como cuando ves Friends y ves que no ha envejecido muy bien. Pero me gustaría que ahora hubiera más variedad. Es verdad que ahora la televisión es más políticamente correcta, intentan no tener polémicas, aunque luego las hay todos los días. Antes tenía un punto más de locura. Es verdad que ahora no van a invertir tanto en formatos porque ha bajado mucho el consumo televisivo. Hoy en día, el formato más visto tiene 2 millones de espectadores.
Hubo un tiempo en el que se cantaba eso de Video killed the radio star: ¿El streamer killed de tv star?
Para algunas generaciones yo creo que sí. Para los que hemos crecido con la tele, todavía nos agarramos a ella y, sobre todo, las generaciones más mayores. Pero los más jóvenes la tienen como complemento, pero prefieren ver otras plataformas. Sería horroroso que acabara desapareciendo la televisión. Espero que renazca y que la gente vuelva a ver la tele, aunque es complicado. Ahora dicen que la media es de 170 minutos al día, que está muy bien, aunque antes igual era el doble.
¿Cuál es el programa que traerías de vuelta o la serie de la que harías un remake?
Ahora tenemos El diario de Jorge que es El diario de Patricia, aunque es verdad que con un horario terrible porque el público que veía eso estamos currando todos a esa hora. El juego de la oca lo rescataron hace dos años en Uruguay duró dos días, no va a funcionar. ¿Qué apostamos?, por ejemplo, no sé. Si traen alguno de los formatos de antes, sí es verdad que tendría que ser más rápido porque los programas de antes son muy lentos comparados con los de ahora. Traería de vuelta uno que no conoce ni Dios, un programa que echaban en Antena 3 a la hora de comer en el 98-99 que se llamaba Tomates y pimientos, que presentaba Mayra Gómez Kemp. Funcionaría porque cómo ha evolucionado la cesta de la compra. Era muy sencillo, dos personas de la calle que no son cocineros, a los que apoyaban dos cocineros. Les daban 1000 pesetas y tenían que hacer una compra y hacer un menú de tres platos. Era muy rápido. No lo petaría de audiencias, pero creo que ahora funcionaría. Lo pondría a la hora de Arguiñano y La ruleta de la suerte.
Y para acabar, de la televisión actual, ¿cuál es el formato del que nos seguiremos acordando dentro de unas décadas?
Sigo viendo Gran Hermano y Operación Triunfo. También veo Drag Race. Y La isla de las tentaciones cuando sale, también lo veo porque me hace mucha gracia. Es un formato que ha tenido mucho tirón. Para dramas ya tengo la vida o los informativos, que también los veo.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...














