El veneno está en el aire: casi todos los entornos escolares superan los niveles de NO2 que permite la OMS
Ecologistas en Acción ha publicado los resultados de su campaña para medir NO2 en entornos escolares.

El NO2 amenaza la salud de todos, pero especialmente la de los más pequeños. / Nanci Santos
El dióxido de nitrógeno, conocido por su fórmula química NO2, es uno de esos enemigos invisibles cuya presencia supone un serio riesgo para la población. Lo genera, sobre todo, la quema de combustibles fósiles: coches diésel, camiones, calefacciones de gas y centrales eléctricas. Y sus consecuencias para la salud son muchas y muy variadas. Irrita las vías respiratorias, agrava enfermedades como el asma y puede reducir la función pulmonar, especialmente en personas mayores y niños.
Pensando precisamente en estos últimos, Ecologistas en Acción lleva a cabo desde hace cuatro años, en colaboración con la iniciativa Clean Cities, una campaña de ciencia ciudadana mediante la que mide las cantidades de NO2 presentes en los entornos escolares. Y las conclusiones no invitan precisamente al optimismo: el 99% de los centros analizados supera los niveles máximos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En esta ocasión, se han analizado los entornos de 174 escuelas, centros de salud y zonas especialmente sensibles de 14 núcleos urbanos de seis comunidades autónomas: Andalucía, Cantabria, Cataluña: Badalona, Madrid y Navarra. Sólo dos de ellos, ambos en la localidad catalana de Olot, cumplen las recomendaciones de la OMS. Y 12 de las escuelas , el 7%, están incluso por encima de los 40 µg/m3, el límite legal actualmente vigente.
LOS40
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Para Ecologistas, "se deben implementar una serie de medidas dirigidas a reducir la contaminación en las vías perimetrales en los centros escolares".
"La contaminación del aire afecta muy gravemente a la salud de la infancia: alergias, asma infantil, enfermedades cardiorrespiratorias y trastornos neurocognitivos que les acompañarán durante toda su vida", advierten desde Ecologistas en Acción.
En busca de soluciones
¿Se puede hacer algo? Claro que sí. Desde la organización ecologista señalan que "se deben implementar una serie de medidas dirigidas a reducir la contaminación en las vías perimetrales en los centros escolares".
De entrada, para Ecologistas en Acción es necesario "pacificar el 100% de los entornos escolares, restringiendo el tráfico motorizado en torno a las escuelas". Lo siguente es "limitar la velocidad de circulación a 20 km/h". En tercer lugar, hay que "controlar y monitorizar los niveles de contaminación atmosférica y acústica en los centros".
Cambiar el modelo de movilidad es clave. El informe de Ecologistas en Acción aboga por "crear caminos escolares y carriles bici practicables y seguros para las familias, que promuevan la movilidad activa" y "priorizar el transporte público, compartido, en bicicleta y peatonal", así como "limitar el aparcamiento y el tráfico en las calles del entorno y destinarlos a espacio público verde o espacios de juego". Y por último, "naturalizar los entornos escolares para mejorar la calidad ambiental, fomentar el contacto con la naturaleza, la actividad física al aire libre y mitigar el efecto manzana de calor al tiempo que las personas se benefician de los efectos positivos para la salud". Todo ello, acompañado de una vigilancia que haga "cumplir la normativa vigente penalizando la doble fila en la puerta de las escuelas".

Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20...












