El mar de pantallas que recibió el show de David Guetta en O Gozo
Miles de personas quisieron guardar un recuerdo para siempre del dj francés en nuestro país

David Guetta, en una de sus últimas actuaciones en España en los Latin Grammy de Sevilla / Aldara Zarraoa
El Monte do Gozo se transformó anoche en una auténtica catedral electrónica para recibir a David Guetta, quien ofreció un espectáculo deslumbrante en el marco del O Gozo Festival. Con un recinto abarrotado, el público quiso llevarse a casa un recuerdo para siempre del dj y cuando salió a escena le recibió un gigantesco mar de pantallas de teléfonos que competían con los destellos que salían de las pantallas del escenario.
Guetta, que regresaba a Galicia tras su última actuación en Vigo en 2023, apareció enfundado en una cazadora que contrastaba con la energía ardiente de su set. "Boas noites, Galizia, saludó en gallego, desatando la ovación del público antes de lanzar su I'm good (Blue) remix del clásico Blue (Da Ba Dee) de Eiffel 65, un guiño nostálgico que marcó el tono de una noche cargada de referencias pop y beats demoledores como Titanium, Club can't handle me, Love don't let me go, Memories...
Así arrancaba una nueva cita de su espectáculo The Monolith, la gigantesca estructura que preside sus shows de manera real y virtual y que sirve de hilo conductor a su show musical. La música electrónica se combina con una producción visual elegante con luces láser, pantallas LED en forma de cubo, efectos especiales con fuego y pirotecnia para una experiencia sensorial completa ante decenas de miles de espectadores.
LOS40 Dance
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El DJ galo desplegó un repertorio que combinó sus grandes éxitos (Love is gone, Sexy bitch, Sweat, Without you...) con nuevas producciones, como su reciente versión de Together, el hit ochentero de Bonnie Tyler, reinterpretado junto a su compatriota Hypaton. La mezcla de techno, dance y pop fue el hilo conductor de un set que no dio tregua durante más de hora y media.
El público se entregó desde el minuto 1 y además de grabar (algunos con hasta dos móviles en las manos como se ve en las imágenes) coreó cada uno de sus hits además de responder al francés con sus movimientos en los momentos álgidos de la noche.
El escenario, flanqueado por columnas de humo y pantallas LED de última generación, ofrecía una visión futurista que parecía sacada de una película de ciencia ficción.
Las luces, visibles desde varios kilómetros a la redonda, acompañaban cada drop con precisión quirúrgica, mientras el público saltaba al unísono, convertido en un solo individuo.
Al finalizar el show, mientras las luces se apagaban y el eco de los últimos acordes aún se podía escuchar en el aire compostelano, una cosa quedaba clara: el mar de pantallas que recibió a David Guetta no fue solo un despliegue tecnológico, sino el reflejo de una comunión colectiva de amor al intérprete y a su música electrónica en su máxima expresión.
Sus fans españolxs pueden todavía disfrutar de sus espectáculos en sus residencias en Ibiza con una doble propuesta: Ushuaia y Universe.












