El Sónar cambia de manos 32 años después: los fundadores originales se desvinculan por completo del festival
El relevo llega tras una edición marcada especialmente por la polémica

Ambiente del Sónar en Fira Gran Via L'Hospitalet, 12 de junio de 2025. / Europa Press News
El festival Sónar, uno de los referentes mundiales de la música electrónica y la cultura digital, ha iniciado una nueva etapa tras la desvinculación total de sus tres fundadores históricos: Enric Palau, Ricard Robles y Sergio Caballero. La noticia, confirmada por varios medios generalistas nacionales —que han consultado con fuentes directas—, marca el cierre de un ciclo de 32 años desde su creación en 1993.
La dirección del evento pasa ahora a manos de François Jozic, empresario belga y fundador de Brunch Electronik, quien asume el cargo de CEO. Hasta ahora, los fundadores mantenían el control creativo y ejecutivo del festival, aunque ya habían vendido la mayoría de sus acciones en 2018 a la promotora británica Superstruct Entertainment. Su salida definitiva se produce en un contexto de fuerte controversia tras la celebración de su última edición y la financiación del fondo KKR.
Y es que este 2025, Sónar vivió una de las ediciones la más polémica de toda su historia. La adquisición de Superstruct Entertainment por parte del fondo de inversión estadounidense KKR —acusado de mantener vínculos con proyectos inmobiliarios en territorios palestinos ocupados— desató una ola de críticas y protestas. Más de 30 artistas, colectivos culturales y expositores denunciaron la relación indirecta del festival con el fondo proisraelí y decidieron cancelar sus compromisos, contratos y actuaciones negociadas dentro del marco del festival, apoyando la acción del movimiento propalestino BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones).
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Ante tal revuelo, el festival Sónar emitió dos comunicados oficiales en los que se desvinculó completamente de las decisiones del fondo, afirmando que “no tenemos injerencia ni, por supuesto, control alguno sobre sus inversiones o decisiones”. También expresó su solidaridad con la población civil palestina, atrapada en “la catástrofe humanitaria que se vive en Gaza”, y reconoció que “la falta de una respuesta pública suficientemente clara por nuestra parte ha generado malestar y desconcierto”.
El festival defendió su independencia ética y artística, asegurando que "se mantiene íntegra en todos los ámbitos que definen la identidad de Sónar”, y subrayó que todos los beneficios se reinvierten en futuras ediciones, sin transferencias a KKR. Durante su desarrollo del 12 al 14 de junio de 2025, habilitó espacios dentro de sus perímetros para aclaraciones, ofreció reembolsos y permitió símbolos de apoyo a Palestina durante el evento. Sin embargo, la presión mediática y social fue intensa, y muchos artistas que sí participaron aprovecharon sus actuaciones para lanzar proclamas políticas.
Aunque no se ha relacionado oficialmente la salida de los fundadores con la polémica, el clima de tensión parece haber acelerado el proceso. Según fuentes cercanas, la decisión responde tanto a motivos empresariales como a un desgaste acumulado por la gestión de crisis. Ninguno de los tres fundadores ha hecho declaraciones públicas, y Ventura Barba, socio incorporado posteriormente, permanecerá como CEO hasta final de año para facilitar la transición.
“Han sido 32 años magníficos e intensos, llenos de esfuerzo, retos y momentos imborrables. Todo lo que Sónar ha conseguido a lo largo de este tiempo ha sido posible gracias al talento y la dedicación de las comunidades creativas que lo han acompañado, al equipo humano que ha impulsado el proyecto con pasión, a la ciudad de Barcelona que nos ha acogido e inspirado y al público fiel que nos ha apoyado año tras año”, firman Palau, Robles y Caballero en un comunicado facilitado a los medios, tal como recoge El País.
Un futuro lleno de incógnitas y nuevos retos
La marcha de estos tres mosqueteros deja al Sónar completamente en manos de Superstruct Entertainment, que gestiona más de 30 festivales sólo en España, como Viña Rock, Resurrection Fest, Arenal Sound o el FIB de Benicàssim, que también sufrieron bajas y represalias por el mismo motivo.
El nombramiento de Jozic como nuevo CEO abre una etapa de redefinición para el Sónar. En 2026, el festival se celebrará íntegramente en la Fira Gran Via de L’Hospitalet, abandonando el recinto de Montjuïc debido al proyecto de reforma que se pondrá en marcha a principios de 2026, donde se realizaban las ponencias y actividades diurnas. La incógnita ahora es si el certamen podrá mantener su esencia y prestigio de cara a la 33ª edició, prevista para los días 18, 19 y 20 de junio de 2026, por primera vez con Sónar de Día y Sónar de Noche conviviendo en un único espacio: Fira Gran Via.












