Obús vuelven con su formación original: el milagro más esperado del heavy español
Su concierto de reunión se celebrará este sábado 13 de diciembre en Madrid

La formación original de Obús, hoy. De izda. a dcha.: Juan Luis Serrano, Fortu Sánchez, Paco Laguna y Fernando Sánchez. / DANIEL CRUZ
No hace falta ser seguidor del heavy para escuchar el estribillo que dice: “Prepárate…” y saber cómo continúa: “Va a estallar el obús”. Sus creadores fueron Obús, banda de metal madrileña que vivió sus días de gloria en la década de los ochenta. Precisamente aquel tema fue número uno de LOS40 en enero de 1982, cuando los grupos de rock duro llenaban grandes pabellones, plazas de toros y campos de fútbol por todo el país, recibían discos de oro y aparecían sábado sí y sábado también en los programas musicales de televisión. Por si no lo sabes, Obús se mantiene en activo, pero solo con Fortu Sánchez (cantante) y Paco Laguna (guitarrista) como miembros originales en la formación. Aunque eso va a cambiar la noche del sábado 13 de diciembre.
Esa cita la tienen subrayada los incondicionales del género con rotulador rojo en sus agendas. La formación original —que incluye también al bajista Juan Luis Serrano y al batería Fernando Sánchez— se reunirá en el Palacio Vistalegre de Madrid para ofrecer un único concierto. Será cómo subir a una máquina del tiempo y plantarse a mediados de los ochenta, cuando estos cuatro tipos de largas melenas y ropa de cuero enardecían a las masas con su sonido brutal y afilado y letras sencillas que hablaban de emborracharse (“Vamos muy bien”), moverse sobre ruedas por la ciudad (“Solo lo hago en mi moto”) o su afán de ganar pasta (“Dinero, dinero”). Temáticas con las que muchos jóvenes de aquellos años se sentían fuertemente identificados.
Si eres lo suficientemente mayor como para haber vivido los ochenta, recordarás que había dos bandos musicales con sus respectivas tribus urbanas: los heavies y los modernos de la nueva ola, también llamada movida madrileña. Esta última ha soportado estupendamente el paso del tiempo, y muchos de sus grupos y solistas han alcanzado proporciones míticas en la memoria del gran público. Hablamos de Alaska, Radio Futura, Los Secretos, Nacha Pop… Pero el bando de los heavies no era menor ni en nombres importantes ni en volumen de fans. Y, de hecho, eran los grupos rockeros los que congregaban mayor número de espectadores en sus conciertos. Hoy parece lo contrario…
LOS40 Classic
LOS40 Classic
Aquella hornada de bandas de heavy metal dio notables exponentes, como Panzer, Sobredosis, Santa, Sangre Azul, Bella Bestia… (No incluimos en la lista a Leño, que no hacían heavy sino rock urbano.) Pero entre todos ellos sobresalieron dos formaciones: Obús y Barón Rojo. Para el público del heavy, Barón Rojo eran los buenos músicos, aquellos con letras curradas (firmadas por Carolina Cortés, esposa de Sherpa, su cantante y bajista) y que garantizaban excelentes conciertos. Obús, en cambio, tal vez no eran virtuosos, pero sus actuaciones eran explosivas.

Fortu, el cantante —muy popular en tiempos recientes por su participación en algunos realities de televisión—, se antojaba el frontman perfecto: macarra, espasmódico, atractivo a su manera y, además, con muy buena voz. La estética del grupo evocaba la de los titanes del heavy internacional (Serrano tocaba en ocasiones con un bajo en forma de hacha, como el de Gene Simmons, de Kiss) y con solo una guitarra (Barón Rojo usaba dos), bajo y batería, lograban encender a la audiencia hasta la locura. La rivalidad con Barón Rojo fue legendaria, al estilo de la de Blur y Oasis en Reino Unido en los noventa. Y ninguno salió claro vencedor, porque a los heavies les gustaban ambos.
Pero los ochenta terminaron, y el heavy español cayó en desgracia. Algunos lo asociaron con violencia y drogas, a pesar de que el fanático medio del metal era manso, muy musiquero y prefería una litrona fría en el parque a cualquier otro tipo de estimulante. Los noventa fueron años complicados para los grupos de rock duro; la mayoría se disolvió, incluidos Obús. Reaparecieron, se marcharon Juan Luis y Fernando… y Fortu y Paco siguieron infatigables al frente del cuarteto con nuevos componentes.
Aseguran que el concierto de reagrupación será único. Estaría bien una gira, pero… En cualquier caso, el buen rock y la nostalgia seguro que invadirán a todo aquel que sea testigo de un acontecimiento, al parecer, irrepetible.












