Por qué fue tan difícil que Prince sonara en el final de 'Stranger Things'
Nora Felder detalla el complejo proceso legal que permitió integrar dos himnos del artista

David Harbour como Jim Hopper y Millie Bobby Brown como Once en 'Stranger Things'. / Netflix © 2025 / Netflix
Conseguir que una canción suene en una serie de éxito ya es, de por sí, una tarea compleja. Hacerlo con dos de las composiciones más emblemáticas de Prince y, además, colocarlas en un punto clave del desenlace de Stranger Things, roza lo excepcional. Detrás de la inclusión de When Doves Cry y Purple Rain en el final de la serie hay meses de trabajo, negociaciones delicadas y una exigencia narrativa que convirtió el proceso en uno de los mayores retos musicales de la producción.

La responsable de afrontar ese desafío fue Nora Felder, supervisora musical del proyecto desde su inicio. Su misión no se limitaba a encontrar canciones potentes desde el punto de vista emocional: el guion imponía una condición casi imposible. Ambas piezas debían pertenecer al mismo álbum y ocupar posiciones muy concretas dentro del vinilo. La primera tenía que abrir una cara del disco y la segunda cerrarla. "¡Exactamente! Se me paró el corazón, como, ¡ay, qué difícil!", reconoce Felder al recordar el momento en que recibió las indicaciones de los hermanos Duffer.

La elección de Prince no fue una decisión preconcebida. Según explica la propia Felder, las canciones no estaban escritas en el guion: "No estaban escritas. Eran momentos 'por determinar' en los dos puntos del guion donde una canción necesitaba sonar". A partir de ahí comenzó una investigación exhaustiva que la llevó a revisar catálogos completos y a descartar decenas de opciones que no cumplían con la estricta estructura exigida por la historia.
LOS40
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Cuando apareció la posibilidad de usar When Doves Cry y Purple Rain, el reto pasó del plano creativo al legal. El legado de Prince es conocido por su extrema cautela a la hora de autorizar el uso de su música. Felder era consciente de ello: "Podríamos terminarlo con Purple Rain y empezar con When Doves Cry, pero, sinceramente, ni siquiera sé si puedo". Aun así, decidió intentarlo.
La clave fue construir lo que ella define como una "tesis", un documento detallado en el que se explicaba el contexto narrativo, el significado emocional de las escenas y el respeto absoluto por la obra del artista. "No se trata solo del dinero, sino de encontrar lo que Prince hubiera querido y de hacerlo de la manera más respetuosa posible", subraya la supervisora musical.
El proceso implicó a varias compañías y representantes de derechos, y se prolongó durante semanas de incertidumbre. Mientras tanto, el equipo rodó las escenas dejando margen para incorporar la música más adelante. Finalmente, la autorización llegó y el impacto fue inmediato: tras el estreno, Purple Rain experimentó un aumento del 243 % en las reproducciones globales, mientras que When Doves Cry creció un 200 %, con especial fuerza entre el público joven.
Por qué escogió estas canciones
Para Felder, el encaje artístico fue tan importante como el éxito posterior. "Purple Rain siempre ha simbolizado el mundo caótico y triste en el que vivimos, pero, en última instancia, también trata sobre la redención, el amor y la transformación", explica. En cuanto a When Doves Cry, añade una lectura más ambigua, ligada al conflicto y a las emociones no resueltas, justo en un momento en el que la historia todavía no ha encontrado su cierre definitivo.
La música de Prince, integrada con precisión quirúrgica, no solo acompañó el final de Stranger Things: lo elevó y volvió a demostrar que, cuando una serie entiende el poder narrativo de una canción, puede reescribir su significado para toda una nueva generación.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...












