1976, el año que lo cambió todo y varios discos míticos que cumplen 50 años en 2026

¿Los recordabas?

David Bowie en el US Festival de 1983 en Devore, California / Bob Riha Jr

Hace cincuenta años, 1976 se consolidó como un año clave en la historia de la música popular. Mientras una nueva generación irrumpía con energía, urgencia y guitarras afiladas, las grandes figuras del rock, el soul y el pop seguían creando obras maestras. En 2026, veinte discos legendarios cumplen medio siglo y confirman por qué aquel año fue irrepetible.

Hace justo medio siglo, 1976 se convirtió en uno de los años más decisivos de la historia de la música popular. Mientras una nueva generación irrumpía con furia, urgencia y guitarras afiladas, los grandes nombres del rock, el soul y el pop seguían firmando obras maestras. El periodista Carlos Marcos ha seleccionado para este artículo en El País, 20 discos inolvidables cumplen 50 años y sirven para entender por qué aquel curso fue irrepetible.

1976 es considerado para muchos uno de los primeros años de punk, con la publicación de Anarchy in the U.K. de los Sex Pistols y el debut en largo de Ramones, un álbum grabado con pocos medios que acabaría siendo uno de los más influyentes de todos los tiempos. Canciones cortas, velocidad, actitud y un mensaje claro: cualquiera podía montar una banda y cambiar las reglas.

Pero lo fascinante de aquel año, como apunta el periodista, es que la explosión punk no arrasó con lo anterior. Al contrario, convivió con discos esenciales de artistas ya consagrados, que lejos de acomodarse siguieron arriesgando y ampliando los límites creativos.

Punk, sudor y guitarras: la nueva energía

El debut de Ramones sentó las bases de un movimiento que influiría durante décadas. A su alrededor, discos como Stupidity de Dr. Feelgood —un directo crudo y sin retoques— o The Modern Lovers anticipaban una nueva sensibilidad urbana, minimalista y directa, que acabaría dando forma al punk y al indie.

En el terreno del rock más duro, AC/DC daba el salto internacional con High Voltage, un álbum primitivo, agresivo y sin concesiones que definió para siempre el ADN del hard rock.

Las leyendas seguían escribiendo historia

Mientras los jóvenes airados tomaban clubes y portadas, figuras como David Bowie publicaban Station to Station, un disco de transición tan oscuro como sofisticado, que unía soul, funk y experimentación europea. Bowie se reinventaba una vez más y demostraba que el riesgo no entiende de edades.

También Bob Dylan firmó uno de sus trabajos más narrativos y teatrales con Desire, marcado por el violín de Scarlet Rivera y por historias que parecían pequeñas películas. Y Stevie Wonder elevó el listón con Songs in the Key of Life, un álbum doble monumental que mezclaba soul, pop, funk y conciencia social, y que hoy sigue considerándose una de las grandes cumbres de la música popular.

España empieza a cantar en libertad

En nuestro país, el contexto también era histórico. La reciente muerte de Franco había abierto las compuertas culturales y la música comenzaba a respirar sin censura. De ese momento surgieron discos con un enorme valor artístico y sociológico.

Carlos Cano publicó A duras penas, un álbum poético y combativo que rompía clichés sobre Andalucía, mientras Miguel Ríos se atrevía con La Huerta Atómica, un ambicioso disco conceptual de rock progresivo y crítica política. También Iceberg dejaba una de las cumbres del prog español con Coses Nostres.

Este año también fue clave para la musica castellana. Almoraima supuso una auténtica revolución dentro del flamenco. En este disco, Paco de Lucía amplió los límites del género incorporando influencias árabes, jazzísticas y clásicas, sin romper con la tradición. El resultado fue un trabajo profundo, elegante y valiente, que elevó la guitarra flamenca a un nuevo nivel artístico y confirmó a Paco como una figura clave de la música española del siglo XX.

Del soul íntimo al rock de estadios

1976 también fue un año clave para el soul y el pop. Marvin Gaye sorprendió con I Want You, un disco sensual y elegante que anticipó sonidos futuros e influyó en artistas como Prince. Joni Mitchell firmó Hejira, un viaje introspectivo y emocional que mezclaba folk y jazz con una honestidad desarmante.

En el extremo más popular, Eagles publicaron Hotel California, uno de los discos más vendidos de la historia, un retrato crítico del sueño americano envuelto en una producción impecable que definió el rock de estadios.

Un legado que sigue vivo

Cincuenta años después, estos discos siguen influyendo, emocionando y explicando el presente. El punk enseñó que la actitud podía ser un lenguaje propio; las leyendas demostraron que la ambición artística no tiene fecha de caducidad; y en España comenzó una etapa de creación libre que marcaría el futuro. Y en 2026, celebrar el 50 aniversario de estos discos es recordar el momento en que la música decidió avanzar en todas las direcciones a la vez.