‘La Canguro’, la nueva novela del actor Pablo Rivero que nos hace reflexionar sobre la persona que cuida a nuestros hijos
La conciliación laboral es uno de los temas que planean sobre este nuevo thriller psicológico

Pablo Rivero publica su octava novela. / Imagen cedida por Sofía Pedroche Imagen y Comunicación
Pablo Rivero, aparte de ser el actor que todos recordarán siempre por Cuéntame, es también un escritor prolífico que desde que publicó su primera novela en 2017 ha escrito ya otras siete dentro de un género, el del thriller psicológico, en el que se mueve como pez en el agua.
Ahora presenta La canguro, una historia que nos ofrece un drama doméstico y un análisis de las relaciones familiares contemporáneas. No siempre nos paramos a pensar en esa persona que contratamos para que cuide de nuestros hijos. A partir de ahora, tendremos más cuidado.
Una vez más, Rivero se adentra en el tema de la maternidad -ya presente en otras de sus novelas-, también en la identidad, la conciliación laboral, las relaciones paternofiliales y de pareja, la salud mental, el miedo irracional o los celos, entre otros.
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¿De qué va La Canguro?
El 8 de octubre de 2025 una figura oculta entre los arbustos del parque del Retiro presencia una escena brutal: alguien comete un acto sangriento y huye mientras empuja un carrito de bebé. Ese instante desencadena la alarma, se oyen gritos de auxilio. El horror está servido.
Trece días antes, Paula, una mujer entregada al cuidado de sus dos hijos —el sensible y cada vez más hostil Ethan, de doce años, y la bebé, Martina—, vive encerrada en una rutina claustrofóbica marcada por el miedo y la irracional necesidad de protegerlos. Alejada del mundo laboral desde que nació Ethan, su única ventana al mundo es la terraza del séptimo piso en el que vive y desde donde observa el parque durante horas, temiendo constantemente que un accidente o una amenaza externa pueda perjudicar a los niños.
La ansiedad, la falta de sueño y la presión por ser la madre perfecta la van erosionando hasta llevarla al límite de la cordura. Su marido, sin embargo, pasa la mayor parte del tiempo fuera por trabajo, lo que convierte a Paula en la única responsable del cuidado de los niños.
Pero todo cambia con la inesperada aparición de Yurena, una joven dulce y amable que trabaja como canguro y que parece ser la solución que Paula necesita para tomar de nuevo las riendas de su vida. Pero para ello tendrá que confiar plenamente en la canguro y dejar que los niños hagan una vida normal. Algo que, a priori, no parece que vaya a resultar fácil dada la fragilidad mental de esta mujer, obsesionada con un pasado oscuro y secreto que bajo ningún concepto puede ver la luz.
Narrada a través de cuatro voces, siempre en primera persona, el texto también incorpora extractos del diario de Ethan, lo que sirve al lector para entender mejor la psicología del niño, que ya desde las primeras páginas muestra mucha rabia, confusión y un miedo irracional hacia su angustiada madre, que se presenta al borde del colapso.
Como buen actor que es, sus novelas siempre tienen una fuerte carga audiovisual y ya hay un booktrailer que como él explicaba en redes es “solo un aperitivo de lo que os vais a encontrar. Os prometo que os va a sorprender. Contadme por favor qué os parece!! Lo estoy deseando. Qué emoción!! Gracias infinitas”.
Temas que trata La Canguro
Las novelas de Pablo Rivero se han convertido en un compendio de temas sociales con los que es fácil identificarse porque forman parte del día a día de muchos. En esta ocasión, los que vamos a encontrar en esta nueva entrega abarcan diferentes problemáticas.
- La conciliación: un concepto moderno… y fallido. Paula intenta equilibrar maternidad, vida personal, pareja, aspiraciones laborales…, pero todo se desmorona. La novela muestra que la conciliación no siempre fracasa por falta de sistemas, sino porque la protagonista sostiene sola un modelo familiar insostenible. La conciliación se vende como algo alcanzable, pero muchas veces nadie te explica el coste emocional que tiene.
- Delegar: el tabú que desencadena el conflicto. La figura de canguro representa el miedo de Paula a perder el control. Delegar significa permitir que otro entre en tu intimidad, en tus normas, en tus rituales y en tus inseguridades. En el caso de Paula, delegar implica también el terror de que descubran aquello que intenta esconder.
- Convivencia: cuando la familia se vuelve un ecosistema frágil. En la casa, cada emoción afecta al resto. El agotamiento de Paula, el resentimiento de Ethan, el llanto de Martina y la distancia de Raúl generan un ambiente asfixiante. La convivencia se vuelve una forma de supervivencia emocional donde cada uno compite por espacio, oxígeno y atención.
- Relaciones laborales en la intimidad: el empleo que entra por la puerta de casa. Hay una frontera difusa entre lo profesional y lo doméstico. No es una compañera de trabajo cualquiera; entra en el dormitorio, toca al bebé, escucha las discusiones, observa las dinámicas familiares… La intimidad se convierte en un terreno laboral lleno de tensiones y ambigüedades. Pero esta invasión también puede operar en sentido inverso: quien entra a una casa para trabajar se ve sumergido en un entorno que, aunque privado, es su ámbito laboral, y allí puede presenciar situaciones perturbadoras que no debería ver. La casa, convertida en espacio de empleo, puede revelar horrores cotidianos ante los ojos de quien simplemente ha ido a ganarse la vida.
Pablo Rivero vuelve a hacernos pensar sobre la realidad que nos rodea desde un punto de vista crítico.














