Vivo X300 Pro: El placer de disparar (y la promesa de algo muy grande)
Si no tienes a Vivo en el radar va siendo hora de que le hagas hueco. Su último terminal nos enseña que la fotografía móvil puede ser "algo más"

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto haciendo fotos con un teléfono móvil. El Vivo X300 Pro no es simplemente un dispositivo con una cámara excelente, es uno de esos móviles que te empujan a levantarte del sofá, a salir a la calle, a buscar la luz y a disfrutar del proceso de fotografiar. Si estás leyendo esta review es seguramente porque buscas lo mejor de lo mejor en fotografía móvil, y te diría que estás en el lugar adecuado.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Fotografía: potencia física y decisiones valientes
El Vivo X300 Pro marca diferencias desde su configuración de serie. Aun estando acostumbrado a probar lo mejor del mercado, el nivel de detalle y la calidad fotográfica —especialmente en zoom— sorprenden y superan en la mayoría de situaciones casi todo lo visto en otros terminales.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
El gran protagonista del sistema es el teleobjetivo de 200 MP con sensor exclusivo HPBlue desarrollado junto a Samsung. Hablamos de un sensor enorme para este tipo de lente, acompañado de ópticas con revestimiento ZEISS, que reducen reflejos y aberraciones y aportan una limpieza cromática poco habitual. A esto se suma el procesador de imagen VS1, que refuerza el detalle incluso cuando la luz empieza a escasear.
LOS40
LOS40
La versatilidad del teleobjetivo es uno de los grandes aciertos del conjunto. En distancias intermedias, como x2, ya se obtiene un nivel de detalle muy alto en objetos cercanos. Pero es en su distancia nativa de x3.5 donde realmente brilla. Aquí permite realizar retratos con un desenfoque natural exquisito sin necesidad de activar el modo retrato, manteniendo una textura en piel, ropa y cabello que recuerda mucho más a una cámara tradicional que a un móvil.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Si hacemos más zoom es donde el resultado pasa por encima de casi toda la competencia. Fotografiar detalles de edificios lejanos a x10 ofrece una claridad y nitidez sorprendente donde no parece que estés haciendo un recorte digital, y la posibilidad de disparar directamente en 50 o incluso 200 MP con el teleobjetivo a x3.5 abre la puerta a recortes posteriores con un nivel de detalle que hasta hace muy poco era impensable en un smartphone.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

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Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Eso sí, todo lo bueno que habíamos dicho sobre el nivel de detalle y naturalidad lo perdemos si hacemos demasiado zoom donde el móvil ya tira de IA y el resultado es demasiado artificial y digital.
Telemacro: otro punto diferencial
El uso del teleobjetivo para macro es, sencillamente, brillante. Este telemacro está muy por encima de cualquier macro convencional basado en ultra gran angular. Al trabajar con mayor distancia focal, se consigue una nitidez muy superior y un bokeh natural, real, sin artificios, que coloca este modo en otra liga tanto técnica como estética.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Sensor principal: equilibrio y fiabilidad
El sensor principal de 50 MP es el pilar sobre el que se apoya todo el sistema. Ofrece un rendimiento excelente, con buen rango dinámico y un nivel de detalle superior. La fotografía nocturna impresiona. El sensor es capaz de obtener imágenes con mucho detalle sin necesidad de activar el modo noche, manteniendo una estética natural y evitando ese aspecto excesivamente procesado tan común hoy en día. La noche es noche, te da mucho detalle y poco o nada de ruido.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

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A esto se suma una velocidad de obturación muy elevada, ideal para capturar momentos rápidos y espontáneos -como un bostezo de tu gato- sin que la imagen salga movida.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Ultra gran angular: coherencia ante todo
El ultra gran angular, con sensor de 50 MP, también rinde a un nivel muy alto. Mantiene buena nitidez en todo el encuadre, controla bien la distorsión y, algo fundamental, conserva un color muy alineado con el resto de cámaras.
Filosofía de imagen: a contracorriente
Vivo apuesta claramente por el realismo. Se distancia del procesado llamativo y “Instagram-friendly” de Apple, Samsung o Google, respetando la luz ambiente y la naturalidad de los tonos de piel. No hay rostros sobre iluminados ni rosados y se apuesta por un look natural y bastante contrastado, lo que puede parecer hasta rompedor hoy en día donde abres Instagram y ya no sabes si las fotos son reales o IA. Una apuesta valiente que aplaudimos.
Es cierto que el modo ZEISS puede tender en ocasiones a tonos algo amarillentos en pieles, pero lo soluciona el modo Negativo Clásico que permite ajustar y fijar el balance de blancos por defecto al activar la cámara, logrando un look consistente disparo tras disparo.
El reto del software: HDR e inconsistencias
No todo es perfecto, y el principal punto débil está en el software. El HDR, además de estar escondido en un menú al que se accede tras varios pasos, no siempre ofrece resultados consistentes. En algunas escenas conviene desactivarlo para evitar lavar detalles en rostros o mascotas o para no quemar la luz de las farolas; en otras, en cambio, es imprescindible para salvar contraluces agresivos o captar detalles complejos, como las llamas de un fuego.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

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Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
En el caso de letreros luminosos, por ejemplo, es necesario activar manualmente el modo Paisaje Nocturno si se quiere evitar que se quemen. Todo esto resta sensación de cámara totalmente point-and-shoot, capaz de disparar en automático con plena fiabilidad.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
A esto se suma cierta diferencia cromática entre sensores visible en interiores o en condiciones de poca luz, que rompe ligeramente la coherencia del conjunto.
Vídeo: estabilidad y calidad sin concesiones
En vídeo, la experiencia es sobresaliente. El Vivo X300 Pro permite grabar hasta en 8K a 30 fps, pero lo realmente destacable es cómo lo hace. La estabilización es de otro nivel: la sensación al grabar es la de flotar, incluso en tomas complicadas caminando o siguiendo un sujeto en movimiento.
La calidad de imagen mantiene colores realistas, un rango dinámico amplio y muy buen control del ruido, incluso de noche. Además, las transiciones entre lentes son suaves y naturales, sin saltos bruscos ni cambios evidentes de exposición.
El extensor ZEISS: diversión y fotografía a otro nivel
El extensor ZEISS del kit fotográfico es la guinda del pastel a una experiencia ya sobresaliente. Permite duplicar la distancia focal, fotografiando aún más lejos y consiguiendo una calidad y un nivel de detalle sin igual.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
El resultado mantiene un look natural, con procesado contenido, y ofrece un desenfoque real en objetos y sujetos lejanos que recuerda claramente al de lentes profesionales.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Como aficionado a la fotografía, me he divertido muchísimo explorando las posibilidades que ofrece. En esos momentos, la sensación no es la de estar usando un móvil, sino la de manejar una cámara de verdad. Con el otro accesorio incluido, la empuñadura, puedes disparar, manejar el zoom y ajustar el balance de blancos con comodidad, reforzando todavía más esa experiencia.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

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Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
El extensor es fácil de poner y quitar en la funda del móvil proporcionada, algo que se agradece porque, cuando está colocado, obstruye las otras lentes. No es un accesorio para todos, ya que supone como poco unos 250 € adicionales, pero si puedes permitirte el kit, lo disfrutarás.
Diseño: personalidad y ergonomía
El Vivo X300 Pro combina estilo y comodidad. La versión marrón o crema resulta elegante, y el gran módulo circular de la cámara le da una identidad muy marcada y transmite un mensaje claro: aquí tienes una cámara de fotos pegada a un teléfono móvil. A pesar del tamaño y la ambición del hardware fotográfico, el terminal se mantiene relativamente fino y ligero, lo que permite usarlo durante horas sin fatiga.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Pantalla y sonido: luces y sombras
La pantalla es uno de los grandes puntos fuertes del dispositivo. Vivo monta un panel AMOLED LTPO de 6,78 pulgadas, con resolución 1.5K, frecuencia adaptativa de 1 a 120 Hz, atenuación PWM de alta frecuencia, compatibilidad con HDR10+ y un brillo máximo que supera los 4.500 nits según datos oficiales de la marca.
En el uso real, esto se traduce en colores vivos, contraste excelente y una visualización muy cómoda incluso bajo luz directa del sol, a la altura de lo mejor del mercado. La experiencia mejora claramente al retirar el protector de pantalla de serie.
El sonido, en cambio, no está al mismo nivel. Los altavoces resultan algo latosos y chillones al máximo volumen, un punto negativo inesperado en un terminal tan completo.
Rendimiento: potencia sin complejos
El MediaTek Dimensity 9500 mueve el sistema con absoluta fluidez. Juegos exigentes, multitarea pesada o edición de vídeo en alta resolución funcionan sin esfuerzo, con buena gestión térmica y sin caídas de rendimiento. Más allá de cifras y benchmarks, la sensación diaria es de potencia sobrada y sin concesiones, y equivalente a lo que te puede dar el procesador Snapdragon más potente.
Batería y carga: autonomía realista
Aunque la versión europea se queda en 5.440 mAh frente a los 6.510 mAh de la versión china, el rendimiento es muy bueno y suficiente para la mayoría de días. Para los estándares de hace solo un año, cuando las baterías de silicio-carbono aún no habían llegado a España, esta capacidad habría sido considerada excelente.
Y aunque claramente nos habría gustado tener esos 6510 mAh y disfrutar de dos o tres días de uso, he de decir que con mi uso medio-intenso siempre termino la jornada con batería de sobra. Solo en viajes con mucho 5G, GPS y fotografía intensiva se haría necesaria una recarga rápida por la tarde, que sería breve gracias a la carga por cable de 90 W y la inalámbrica de 40 W.
Software y experiencia de uso: OriginOS 6
OriginOS 6 es muy fluido y funciona muy bien, aunque sin alcanzar el nivel de pulido estético y funcional de Samsung o Google. Una de sus grandes virtudes es la personalización híbrida: puedes decidir cuánto se parece a Android o a iOS, aplicar paletas de colores e iconos según el fondo de pantalla, unir las notificaciones a los ajustes rápidos accediendo via swipe down en la pantalla de inicio, o separadas y accediendo desde el marco superior izquierdo o derecho a lo iOS, y activar tanto la Isla Dinámica —que funciona muy bien— como el Botón de Acción, útil aunque poco ergonómico para diestros por su posición, arriba a la izquierda.
Sin embargo, persistan varias faltas de refinamiento. A veces cierras todas las apps desde la multitarea de golpe y se queda la última app abierta sin cerrar. No se puede personalizar el doble toque en el botón de inicio para abrir la cámara. Gestos como desplegar una notificación concreta obligan a pulsar una flecha pequeña en lugar de desplegarla manualmente hacia abajo. El widget multimedia integrado en el panel de notificaciones no permite cambiar entre las últimas apps multimedia abiertas —por ejemplo, entre Spotify e iVoox— y solo deja interactuar con la última aplicación activa. Además, un bug impide activar Gemini mediante el botón de encendido con la pantalla apagada, restando agilidad en el uso diario.
Por lo demás, el sistema es limpio, con muy poco bloatware y escasa duplicidad respecto a las apps de Google.
Inteligencia artificial: útil y bien integrada
Como en cualquier Android, Gemini está integrado con las apps del móvil y funciona no solo para búsquedas, sino como un asistente real capaz de redactar correos, añadir recordatorios, notas, alarmas o enviar WhatsApps mediante lenguaje natural. La principal limitación es que no puede activarse con la pantalla apagada mediante el botón de encendido, como veíamos antes, aunque sí mediante el Hey Google, o ya con la pantalla encendida.
La IA de Vivo también permite editar fotos directamente desde la galería, borrando objetos o ajustando fondos de forma rápida y eficaz. Google Fotos sigue siendo algo más preciso en reconstrucciones detrás de lo borrado, pero para retoques rápidos sin salir de la galería, la propuesta de Vivo es práctica y usable.
Conclusión: el pilar de algo que puede ser muy grande
El Vivo X300 Pro es un móvil extraordinario. Destaca por unas cámaras sobresalientes que marcan la diferencia, una pantalla de primer nivel, una fluidez excelente y un rendimiento sin fisuras. Es un cimiento muy sólido: si Vivo afina en el próximo Vivo x300 Ultra el HDR en la fotografía, mejora altavoces, pule aún más el software, y consigue traernos la batería "china", estaremos ante el móvil total de 2026. Lo esperamos con ganas.

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino

Vivo x300 Pro / Luis J. Merino
Hoy, este Vivo x300 PRO es ya una compra muy recomendable, especialmente para quienes disfrutan de la fotografía. Y si además puedes permitirte el kit fotográfico, la experiencia será, sencillamente, sin igual. Disfrutarás como un niño.
Luis J. Merino
Técnico de sonido, melómano y amante de los dos pilares fundamentales del entretenimiento: cómic y videojuegos....












