¿Qué piensan los ecologistas del acuerdo con Mercosur y las protestas agrarias?
Organizaciones como Ecologistas en Acción denuncian lo que consideran un pacto "tóxico" para el clima, la agricultura y los derechos sociales.

Banderas de los países que conforman Mercosur. / Javier Dall
La aprobación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) ha encendido todas las alarmas del movimiento ecologista. Para Ecologistas en Acción, no se trata de un tratado más, sino de un ejemplo claro de una política comercial que “agrava la crisis climática, precariza al mundo rural y sacrifica derechos sociales y ambientales en nombre del beneficio empresarial”. Por eso, la organización ha mostrado su apoyo a las protestas agrarias que en los últimos días han bloqueado carreteras y fronteras en varios países europeos.
Países como Francia, Polonia, Irlanda o Austria han mostrado un rechazo claro
El acuerdo ha salido adelante pese a décadas de oposición social y sin el respaldo unánime de los Estados miembros, algo inédito en la historia de la UE. Países como Francia, Polonia, Irlanda o Austria han mostrado un rechazo claro, presionados por una ciudadanía preocupada por el impacto del tratado. Para Ecologistas en Acción, esta forma de aprobar el pacto refleja un proceso “opaco y antidemocrático”, en el que se ha dejado al margen a los parlamentos nacionales y se pretende aplicar el acuerdo sin esperar al pronunciamiento del Parlamento Europeo.
El acuerdo lleva, según los ecologistas, a una "carrera suicida" para rebajar estándares sociales, sanitarios y ambientales
Uno de los principales focos de crítica es la agricultura. Según la organización, el acuerdo intensifica una competencia desigual entre pequeños productores de ambos lados del Atlántico, empujándolos a una "carrera suicida" para rebajar estándares sociales, sanitarios y ambientales. Las supuestas cláusulas de protección no bastan para evitar que la agricultura familiar y las pequeñas explotaciones salgan perdiendo frente a un modelo agroindustrial orientado a la exportación masiva. Un modelo que, recuerdan, es una de las grandes causas de la emergencia climática y ecológica actual.
LOS40
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Más emisiones
El impacto ambiental es otro de los puntos clave. Diversos estudios advierten de que el acuerdo incrementará las emisiones de gases de efecto invernadero y acelerará la deforestación, especialmente en la Amazonía y otros ecosistemas sensibles de Sudamérica. A esto se suma el debilitamiento de los derechos laborales y de los pueblos indígenas, así como la posible pérdida de cientos de miles de empleos y el perjuicio a las pequeñas y medianas empresas, especialmente en el ámbito de las compras públicas.

El acuerdo ha desatado protestas en países como Francia. / Tom Nicholson

El acuerdo ha desatado protestas en países como Francia. / Tom Nicholson
Ecologistas en Acción también carga contra el papel del Gobierno español y de la Comisión Europea, a los que acusa de priorizar los intereses de las grandes corporaciones. En su opinión, el acuerdo favorece la venta de automóviles europeos y el acceso a materias primas como soja, maíz, petróleo o minerales, mientras externaliza la destrucción ambiental y los conflictos sociales hacia los países del Sur global. “Se empobrece a la clase trabajadora, se vulneran derechos y se destruye naturaleza”, denuncian.
Lejos de dar el debate por cerrado, el ecologismo social anuncia más movilización. La campaña Stop UE-Mercosur, de la que forma parte Ecologistas en Acción, centrará ahora sus esfuerzos en exigir al Parlamento Europeo que vote en contra del acuerdo. Para la organización, frenar este pacto no es solo una cuestión comercial: es una decisión clave para la justicia climática, social y democrática.












