Hitos musicales que deben ocurrir para que se cumpla la profecía: "2026 es el nuevo 2016"
Algunos hechos que marcaron la industria hace una década
Beyoncé, Chris Martin de Coldplay y Bruno Mars actuando durante el espectáculo del descanso de la Super Bowl en 2016. / Robert Beck
En 2026, la industria musical vuelve a mirarse en el espejo de un año que marcó un antes y un después en la cultura pop reciente: 2016. No solo por los sonidos que dominaron las listas o las estéticas que ahora resurgen, sino por una forma concreta de entender la música como relato personal, como espectáculo global y como altavoz de historias íntimas que trascendieron lo estrictamente artístico.
Diez años después, muchos observadores coinciden en que ciertos hitos de aquel año parecen estar a punto de repetirse:
Un álbum que destape una infidelidad
En abril de 2016, Beyoncé publicó Lemonade, uno de los trabajos más influyentes de su carrera y de la década. El álbum, acompañado de un potente proyecto audiovisual, relataba de manera cronológica el impacto emocional de la infidelidad de Jay-Z: desde la sospecha y la ira hasta la reconstrucción y el perdón. Lejos de ser un simple ajuste de cuentas, Lemonade se convirtió en un manifiesto artístico sobre la vulnerabilidad, el matrimonio, la identidad y el empoderamiento femenino, recibiendo un reconocimiento crítico unánime y múltiples premios.
El retorno triunfal de una diva
Aunque 25 de Adele llegó al mercado a finales de 2015, fue en 2016 cuando su impacto alcanzó su punto más alto. El disco se convirtió en el más vendido del año a nivel mundial y consolidó a la artista británica como la gran voz generacional del pop adulto contemporáneo. Su éxito demostró que, incluso en plena era digital, un álbum así podía arrasar.
Una Super Bowl compartida
La Super Bowl vuelve a perfilarse como otro de los grandes paralelismos con 2016. Aunque ya está confirmado que Bad Bunny será el protagonista del espectáculo, podría no estar solo sobre el escenario, siguiendo la estela del show de 2016, que fue compartido por Coldplay, Beyoncé y Bruno Mars. La trayectoria del artista puertorriqueño, marcada por colaboraciones clave, refuerza la posibilidad de apariciones sorpresa durante la actuación.
Una canción que confirme una relación
En 2016, la música también sirvió como escenario para confirmar una de las relaciones más comentadas del pop internacional. Rihanna y Drake, que ya habían colaborado anteriormente y sobre los que siempre había planeado el rumor de una relación intermitente desde que se conocieron, lanzaron ese año Work. La canción, además de convertirse en un éxito global, fue interpretada como la confirmación pública de su vínculo sentimental.
Rihanna - Work (Explicit) ft. Drake
2016 no fue solo una suma de éxitos: fue un año en el que la música marcó un estilo de vida al que aspirar y del que beber. Para que 2026 termine consolidándose como "el nuevo 2016", no debe ser por mera nostalgia, sino porque vuelve a reunir estos mismos ingredientes: grandes historias personales, estrellas en su punto álgido y canciones que funcionan como capítulos de una narrativa pública. Diez años después, la música parece dispuesta, una vez más, a contarlo todo.
Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación...Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí el jazz y la producción musical. Desde entonces estudio danza clásica, piano y lenguaje musical. He pasado por Vogue, New Rock, Cadena Dial y ahora finjo saber en LOS40. Sigo buscando al sucesor de Quincy Jones.