Quién es Humbe, el artista mexicano que está redefiniendo el pop alternativo
Con 25 años, se ha ganado el cariño de más de dos millones y medio de personas
El artista mexicano Humbe en una foto promocional / Foto cedida por Artist Publicist
En la escena musical mexicana hay nombres que marcan tendencia, y Humbe es uno de ellos. Con una propuesta que combina sensibilidad, innovación y una narrativa profundamente emocional, este joven artista se ha consolidado como una de las voces más poéticas de su generación. Nació el 11 de noviembre del año 2000 en Monterrey (México), donde, con apenas nueve años, descubrió el piano en casa de su abuela. Ese primer contacto con la música fue el punto de partida de un camino creativo que hoy lo sitúa en la cima del pop alternativo latino.
A los 22 años, Humbe ya había logrado algo que pocos alcanzan: una nominación al Latin GRAMMY en la categoría de Mejor Nuevo Artista. Desde entonces, su carrera ha seguido evolucionando de manera independiente y auténtica. Actualmente, lanza su música bajo su propio sello, PARASIEMPRE.wav Records, reafirmando su compromiso con una visión artística libre. Su talento ha cautivado a artistas como Reik y Sebastián Yatra.
HUMBE - 1960
Su anterior trabajo, Armagedón, dejó huella con temas como Kintsugi, que acumula más de 115 millones de reproducciones en Spotify. Pero Humbe no quiere repetir fórmulas: su proyecto más reciente es Dueño del Cielo. Se trata de un álbum doble con 22 canciones grabadas en Islandia, concebido como una experiencia cinematográfica que invita a recorrer paisajes sonoros etéreos y momentos de intensidad emocional. Cada pieza refleja un proceso de reinvención personal y artística, mostrando a un Humbe más vulnerable, pero también más ambicioso.
Este disco no llega solo: es el cierre de una trilogía conceptual que comenzó con Esencia (2023) y continuó con Armagedón (2024). A través de estos tres proyectos, el artista ha construido una narrativa simbólica que explora la vida, el amor, la pérdida y la reconstrucción. En Dueño del Cielo, el mensaje es claro: cuando todo parece derrumbarse, siempre queda el cielo como espacio para volver a empezar. Una idea que conecta con la esperanza y la resiliencia, valores que Humbe transmite con honestidad en cada verso.
En lo musical, el mexicano juega con una variedad sonora que va desde arreglos orquestales y sintetizadores hasta su incursión en géneros como el chachachá. Todo ello sin perder lo que le caracteriza: la emoción y la voz como protagonistas.
La presentación oficial de Dueño del Cielo fue el broche de oro para este capítulo. En diciembre, Humbe reunió a más de 26.000 personas en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México, un concierto que no solo consolidó su nueva etapa, sino que demostró el impacto real de su propuesta artística.