2025 fue el tercer año más caluroso desde que hay registros
El promedio desde 2023 supera ya el preocupante umbral de los 1,5 grados.

2025 fue otro año tórrido, según los datos. / SimpleImages
Da igual que la sensación que cada uno tuviera el pasado 2025. No importa que el verano fuera más suave que otros o que en algunas zonas no se batieran récords históricos. Los datos son los datos. Y estos son contundentes: 2025 fue el tercer año más cálido desde que existen registros fiables a nivel mundial.
Según los principales servicios europeos de vigilancia climática, la temperatura media global alcanzó los 14,97 grados centígrados, lo que supone 0,59 grados más que el promedio del periodo 1991-2020. Solo 2023 y, sobre todo, 2024 (el año más cálido jamás medido) registraron valores superiores. De hecho, la diferencia entre 2025 y 2023 fue prácticamente imperceptible: apenas una centésima de grado.
Pero el dato más relevante no está tanto en el ranking anual como en la tendencia. Por primera vez, el promedio de temperatura global de un periodo de tres años consecutivos, entre 2023 y 2025, ha superado los 1,5 grados de aumento respecto a los niveles preindustriales (1850-1900). Ese umbral es precisamente el que los países firmantes del Acuerdo de París se comprometieron a no rebasar para evitar los impactos más graves del cambio climático.
LOS40
LOS40

Las temperaturas no dieron tregua en 2025. / Jose Gonzalez Buenaposada

Las temperaturas no dieron tregua en 2025. / Jose Gonzalez Buenaposada
En 2025, la temperatura del aire en superficie fue 1,47 grados superior a la era preindustrial, ligeramente por debajo del récord alcanzado en 2024, pero suficiente para consolidar una tendencia de calentamiento sostenido. A largo plazo, el planeta ya se encuentra en torno a 1,4 grados por encima de esos valores de referencia, lo que acerca peligrosamente el límite fijado para finales de siglo.
Europa arde
Europa tampoco quedó al margen. El continente vivió su tercer año más cálido, con una temperatura media de 10,41 grados, más de un grado por encima de la media histórica. Otras regiones del planeta, como el Ártico, la Antártida, Asia central o amplias zonas del Atlántico y el Pacífico, registraron valores excepcionalmente altos.
Las altas temperaturas también favorecieron incendios forestales más intensos
Las causas son bien conocidas: la acumulación continuada de gases de efecto invernadero en la atmósfera, combinada con temperaturas oceánicas inusualmente elevadas, en parte asociadas al fenómeno de El Niño, pero amplificadas por el calentamiento global provocado por la actividad humana.
Las consecuencias ya son visibles. En 2025, aproximadamente la mitad de la superficie terrestre experimentó más días de lo habitual con estrés térmico severo, una condición asociada a un mayor riesgo para la salud. Las altas temperaturas también favorecieron incendios forestales más intensos, con episodios de contaminación atmosférica en regiones como Europa, España o América del Norte.
Las previsiones no invitan al optimismo. Todo apunta a que 2026 podría situarse de nuevo entre los años más cálidos jamás registrados, especialmente si se repite un episodio de El Niño. El sobrepaso sostenido del umbral de 1,5 grados ya no parece una posibilidad lejana, sino un escenario cada vez más cercano. La incógnita no es si ocurrirá, sino cuándo y con qué consecuencias.












