Ariana Grande y Jonathan Bailey se unen en el musical 'Sunday in the Park with George' tras el éxito de 'Wicked'
Dos estrellas de Hollywood que se reencontrarán en el teatro con un clásico de Sondheim

Cynthia Erivo, Jonathan Bailey y Ariana Grande / NBC
La noticia de que Ariana Grande y Jonathan Bailey vuelven a compartir escenario tras la gran acogida de Wicked, es para celebrarlo por todo lo alto. Y es que volveremos a ver a los acores como protagonistas del musical Sunday in the Park With George.
La pareja, que enamoró al público con sus personajes de Glinda y Fiyero en el cine, ha confirmado oficialmente su participación en la nueva producción, que se estrenará en el verano de 2027 en el Barbican Theatre de Londres, con la dirección de Marianne Elliott.
Los actores han confirmado la noticia de Instagram, donde ambos publicaron una imagen frente a la pintura A Sunday Afternoon on the Island of La Grande Jatte, que inspira la obra, acompañada por la frase "All it has to be good", tomada del tema central del musical. Este nuevo proyecto marca el esperado regreso de la cantante al teatro musical —su debut en Broadway fue en 2008 con 13—.
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De momento, siguen inmersos en el impacto causado por Wicked, pero en poco tiempo Ariana y Jonathan se embarcarán en una producción cargada de historia y profundidad emocional.
La historia de Sunday in the Park With George
Sunday in the Park With George, obra de Stephen Sondheim y James Lapine que se estrenó en Broadway en 1984, explora la obsesión del artista Georges Seurat por su obra y el precio personal que debe pagar por ello. El musical, ganador del Premio Pulitzer y varios Tony y Olivier, narra en dos actos el dilema creativo desde la perspectiva del artista y su legado.
En esta versión londinense, Grande asumirá el papel de Dot, musa y amante de Seurat, quien representa el componente emocional y humano que el pintor descuida. Bailey, por su parte, interpretará a George, el creador obsesionado con su retrato, y cuyo vínculo con Dot revela los costes personales de su entrega al arte.
La obra despliega una narración en dos tiempos. En el primer acto, seguimos a Seurat mientras aplica laboriosamente la técnica puntillista para completar su obra maestra, descuidando su vida personal y su relación con Dot. Momentos después, en un salto temporal, encontramos a su homónimo descendiente contemporáneo que lidia con dilemas similares sobre creatividad y sentido artístico. La dualidad entre pasado y presente enfatiza la eterna incógnita del equilibrio entre creación y vida personal.

Alba Benito
Periodista porque uso el teclado para algo más que jugar a videojuegos. Un día me colé en una fiesta...












