Anatomía de una 'Vampibarbie': Metrika y todas las referencias de 'Jane Doe in the Dream House'
Desglosamos el significado del título de su nuevo EP y otros guiños a la cultura pop de los 2000
Imagen promocional de Metrika, por el EP 'Jane Doe in the Dream House'. (Foto cedida por Univeral Music)
Tras bautizarse como Madre Fundadora, en 2026 Metrika se aleja de la estética neófita-satánica de su Metrilogía —sin abandonar ese trasfondo lírico— para abrazar a la Barbie que lleva dentro (al fin y al cabo, le “encantan las plásticas”). Lo hace con Jane Doe in the Dream House, EP que presentó el jueves 15 de enero en el CUPRA City Garage de Madrid.
Y si, como dice Barbie, "puedes ser lo que quieras ser", esta joven artista valenciana sigue siendo vampira, pero también Conejita Playboy, Bratz o Monster High, como subrayan varias de sus canciones.
Eso sí: hace tiempo que dejó de ser una desconocida, por más que el título juegue con ello. Por un lado, el término "Jane Doe", en el ámbito legal anglosajón, se utiliza no solo para referirse a mujeres fallecidas cuya identidad se desconoce, sino también para designar a demandantes o víctimas cuya privacidad se desea proteger y mantener en el anonimato dentro de un proceso judicial.
STILETTO O CUADRÁS | Metrika, D.Basto
Por otro, la Dream House apunta directamente a la Casa de ensueño de la muñeca más vendida de Mattel, la misma que Margot Robbie llevó al cine en 2023. Ambas nociones se funden en el universo de Thais Amores García aka Metrika.
Estética dosmilera: hiperfeminidad, camp y garras
No obstante, no son los únicos pilares de esta nueva era para la cantante. Porque, tal y como hemos visto en sus visuales, muchos de sus elementos beben de otras tendencias de la cultura pop de los años 2000.
Sin ir más lejos, en el videoclip de Stiletto o Cuadrás la artista nos abre su Mansión Playboy: una Dream House repleta de vampiras dispuestas a sacrificar a una Virgen Putita y a beber su sangre —mezclada, o no, con Larios—. Aquí conviven referencias a Una conejita en el campus y Jennifer’s Body, dos títulos clave en un imaginario de hiperfeminidad que Metrika mezcla con provocación, oscuridad y crudeza desde sus inicios.
Bimbo en Madrid es otro de los temas donde más guiños a la era 'dosmilera' realiza, con menciones a Juicy Couture (y su icónico chándal de terciopelo); al autobús de Next (el reality que intentaba emparejar a desconocidos en tiempo récord) o, como ya hemos mencionado, a las Monster High y a las Bratz.
En el fondo, Jane Doe in the Dream House no rompe con nada: solo afila lo que Metrika ya era. Mantiene esas letras agresivas, irreverentes y explícitas que empezaron a tomar forma cuando decidió dejar atrás un freestyle tóxico y masculinizado para reclamar su propio territorio. Y lo hace, una vez más, junto a D.Basto y a un equipo que entiende su visión. Porque Metrika cambia (y expande) su estética, sí; pero jamás su esencia.