Margot Robbie en 'Cumbres Borrascosas': primeras imágenes de los espectaculares estilismos

La nueva adaptación dirigida por Emerald Fennell llegará a los cines el 14 de febrero

Margot Robbie en Cumbres Borrascosas / internet

Hay películas que se recuerdan por una escena, por un diálogo o por una interpretación. Y hay otras que empiezan a dejar huella mucho antes de llegar a los cines. Cumbres Borrascosas, la próxima adaptación del clásico de Emily Brontë protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi, pertenece a esta última categoría. Desde que aparecieron las primeras imágenes del rodaje, el vestuario se ha convertido en tema de conversación global, generando sorpresa, rechazo y fascinación a partes iguales.

Lejos de buscar una reconstrucción fiel del siglo XIX, la directora Emerald Fennell ha optado por una lectura estilizada y casi onírica de la historia. Para ello ha contado con Jacqueline Durran, una de las diseñadoras de vestuario más influyentes del cine contemporáneo, que ha concebido un armario donde conviven referencias históricas, moda del siglo XX y materiales propios del presente. En una entrevista reciente concedida a Vogue, Durran ha explicado las claves de este enfoque, que convierte a Cathy en un personaje que se rebela a través de la ropa.

El primer vestido de Cathy: una declaración de intenciones

La primera vez que vemos a la Cathy adulta de Margot Robbie queda claro que esta no será una heroína romántica convencional. Su vestuario inicial mezcla siluetas de inspiración histórica con detalles inesperados: corsés reinterpretados, tejidos luminosos y una actitud que recuerda más al cine clásico que a la literatura gótica. No busca naturalidad, sino impacto. Es cine consciente de ser cine.

El vestido de novia: romanticismo llevado al extremo

El traje nupcial de Cathy es uno de los grandes hitos visuales de la película. Combina la solemnidad de la moda victoriana con volúmenes y estructuras propias de los años cincuenta. El resultado es un vestido que no habla de pureza, sino de teatralidad. La boda no es un final feliz, sino un punto de inflexión dramático, y el vestuario lo subraya con rotundidad.

La noche de bodas: el cuerpo como símbolo

Para la noche de bodas, Cathy aparece envuelta en un conjunto translúcido que transforma su cuerpo en un objeto casi ceremonial. La imagen es incómoda y poderosa: ella misma se convierte en regalo, en promesa y en prisión. El estilismo no busca seducir al espectador, sino hacerlo partícipe de la tensión emocional del personaje.

El vestido rojo brillante: polémica y artificio

Uno de los looks más comentados es el vestido rojo ultrabrillante que Cathy luce en una escena clave. Aunque muchos lo han descrito como "de látex", se trata de un tejido sintético plastificado que dialoga directamente con la escenografía. El color rojo atraviesa toda la película como un hilo conductor y aquí alcanza su máxima expresión: Cathy se funde con el espacio, con la pasión y con la violencia emocional que la rodea.

El vestido nocturno: cuando la luz viste al personaje

Otro estilismo destacado es un vestido oscuro de acabado brillante. Bajo la iluminación, el tejido refleja la luz de la luna y convierte a Cathy en una figura casi sobrenatural.

La capa roja y el regreso a Cumbres Borrascosas

En su regreso a la casa familiar, Cathy viste una capa de terciopelo rojo sobre un vestido plateado. La escena, ambientada en un paisaje nevado, remite tanto a la pintura romántica como al melodrama clásico de Hollywood. No es un guiño histórico exacto, sino una evocación emocional: el pasado, el deseo y la herida abierta.

Sombreros imposibles y joyas inesperadas

El universo estético de Cathy se completa con accesorios que rozan lo extravagante: sombreros de grandes dimensiones, piezas joya cosidas al cabello y detalles que rompen cualquier expectativa de realismo. Todo está al servicio de un mismo objetivo: construir un personaje excesivo, contradictorio y magnético.

En esta Cumbres Borrascosas, el vestuario no ilustra la historia: la discute, la provoca y la reinventa. Y ahí reside, precisamente, su fuerza.

Lola Rabal

Recién graduada en Periodismo y Comunicación...