'Hasta la montaña', la película que nos animará a alejarnos de las grandes ciudades

Premiada como Mejor Película Canadiense en el Festival de Cine de Toronto, la taquilla de Francia e Italia ha respaldado su propuesta

Fotograma de la película Hasta la Montaña (Bergers) / Hayeda Cultura

La reconocida directora canadiense Sophie Deraspe (A Gay Girl in Damascus) firma una de sus películas más personales con Hasta la montaña, un filme naturalista, luminoso y profundamente humano que se estrena en España el 27 de febrero tras su paso por la Sección Oficial del Festival de Cine Francés de Málaga.

Premiada como Mejor Película Canadiense en el Festival de Cine de Toronto, Hasta la montaña ha sido todo un acontecimiento en su estreno en Quebec y un éxito de taquilla tanto en Francia como en Italia. Mathyas, un joven publicista de Montreal, decide dejarlo todo y empezar de cero en los Alpes franceses, donde sueña con reconectar con la naturaleza y convertirse en pastor. Pero el mundo del pastoreo no es tan idílico como imaginaba: exige esfuerzo, constancia y una transformación profunda. Cuando Élise, una funcionaria que también ha abandonado su rutina urbana, llega para acompañarle, juntos emprenden un viaje custodiando un rebaño de ovejas a través de las montañas. En medio del paisaje majestuoso y la dureza del camino, nacerá entre ellos una nueva forma de vida. Los dos solos, un border collie y 800 ovejas.

Fotograma de la película Hasta la Montaña (Bergers) / Hayeda Cultura

Rodado en los majestuosos paisajes de los Alpes franceses y acompañados de cientos de ovejas, el film narra el viaje de transformación de dos jóvenes que abandonan la ciudad para entregarse a la vida en el campo y al rito milenario de la trashumancia, aprendiendo el oficio del pastor. Un retrato íntimo del esfuerzo, la conexión con los animales y el redescubrimiento del tiempo, la naturaleza y el silencio.

Basado en la novela autobiográfica del escritor Mathyas Lefebure, la cinta reflexiona sobre el regreso a la naturaleza y la búsqueda del sentido de la existencia, pero también reivindica la imprescindible labor de los ganaderos en las zonas vaciadas.

"Rodar esta película fue una forma de respirar hondo. De reconectar con lo esencial. Y quise que la cámara también respirara al ritmo de la montaña y del rebaño" ha confesado la directora del film que se inspiró en la historia real que describió el escritor canadiense Mathyas Lefebure sobre sus vivencias en la montaña en D’où viens tu, berger?

Pero más allá del relato individual, Hasta la montaña conecta con prácticas tradicionales aún vivas en muchas regiones de Europa. La trashumancia, reconocida como patrimonio cultural inmaterial, se convierte aquí en símbolo de resistencia, belleza y compromiso con la tierra.

Como poderoso trasfondo de esta historia existencialista hay también una llamada de atención y una profunda reflexión sobre las dificultades a las que se enfrentan los pequeños y medianos ganaderos cada día. Para el rodaje de esta película la directora contó con la participación de muchos habitantes locales, pastores y agricultores que ven reflejados con sumo respeto sus miedos y reivindicaciones en esta cinta. Con un enfoque poético y contemplativo, Hasta la montaña es una invitación a pensar en la desconexión urbana, el valor del trabajo rural y la necesidad de cuidar de forma urgente nuestro entorno natural.