Razer Kiyo V2 es el upgrade de webcam que necesitabas

Un salto en calidad de imagen y control sobre su funcionamiento.

Razer Kiyo v2

La Razer Kiyo V2 es el tipo de webcam que tiene sentido para la mayoría de usuarios cuando el punto de partida es el más común: la cámara integrada del portátil o del monitor (incluido un iMac), o una webcam barata “del montón”. No porque vaya a convertir tu escritorio en un plató, sino porque sube varios escalones en lo que de verdad importa en el día a día: nitidez, rango dinámico, color y control.

A nivel técnico, juega en una liga muy concreta: 4K a 30 fps o 1080p a 60 fps, con un sensor Sony STARVIS de 8,3 MP y un campo de visión amplio (93º). Ese cóctel explica su propuesta: imagen muy competente, posibilidad de recortar/encuadrar sin perder demasiada calidad, y suavidad si priorizas 60 fps en Full HD.

Diseño y ergonomía: privacidad excelente, presencia muy notable

El obturador físico es de lo mejor del producto

Razer integra un obturador mecánico que se activa girando el aro frontal, y es de esos detalles que se vuelven parte del ritual: cierra de verdad, se nota, y además la acción es satisfactoria; la sensación de activación del mecanismo, el ruidito que hace al cerrarse, todo apunta a artículo fotográfico premium. Por supuesto, el cierre del obturador mecánico hace evidente a simple vista si la cámara está tapada o no. Para quien trabaja con videollamadas o simplemente quiere “cero dudas” con la privacidad, es un plus real.

Razer Kiyo v2

Es más grande de lo que parece (y de perfil llama la atención)

La Kiyo V2 no es compacta: está en torno a 116 × 74 × 65 mm y pesa unos 255 g. En un frontal limpio queda bien, pero en cuanto tu setup permite verla “de lado”, se hace más evidente: tiene profundidad, un soporte visible y el cable queda expuesto. No es un defecto exclusivo de este modelo, es algo común en toda webcam, pero en este caso se nota más que en webcams pequeñas.

El soporte es robusto, con montaje universal para monitor y también rosca estándar de 1/4" para trípode (detallazo), y la cámara permite ajustar el encuadre con giro/inclinación.

Razer Kiyo v2

Calidad de imagen: un upgrade claro… con el “pero” esperable en baja luz

Con luz normal, está muy por encima de la media

En condiciones típicas de escritorio (luz ambiental decente o una lámpara suave), la Kiyo V2 entrega una imagen que se percibe inmediatamente como superior a la mayoría de integradas: más detalle, mejor separación de tonos y un resultado más “limpio”. Su ultra gran angular además es útil si necesitas enseñar parte del escritorio o si no puedes colocar la cámara lejos (con el software puedes ajustar el zoom si no te gusta como queda tu entorno con la distancia focal nativa)

También tiene HDR, que ayuda cuando hay contraluces (ventana detrás, por ejemplo) o escenas con zonas muy claras y muy oscuras.

Con luz justa la imagen aguanta, pero baja la nitidez y aparece suavizado por reducción de ruido y/o por subir ISO. Razer incluye un modo de “mejora” que ajusta exposición, balance de blancos y reducción de ruido automáticamente, pensado precisamente para setups poco favorables. Aun así, si el objetivo es verte siempre perfecto con iluminación pobre, ninguna webcam de este perfil sustituye a una luz frontal sencilla (y barata) que haga el 80% del trabajo.

El punto mejorable: el enfoque automático

Este es el “pero” más claro que he encontrado en mis días con esta Kiyo v2 (posiblemente el único): el autofocus puede volverse dubitativo cuando cambias la distancia al sensor o cuando sacas/entras algo del encuadre.

Salir del plano y volver causa un re-enfoque que puede tardar 2–3 segundos en ajustarse. Lo mismo si enseñas un objeto cerca y lo retiras; vuelve a “cazar” foco. A veces, incluso sin salir, si te echas atrás y vuelves a tu posición puedes percibir un ajuste visible.

Esto no invalida la cámara, pero sí conviene saberlo porque si vas a dedicar su uso principal a presentaciones de producto mostrando objetos, por ejemplo, se nota. Puede ser el único elemento que te “rompa” la fluidez.

Un consejo práctico, si vuestra distancia a la cámara es constante (videollamadas clásicas), se puede fijar manualmente el enfoque para que la cámara deje de cazar.

Funciones IA: lo que necesites

Kiyo v2 ofrece prácticamente todo lo que necesitas a través del software Synapse: Tenemos ajustes manuales (ISO, velocidad de obturación, balance de blancos), funciones típicas de “webcam moderna” como auto-framing (paneo/tilt/zoom digitales para mantenerte centrado), mejoras automáticas de imagen (exposición, WB, reducción de ruido) y temas de fondo habituales como desenfoque, reemplazo, spotlight, etc.

Todo se controla a través de Synapse (os dará problemas en Mac, sobretodo si no es un Apple Silicon) o de Camo, un software diferente que también os permite acceder a las funciones de la cámara (pero que, por algún motivo, pide el pago a 'Pro' para utilizarla en 4k).

El audio, por su parte, también queda cubierto con un doble micrófono estéreo, con reducción de ruido automática que funciona, pero, si de verdad te importa el audio, buscarás un micro dedicado o un buen headset.

Razer Kiyo v2

Conclusión

La Razer Kiyo V2 es una muy buena pieza de tecnología y un upgrade inmediato para el usuario medio: buena imagen en condiciones normales, HDR, gran angular útil, soporte versátil y uno de los mejores detalles prácticos del mercado en su rango: el obturador físico mecánico. Solo tropieza con el autofocus, que puede ser un incordio menor o un deal-breaker en función del tipo de uso que estés buscando.

Si tu prioridad es verte mejor que con la cámara integrada y ganar control (además de tranquilidad con privacidad), cumple con creces. Si tu flujo de trabajo depende de cambios constantes de distancia u objetos que entran y salen del plano es posible que acabes un poco quemado de la respiración del enfoque.

Luis J. Merino

Técnico de sonido, melómano y amante de los dos...