Carlos Lozano y Cristina Piaget protagonizan un duro enfrentamiento en la sala de la verdad de ‘Gran Hermano Dúo 4’
Justo después de que ella amenazara con irse del programa tras una gran discusión con el resto de compañeros

Cristina Piaget y Carlos Lozano rompen su amistad en la sala de la verdad de 'GH Dúo 4'. / Mediaset
Cristina Piaget está ganando puntos para llegar a la final y es que, si hay algo que gusta a la audiencia de un reality como Gran Hermano Dúo es que haya un concursante que se encuentre aislado y tenga a toda la casa en su contra. Y eso es lo que está sucediendo con Cristina que, además, es una de las que más juego está dando en el concurso. Así que, pocos creen que sea una de las nominadas que este jueves vaya a abandonar la casa.
El que parece que tampoco lo hará es Carlos Lozano que ya hemos sabido en el programa de este domingo, que es el menos votado para irse. La pareja más polémica del concurso acumulaba gran protagonismo en la gala del domingo después de que tuvieran una gran discusión en el cubo en el que permanecían encerrados a causa de la prueba. Un gesto de Cristina que se había interpretado como un codazo, el programa, tras examinar las imágenes dictaminaba que no lo era.
Pero no ha sido el único momento en el que hemos visto a Cristina fuera de sí. Uno de los momentos de mayor tensión llegaba cuando toda la casa ha empezado a acusarla de quitarles cosas. Todo empezaba con una mega bronca entre Cristina y Anita Williams que la acusaba de tocarle sus cosas. Ion Aramendi sacaba el tema en el programa. La modelo y actriz reconocía que el palo santo sí lo había cogido, pero no admitía el resto de cosas que mencionaba su compañera.
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Belén Rodríguez también la acusaba de haberla cogido su cepillo de pelo y su mascarilla de pelo. Carmen Borrego añadía a la lista también un cepillo suyo.
En ese momento Cristina estallaba y se iba. “No puedo con las mentiras”, señalaba. Por más que Aramendi la insistía para que volviera al salón, ella no daba su brazo a torcer. “Es un paredón”, aseguraba. Pero ni la intervención del Súper la hacía volver.
Raquel Salazar se unía al grupo de las acusadoras y contaba que a ella le había cogido el lápiz de ojos. El presentador compartía la argumentación que ha esgrimido en alguna ocasión Cristina de que pensaba que todo era de todos. Anita insistía en que después de aclararle que las cosas no eran así, ha continuado tocando sus cosas, aunque le ha pedido que no lo hiciera.
Canales, que ya ha vuelto a la casa, iba tras ella, pero no conseguía que volviera. “Cuando le dices que por qué coge algo, se pone como una fiera, se pone a insultar, se pone a intimidar, se pone a decirme que si soy una ceporra que, según ella ha sufrido bullying por los trastornos alimenticios, con lo cual, ser una ceporra, para mí es ser una gordota y a mucha honra soy una ceporra y no soy una demonia como es ella”, decía Raquel Salazar desahogándose hasta el punto de romperse y echarse a llorar.
Aramendi informaba poco después que Cristina quería abandonar la casa tras la discusión con toda la casa.
La decisión de Cristina Piaget
Cuando el presentador conectaba con Cristina en el confesionario reconocía que ya estaba más calmada, pero con ganas de explicarse. Insistía en que las acusaciones son falsas y en el daño que hacía que alguien como Carmen Borrego dijera que le había cogido un cepillo ya que tiene un fandom muy fiel y numeroso que se iba a creer lo que ella dijera.
Aramendi le recordaba que la audiencia no es tonta y que los seguidores no cuentan en un programa como este. Aun así, Cristina proponía a sus haters y a los defensores de Carmen que buscaran una imagen en la que se le viera coger ese cepillo “y que hagan memes si quieren y que se demuestre”.
El presentador, finalmente le proponía ir a la sala de la verdad para enfrentarse cara a cara con Carlos Lozano y aclarar su ruptura e intentar un acercamiento, o, todo lo contrario. Ella aceptaba.
Cristina vs Carlos en la sala de la verdad
Como si de un combate de boxeo se tratase, Cristina y Carlos se veían las caras en la sala de la verdad que abría sus puertas por primera vez en esta edición y ahí llegaban los reproches mutuos.
"Yo no voy a defender lo indefendible, he hecho todo lo que he podido, si es verdad que le doy caña a ver si reacciona. Juro que he sufrido y he llorado por esta mujer, pero eso ella no lo ve. Lo que no voy a hacer es darle la razón a un amigo que no tiene razón", aseguraba Carlos.
El momento más duro lo vivían durante un corte de publicidad en el que las cámaras seguían grabando. “¿Qué abrazo te mereces tú sanguijuela, que me echaban por tu culpa, pedazo de anormal? ¿Qué pasa? ¿Qué te tenía que abrazar cuando tú decías que llevabas 15 días aguantándome? Traidor, que eres un p*to traidor”, gritaba ella gesticulando mucho las manos.
Cuando volvían a contactar con Aramendi, este les hacía la misma pregunta: “¿Está vuestra relación completamente rota?”.
"Totalmente rota, si no cambia para mí no existe Cristina Piaget. Si a lo mejor la veo sufrir, pero sufriendo con humildad me acercaré a ella como a cualquier otra persona del mundo, pero así no hay quien se acerque. Mi plan es no mirarla a la cara, a mí no me va a coger de comodín para pasar lo que he pasado. Si sigue pensando que soy un traidor y un gusano, es su problema. Lo he intentado y ya no puedo más", expresaba Carlos.
“Si él me pidiera perdón, yo le perdonaría”, aseguraba ella que analizaba de dónde partía su desencuentro. “Analizando todo, el antes y el después fue a raíz de que yo le negué un abrazo cuando yo iba a ser supuestamente expulsada. El problema que hubo en la cocina es que yo estaba convencida de que iba a salir yo, estaba convencida 100%. Él estaba merodeando con las ganas de que el público viera que él venía con toda su sensibilidad y buen corazón a despedirse de mí porque él pensaba que iba a salir yo. Entonces, yo le negué ese abrazo porque cinco minutos antes le había dicho a Jorge Javier que llevaba sufriéndome quince días, con lo cual, me había clavado una estocada”, explicaba.
Reconocía que las cosas habían cambiado desde que Carlos se había acercado a Belén Rodríguez. Eso sí, aclaraba que “celos ni de broma, yo ya no siento ningún tipo de atracción, más bien repulsión”.
Está claro que la cosa no anda bien entre ellos, ni entre Cristina y el resto de la casa. Aunque hay una parte de la audiencia que está con ella.
Veremos qué pasa el jueves y quién resulta expulsado.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...














