Kanye West confiesa que es bipolar por un accidente de coche en un comunicado: "Me aferré al símbolo más destructivo, la esvástica"
El artista empieza una nueva era donde busca el optimismo

Kanye West / Bellocqimages/Bauer-Griffin
Kanye West ha vuelto a ser noticia. Esta vez tras disculparse públicamente en sus redes sociales a través de un comunicado por sus comportamientos en los últimos años, haciendo especial hincapié en el uso de la esvástica en unas camisetas de su merchandising durante 2025.
El rapero estadounidense, que lleva años siendo noticia por sus numerosas polémicas y apariciones, en febrero de 2025, puso a la venta durante 48 horas unas camisetas con la esvástica. Ahora, cuando ha pasado un año de aquel episodio, Kanye ha escrito un comunicado pidiendo perdón por su comportamiento.
Una bipolaridad que llegó tras un accidente
Kanye West ha empezado confesando que en 2001 tuvo un accideente de coche que, entre otras cosas, le causó una lesión en el cerebro. En aquel momento ese daño pasó desapercibidio, pero en 2023 se dieron cuenta que ese accidente le derivó en un trastorno bipolar tipo 1. Un trastorno que, tal y como explica Kanye, le lleva a vivir episodios maniacos: "Perdí el contacto con la realidad. Las cosas empeoraron cuanto más ignoré el problema. Dije e hice cosas de las que me arrepiento profundamente. Algunas de las personas que más amo fueron a quienes peor traté".
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Es en uno de estos episodios donde Kanye West asegura que le dio por la esvástica, aunque ahora lo lamenta y se avergüenza profundamente: "Nada de esto excusa lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío". Además, dedica una discupla especial a la comunidad negra, de donde es y a la que admira.
El cantante también ha asegurado que ahora quiere usar el arte para hacer el bien, ya sea en forma de ropa o de música, pero que quiere empezar una nueva era: "Estoy volcando mi energía en arte positivo y significativo: música, ropa, diseño y otras ideas nuevas para ayudar al mundo".
Comunicado completo y disculpas de Kanye Wes en español
Hace veinticinco años tuve un accidente de coche que me rompió la mandíbula y me causó una lesión en el lóbulo frontal derecho del cerebro. En aquel momento, la atención se centró en los daños visibles: la fractura, la hinchazón y el trauma físico inmediato. La lesión más profunda, la que estaba dentro de mi cráneo, pasó desapercibida.
No me hicieron pruebas exhaustivas, los exámenes neurológicos fueron limitados y nadie mencionó la posibilidad de una lesión en el lóbulo frontal. No se diagnosticó correctamente hasta 2023. Ese error médico causó un grave daño a mi salud mental y me llevó a un diagnóstico de trastorno bipolar tipo 1.
El trastorno bipolar viene acompañado de su propio sistema de defensa: la negación. Cuando estás en una fase maníaca, no crees que estés enfermo. Crees que los demás están exagerando. Sientes que estás viendo el mundo con más claridad que nunca, cuando en realidad estás perdiendo totalmente el control.
Una vez que la gente te pone la etiqueta de loco, sientes que ya no puedes aportar nada significativo al mundo. Es fácil que la gente haga bromas y se ría del tema cuando, de hecho, se trata de una enfermedad muy seria e incapacitante de la que puedes morir. Según la Organización Mundial de la Salud y la Universidad de Cambridge, las personas con trastorno bipolar tienen una esperanza de vida reducida en una media de diez a quince años, y una tasa de mortalidad por todas las causas entre dos y tres veces mayor que la población general. Esto está a la par con enfermedades cardíacas graves, diabetes tipo 1, VIH y cáncer: todas ellas letales y fatales si no se tratan.
Lo más aterrador de este trastorno es lo persuasivo que puede ser cuando te dice: “No necesitas ayuda”. Te vuelve ciego, pero convencido de que tienes claridad. Te sientes poderoso, seguro e imparable.
Perdí el contacto con la realidad. Las cosas empeoraron cuanto más ignoré el problema. Dije e hice cosas de las que me arrepiento profundamente. Algunas de las personas que más amo fueron a quienes peor traté. Soportasteis miedo, confusión, humillación y el agotamiento de intentar querer a alguien que, por momentos, era irreconocible. Mirando atrás, me había desconectado de mi yo real.
En ese estado fracturado, me aferré al símbolo más destructivo que pude encontrar: la esvástica, e incluso vendí camisetas que la llevaban. Uno de los aspectos más difíciles del trastorno bipolar tipo 1 son los momentos desconectados —muchos de los cuales aún no puedo recordar— que conducen a juicios pobres y comportamientos impulsivos que a menudo se sienten como una experiencia fuera del propio cuerpo. Lamento y me avergüenzo profundamente de mis acciones en ese estado, y estoy comprometido con la responsabilidad, el tratamiento y un cambio significativo. Nada de esto excusa lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío.
A la comunidad negra —que me apoyó en todos los altibajos y en los momentos más oscuros— la comunidad negra es, sin duda, la base de quien soy. Lamento muchísimo haberos fallado. Os quiero.
A principios de 2025 caí en un episodio maníaco de cuatro meses, lleno de comportamiento psicótico, paranoico e impulsivo que destruyó mi vida.
Cuando la situación se volvió cada vez más insostenible, hubo momentos en los que ya no quería seguir aquí.
Tener trastorno bipolar no significa estar constantemente enfermo. Cuando entras en un episodio maníaco, ahí sí estás enfermo. Cuando no estás en un episodio, eres completamente normal. Y es entonces cuando los restos del desastre causado por la enfermedad golpean con más fuerza.
Al tocar fondo hace unos meses, mi esposa me animó finalmente a buscar ayuda.
He encontrado consuelo en foros de Reddit, de todos los lugares posibles. Varias personas hablan de episodios maníacos o depresivos de naturaleza similar. Leí sus historias y me di cuenta de que no estaba solo. No soy solo yo quien arruina su vida entera una vez al año a pesar de tomar medicación todos los días y de que los supuestos mejores médicos del mundo me dijeran que no era bipolar, sino que simplemente presentaba “síntomas de autismo”.
Mis palabras, como líder en mi comunidad, tienen un impacto e influencia global reales. En mi manía, perdí completamente de vista eso.
Ahora que estoy encontrando mi nuevo punto de equilibrio y mi nuevo centro gracias a un régimen eficaz de medicación, terapia, ejercicio y una vida más saludable, tengo una claridad nueva y muy necesaria. Estoy volcando mi energía en arte positivo y significativo: música, ropa, diseño y otras ideas nuevas para ayudar al mundo.
No pido compasión ni un pase libre, aunque aspiro a ganarme vuestro perdón. Escribo hoy simplemente para pediros paciencia y comprensión mientras encuentro mi camino de regreso a casa.

Alberto Palao
Periodista musical especializado en pop. Graduado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Uso mis...












