Lola Young: la nueva fuerza británica que conquista los Grammy mientras se sobrepone a sus demonios personales

La artista puede ganar el premios a Mejor Nueva Artista en los premios

Lola Young en The Tonight Show Starring Jimmy Fallon / NBC

Lola Young lleva años apuntando maneras, pero 2025 ha sido, sin duda, su año. La británica, que muchos ya señalan como una de las voces más potentes de su generación, entra entra ahora en la carrera por los Premios Grammy 2026, donde compite en la prestigiosa categoría de Mejor artista nueva y también en Mejor Canción Pop gracias a Messy, una canción que ya se ha convertido en una de las más reconocidas de toda una generación.

Su nombre aparece junto al de artistas como Olivia Dean, KATSEYE o Addison Rae, en una de las ternas más sólidas de los últimos años. Este reconocimiento llega tras un ciclo creativo en el que Young ha dejado claro que no piensa maquillar su crudeza emocional: su álbum I'm Only F**king Myself, publicado en 2025, consolidó su narrativa honesta y le valió elogios, viralidad y números uno dentro y fuera del Reino Unido. De hecho, Lola Young también parte como una de las favoritas de los BRIT 2026.

Un fenómeno musical que nació sin artificios

Lola Young no es un producto de laboratorio. Su carrera comenzó mucho antes de los focos internacionales: finalista de Got What It Takes? en 2016, debutó tres años después con 6 Feet Under, pero no fue hasta 2024 cuando Messy la catapultó al panorama global. Ese momento marcó un antes y un después. Su estilo —crudo, directo, sin filtros— conectó con una audiencia que buscaba la naturalidad por encima de todo.

Su crecimiento, además, ha coincidido con una escena británica en plena renovación, donde nuevas voces femeninas vuelven a dominar las listas. Young ha sabido diferenciarse gracias a una fórmula que combina vulnerabilidad, potencia vocal y letras profundamente personales.

El precio del éxito: un colapso en plena gira

Pero mientras su carrera ascendía, su salud se vio comprometida. Durante su actuación en el festival All Things Go en Nueva York, Lola Young se desmayó en pleno escenario, obligando a los servicios médicos a intervenir y dejando al público en shock. Tras el incidente, la artista decidió cancelar todas las fechas restantes de su gira, incluidas las previstas en Estados Unidos, Canadá, México y Europa, explicando que necesitaba tiempo para recuperarse física y emocionalmente.

Young compartió un mensaje sincero en redes sociales: “Me voy por un tiempo… Me duele tener que cancelar todo por ahora”, asegurando reembolsos para todos los fans y dejando claro que esta pausa era necesaria para proteger su bienestar.

En varias entrevistas, la artista ha hablado abiertamente de su lucha con un trastorno esquizoafectivo, de episodios de salud mental complejos y de cómo la presión de la industria amplifica esas dificultades. Su desplome llegó sólo unos días después de haber cancelado otra actuación en Nueva Jersey por razones similares.

Paradójicamente, este parón llega en el mejor momento de su carrera: nominaciones a los Grammy, un disco celebrado por la crítica y la industria, y una presencia imponente en la conversación musical global. Pero también demuestra que Lola Young no está dispuesta a sacrificar su salud por mantener el ritmo frenético del éxito.

Su autenticidad —en lo musical y en lo personal— es precisamente lo que la convierte en una figura relevante para miles de jóvenes que encuentran en ella una narrativa realista y honesta. Su regreso, cuando llegue, promete ser aún más poderoso.

Lola Young está escribiendo su historia a su propio ritmo. Y el mundo, incluidos los Grammy, ya está escuchando.

Alberto Palao

Periodista musical especializado en pop. Graduado...