Muere Catherine O'Hara, actriz de 'Solo en casa' y 'Bitelchús', a los 71 años
Una figura clave de la comedia cuya trayectoria marcó a varias generaciones en cine y televisión
Catherine O'Hara / Axelle/Bauer-Griffin
La actriz canadiense Catherine O’Hara, recordada por millones de espectadores como la madre de Kevin McCallister en Solo en casa y por su inolvidable Delia Deetz en Bitelchús, ha fallecido a los 71 años en Los Ángeles. La noticia fue adelantada por el medio TMZ y confirmada posteriormente por otras publicaciones estadounidenses, aunque por ahora se desconocen las causas exactas del fallecimiento.
O’Hara, nacida en Toronto en marzo de 1954, construyó una carrera que abarcó más de un centenar de producciones cinematográficas y televisivas. Ganadora de un Emmy y un Globo de Oro por su papel como Moira Rose en Schitt’s Creek, se había convertido en una figura querida y reconocible para varias generaciones. Más allá de sus papeles icónicos, compañeros de profesión y admiradores han destacado en las últimas horas su calidez, su capacidad para la comedia y su entrega profesional. Su fallecimiento supone la despedida de una de las actrices más versátiles del panorama audiovisual del último medio siglo.
Una carrera forjada entre la comedia, la improvisación y el cine de culto
Catherine O’Hara inició su camino artístico en los años setenta en la televisión canadiense, concretamente en el programa de sketches Second City TV, donde coincidió con figuras como Eugene Levy. Allí desarrolló gran parte de su instinto humorístico y su habilidad para la improvisación, que más tarde marcaría muchos de sus personajes más célebres. Su creciente popularidad la llevó a ser brevemente fichada por Saturday Night Live, aunque decidió regresar al programa canadiense, donde obtuvo su primer Emmy en 1982. Ese espíritu irreverente y juguetón se convirtió en una constante en su trayectoria posterior.
El salto a Hollywood llegó a finales de los ochenta, cuando empezó a encadenar participaciones en producciones de directores de renombre. Entre ellas destacan ¡Jo, qué noche! de Martin Scorsese, Dick Tracy o Wyatt Earp, aunque su irrupción definitiva en la cultura popular llegó en 1990 con Solo en casa, película que la catapultó a la fama mundial. Su interpretación de Kate McCallister, la madre angustiada capaz de cruzar medio mundo para reencontrarse con su hijo, se convirtió en un referente del cine navideño. Años después, la actriz confesaba que Macaulay Culkin seguía llamándola cariñosamente “mamá”, un gesto que ejemplifica el vínculo creado durante el rodaje.
En 1988 ya había trabajado con Tim Burton en Bitelchús, donde dio vida a una peculiar artista obsesionada con la estética y el control. Décadas más tarde retomaría el mismo papel en Beetlejuice, Beetlejuice (2024), lo que subraya su relevancia en el universo cómico y fantástico de Burton. También puso voz a Sally en Pesadilla antes de Navidad, una de las películas animadas más influyentes de los noventa. Su versatilidad le permitió moverse entre proyectos independientes, cine familiar y producciones de culto sin perder nunca una identidad actoral propia.
Renacimiento televisivo y legado emocional
Aunque O’Hara nunca dejó de trabajar, vivió un resurgir mediático gracias a Schitt’s Creek, serie en la que interpretó a la extravagante Moira Rose. Ese papel no solo le dio un nuevo público, también le valió un Emmy en 2020 y un Globo de Oro en 2021. La crítica destacó la capacidad de la actriz para transformar un personaje inicialmente superficial en una figura entrañable y compleja. Su éxito televisivo se extendió después a producciones como The Last of Us y The Studio, donde volvió a demostrar que su sentido del humor y su precisión interpretativa seguían intactos.
Hasta días antes de su muerte, O’Hara mantenía una intensa agenda profesional. De hecho, estaba previsto que participara en un evento promocional de The Studio el martes siguiente a su fallecimiento, lo que subraya que continuaba en plena actividad creativa. Sus compañeros de reparto, entre ellos Macaulay Culkin y Pedro Pascal, han dedicado emotivos mensajes de despedida en redes sociales, recordando su generosidad, su talento y la huella que dejó en quienes trabajaron a su lado.
La muerte de Catherine O’Hara deja un vacío en Hollywood y en la memoria sentimental de los espectadores que crecieron con sus películas. Su capacidad para transformar personajes aparentemente cotidianos en figuras icónicas, su instinto cómico y su humanidad dentro y fuera de la pantalla la sitúan como una de las intérpretes más queridas de su generación. Su legado queda ya fijado en la historia del cine y la televisión, no solo por los personajes que interpretó, sino por la sensibilidad con la que contribuyó a darles vida.
Alba Benito
Periodista porque uso el teclado para algo más...Periodista porque uso el teclado para algo más que jugar a videojuegos. Un día me colé en una fiesta de Miley Cyrus y creo que por eso estoy aquí.