Tradición vs conservación: ¿Qué está pasando con las angulas?
El exclusivo manjar se enfrenta a una pregunta incómoda: ¿puede sobrevivir la tradición si el animal está a punto de desaparecer?

Las angulas han sido siempre sinónimo de lujo. / Francisco Franco
Durante décadas, las angulas han sido sinónimo de celebración y lujo. Un plato diminuto, carísimo y cargado de simbolismo, especialmente en el norte de España. Pero detrás de ese ritual gastronómico se esconde una realidad cada vez más difícil de ignorar: la anguila europea, de la que nacen las angulas, está al borde del colapso. Su presencia en los ríos ha caído en picado y los científicos llevan años repitiendo el mismo mensaje, alto y claro: si seguimos así, desaparecerá.
El problema no es solo la pesca, pero sí una parte clave. Las angulas son las crías de la anguila, y capturarlas implica romper el ciclo vital de una especie que ya lo tiene muy complicado. La anguila europea nace en el mar de los Sargazos, cruza el Atlántico hasta llegar a nuestros ríos y pasa años creciendo antes de volver al océano para reproducirse. Si ese viaje se interrumpe, no hay relevo generacional. Y ahora mismo, las cifras son demoledoras: en algunas zonas de Europa llegan apenas un 1% de las angulas que llegaban hace medio siglo.
El debate ha llegado incluso al Gobierno, que ya trabaja para incluir a la anguila europea en el listado de especies especialmente protegidas
Ante este panorama, algo ha empezado a moverse. Por un lado, la comunidad científica insiste en una recomendación radical pero clara: cero capturas. Por otro, un grupo de chefs de primer nivel ha decidido dar un paso al frente y dejar de servir angulas en sus restaurantes. Su argumento es sencillo y potente: ninguna tradición merece provocar una extinción. El debate ha llegado incluso al Gobierno, que ya trabaja para incluir a la anguila europea en el listado de especies especialmente protegidas, lo que supondría prohibir su pesca en toda España.
LOS40
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Choque frontal
No todo el mundo está de acuerdo. Hay territorios donde la pesca de angula sigue siendo legal y asociaciones de pescadores que defienden su continuidad como parte del patrimonio cultural y económico. El choque es frontal: identidad local frente a emergencia ecológica. Pero incluso en regiones históricamente anguleras, como el País Vasco, las autoridades han empezado a frenar las campañas de pesca al comprobar que las medidas actuales no funcionan.
La pregunta ya no es si las angulas forman parte de nuestra historia, sino si queremos que formen parte de nuestro futuro. Cada vez más voces apuntan a que conservar también es una forma de respetar la tradición, aunque eso implique renunciar a ella en el plato. Porque si la anguila desaparece, no habrá debate posible: ni cultura, ni gastronomía, ni angulas que defender.

Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20...












