Timothée Chalamet rescata unas UGG imposibles y confirma que el calzado feo vuelve a ser cool
El actor ha sido visto en Nueva York con un modelo descatalogado de la marca

Timothée Chalamet en el estreno de 'Marty Supreme' el 8 de diciembre de 2025 en Beverly Hills, California. / Brianna Bryson
Hay celebridades que se visten. Y luego está Timothée Chalamet, que utiliza la ropa como si fuera un comentario al margen, una frase subrayada en fluorescente dentro del texto aburrido del street style contemporáneo. Mientras la mayoría intenta parecer relevante a base de zapatillas que todos queremos comprarnos, Chalamet aparece en Brooklyn con unas botas que parecen sacadas de un cajón olvidado de Internet… y gana.

Porque no hablamos de unas UGG cualquiera. Hablamos de esas UGG. Un modelo de archivo, con llamas de dibujos animados, diseñado por Jeremy Scott en 2017, cuando la ironía todavía no estaba completamente agotada. Un calzado que no busca gustar a todo el mundo.

Timothée Chalamet el 29 de enero en Brooklyn, Nueva York.

Timothée Chalamet el 29 de enero en Brooklyn, Nueva York.
Chalamet lleva tiempo jugando a este juego. Un día aparece con zapatillas pastel imposibles, otro con colores que parecen sacados de una bolsa de chucherías, y al siguiente con prendas técnicas que rozan lo ridículo si no sabes llevarlas. Él sí sabe. Porque entiende algo fundamental: la moda no es quedar bien, es decir algo sin explicarlo.
LOS40
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Las botas pertenecen a una colaboración ya descatalogada de UGG, una marca que ha pasado por todas las fases posibles. De icono absoluto a chiste recurrente, de símbolo de confort a meme generacional. Y ahora, otra vez, objeto de deseo. Así funciona la moda por mucho que nos las tomemos en serio.
Que Chalamet recupere un modelo de 2017 no es casualidad. Hay algo profundamente actual en mirar atrás con criterio, elegir lo raro y llevarlo sin nostalgia explícita. No hay "revival" impostado aquí, solo una relectura práctica: hace frío, estas botas abrigan y, además, generan conversación.

Timothée Chalamet el 29 de enero en Brooklyn, Nueva York. / XNY/Star Max

Timothée Chalamet el 29 de enero en Brooklyn, Nueva York. / XNY/Star Max
Las UGG llevan un tiempo colándose de nuevo en el radar. Celebridades, pasarelas, influencers que antes jamás las habrían tocado ahora las combinan con pantalones anchos, abrigos técnicos y siluetas relajadas. El mensaje es claro: la comodidad ya no está reñida con el estilo, siempre que sepas reírte un poco de ti mismo.
Chalamet ya había sido visto días antes con otros modelos de la marca, confirmando que no se trata de una anécdota puntual. En el fondo, este look dice más del momento cultural que de la moda en sí. Vivimos rodeados de imágenes calculadas, estilismos optimizados para gustar y outfits diseñados para no molestar. Chalamet hace justo lo contrario: elige piezas que dividen opiniones y las lleva con naturalidad.
Y ahí está la clave. No en las botas, ni en la marca, ni siquiera en el diseño. Está en la actitud. En entender que vestirse también puede ser un gesto ligeramente absurdo, un guiño cómplice al que mira con atención. Como si dijera: "sí, son Ugg. ¿Y qué?".
Spoiler: funciona.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...












