El Razer Basilisk V3 Pro 35K me ha enseñado que gastar dinero en un ratón es gastar dinero en calidad de vida
Si estás acostumbrado a productos de escritorio 'estándar', descubrirás que te estás perdiendo mucho.
Razer Basilisk v3 Pro 35k / Luis J. Merino
Hay upgrades que no se olvidan y estas últimas semanas he descubierto que cambiar de un ratón “normal” a uno realmente bueno es uno de ellos, y si encima lo haces sobre una alfombrilla que acompaña —en tamaño, tacto y estabilidad— la sensación es inmediata.
Y ¡Ojo! Cuando hablamos de Razer nos viene el ‘gaming’ a la cabeza, pero no va solo de gaming. También hablo de trabajo, edición, navegar con mil pestañas, gestionar documentos, o pasar horas con el cursor como extensión de la mano.
Han llegado hasta nuestro escritorio el ratón Basilisk V3 Pro 35K y la "alfombrilla" Firefly V2 Pro; dos de esos productos que entran por los ojos, con acabados muy cuidados, RGB bien resuelto y presencia “premium” en el escritorio. Y sí: en las fotos aparece también el teclado BlackWidow V4 TKL HyperSpeed, pero ese teclado sigue en pruebas porque ‘tiene mucha tela’, así que el veredicto llegará en los próximos días.
Lo importante aquí es que usar ratón y alfombrilla mediocres es perder calidad de vida sin saberlo. Y ¡cuidado!, porque cuando pruebas un conjunto así… cuesta volver atrás.
Razer Basilisk v3 Pro 35k / Luis J. Merino
Basilisk y Firefly: Simbiosis de primer nivel
Con este combo he notado tres cosas más fáciles de explicar que cualquier cosa que podáis leer en una ficha técnica. Para empezar, un deslizamiento controlado y consistente en el que la mano deja de “compensar” irregularidades. El movimiento es uniforme, con un punto de control que no te obliga a frenar de más. La Firefly V2 Pro está diseñada como hard mat de baja fricción y superficie micro-texturizada, precisamente para ese balance entre velocidad y control.
A esto sumo la sensación de precisión sin esfuerzo: el Basilisk responde con esa inmediatez típica de un ratón de gama alta (sensor tope, switches rápidos y ajuste fino). El modelo incorpora el sensor Focus Pro 35K Gen-2 y switches ópticos Gen-3 y esa tecnología hace que te olvides del periférico (porque no falla, ni duda) y te centres en lo que haces.
Y luego está ese detalle estético que al principio te da igual, luego no molesta y al final acabas comprando como algo que te mola. El ratón tiene una luz RGB muy sutil que podrás configurar ‘via app’ y la Firefly V2 Pro ilumina la superficie con un efecto muy particular. Para escritorio puede quedarse en un brillo sutil que enmarca el área de trabajo, pero puedes llevarla muy al límite si disfrutas de la luz y del color.
Razer Basilisk V3 Pro 35K: el placer de saber que un ratón no puede darte más
El Basilisk es un ratón de “uso largo”: ergonómico, con apoyo para el pulgar, pensado para que pases horas sin sentirlo. En el día a día eso significa: menos tensión y más control fino.
Tiene 13 controles personalizables, incluido el famoso gatillo multifunción. Esto no es solo para juegos: puedes asignar push-to-talk, pero también acciones de productividad como mutear micro, cambiar de escritorio, copiar/pegar formato, atajos de edición, de apps…
Luego tenemos la rueda HyperScroll, posiblemente la función que nunca podrás volver a perder en un ratón. El modo libre para el scroll es algo que lleva la navegación a otro nivel y el Basilisk v3 Pro 35k puede configurar diferentes comportamientos para la rueda de scroll. Encuentras uno perfecto para ti, seguro.
Razer Basilisk v3 Pro 35k / Luis J. Merino
No menos importante es la conectividad flexible: podemos usar el Basilisk con HyperSpeed 2.4 GHz o Bluetooth y también existe opción para usarlo con cable. Aunque presume del mejor inalámbrico posible, puedes usarlo conectado por USB, bien sea por estabilidad, por hábitos, porque no te molan ‘las wifis’ (el módulo inalámbrico se apaga) o por simple orden mental. Además, en modo cable puedes olvidarte de batería, que son cientos de horas. En las fotos veréis que yo soy de la escuela “si pones el cable, te olvidas de todo”, pero el nivel de respuesta es igual de bueno en modo inalámbrico.
Razer Basilisk v3 Pro 35k / Luis J. Merino
Razer Firefly V2 Pro: una alfombrilla a la altura
Visto el ratón, uno puede preguntarse: “¿de verdad una alfombrilla puede importar tanto?”. Bueno, la respuesta es “sí” y rotundo además. Piensa que ‘tan importantes son los zapatos como el firme que pisas’.
Para empezar, tiene un tamaño y formato perfecto para dar algo de libertad al ratón y, además, ayuda a mantener cierto orden sobre la mesa.
La superficie es dura, micro-texturizada y nos da un deslizamiento muy fluido, con sensación “limpia” y consistente. Razer la define como low-friction micro-textured y optimizada para sensores ópticos, yo te digo que va como un tiro y que si vuelves a las alfombrillas de tela/fieltro, lo notas.
Además, la base antideslizante de goma hace que se quede en su sitio. Por norma general tiendo a odiar la goma allá donde la encuentre. Tengo 40+ años y ya he visto como pasa el tiempo para las gomas. Uno acaba cansado de encontrar gomas pegajosas o en descomposición con el paso de los años. Pero estamos hablando de un utensilio al que no tenemos que pedir vida eterna y en este caso “compro” esa superficie de goma para que esa alfombrilla no se mueva de su sitio.
Por último, la característica estrella del producto: una iluminación bien planteada: La idea aquí no es poner el arcoíris (aunque puedas). En mi caso me ha parecido muy agradable la luz indirecta que daba el halo del perímetro para ‘enmarcar la zona de ratón’. Pero puedes hacer cualquier cosa que se te ocurra.
La conectividad está pensada también. La alfombrilla tiene un USB integrado como passthrough para el dongle del ratón. De esta forma puedes conectar el receptor inalámbrico del ratón a centímetros de distancia, lo que ayuda a minimizar interferencias y mantener el rendimiento inalámbrico estable.
Como siempre con Razer Razer Synapse 4 y Chroma Studio son gran parte del producto. En el Basilisk puedes ajustar asignaciones, comportamiento de la rueda (Smart-Reel, aceleración, etc.) e iluminación. En la Firefly ajustas las zonas de color, perfiles y efectos (o lo dejas minimalista, que es donde me he encontrado más cómodo yo).
Razer Basilisk v3 Pro 35k / Luis J. Merino
Dinero gastado en ratón es dinero gastado en calidad de vida
El Basilisk V3 Pro 35K y la Firefly V2 Pro no van solo de “tener mejor hardware”. Van de que tu mano y tu escritorio trabajen con menos fricción: movimientos más suaves, control más predecible, scroll más cómodo, iluminación que acompaña, y un conjunto que transmite calidad nada más tocarlo.
Si vienes de un ratón correcto pero básico y una alfombrilla cualquiera, el cambio será muy notable desde el minuto ‘1’. Si además te importa la productividad (o el rendimiento en el juego), el salto puede ser espectacular.
Un único aviso: no se puede volver atrás.
Luis J. Merino
Técnico de sonido, melómano y amante de los dos...Técnico de sonido, melómano y amante de los dos pilares fundamentales del entretenimiento: cómic y videojuegos. Escribiendo sobre ello desde los 19 años, he pasado por medios como Guía del Ocio, Game40, Elpais.com y ahora en Los40.com, donde sigo haciéndolo con el mismo gusto y pasión que el primer día.