Este tomo de 'El Castigador' es una de las mejores puertas de entrada al turbio personaje de Marvel
El héroe de Marvel que resuelve todo con balas en su etapa 'MAX', una de las más crudas.
Punisher MAX
Todo conocemos ya a Punisher. Hemos leído mucho, hemos visto películas, ha tenido serie propia de televisión y algún que otro videojuego, incluso. Si bien es un personaje que ha caído siempre en el “lado adulto de Marvel”, siempre ha vivido dentro de los límites establecidos para el imaginario conjunto de la editorial. A fin de cuentas, el personaje tendría que compartir páginas con otros héroes y no podía irse demasiado de las manos.
Eso cambió con la colección Punisher MAX un segundo enfoque para el personaje, con un enfoque todavía más crudo que el que marcaba su propio patrón original. Y hoy, tenemos sobre la mesa la etapa de Jason Aaron y Steve Dillon de El Castigador MAX, ahora reunida por Panini en un tomo único que hará las delicias tanto de fans como de aquellos que busquen “algo bueno” para leer.
Panini la recopila como “La colección completa”, con Punisher MAX #1–22 y el especial The Punisher X-Mas, en un volumen de 552 páginas.
Punisher MAX
Cuando el crimen organizado decide “subir la apuesta”
Este volumen integral recoge la etapa final del sello MAX para Frank Castle, representando el punto y final definitivo a la trayectoria del personaje en su vertiente más adulta. Si Garth Ennis construyó el mito, Jason Aaron se encarga de demolerlo, despojando al Castigador de cualquier rastro de heroísmo para mostrar la maquinaria de autodestrucción que realmente es.
El gran acierto de este recopilatorio es la narrativa de origen de Wilson Fisk. Aquí no es un villano de cómic, sino un sociópata corporativo que escala peldaños de poder mediante una crueldad metódica. Su enfrentamiento con Castle es un choque de titanes que redefine a ambos personajes para siempre.
Punisher MAX
Aparte de la santísima trinidad del crimen que forman Kingpin, Bullseye y Elektra, hay un enemigo que no suele aparecer en las portadas pero que es el verdadero motor de la primera mitad de la etapa: El Menonita; un asesino a sueldo retirado que vive en una comunidad amish, habiendo abandonado la violencia por su familia y su fe
Además, Aaron utiliza saltos temporales para reexaminar el día de la muerte de la familia Castle. El análisis que se plantea es perturbador: ¿Fue la tragedia lo que creó al Punisher, o fue simplemente la excusa que Frank necesitaba para dar rienda suelta a su verdadera naturaleza?
La magia de Jason Aaron es que no utiliza esta para “humanizar” al Castigador. Su función, más bien, es la opuesta: dejar claro por qué Castle es aterrador aun sabiendo que apunta a los malos.
Punisher MAX
A su lado está Steve Dillon, un dibujante al que alguno recordará de Predicador o de otras etapas de Punisher y que tiene la virtud de aportar claridad narrativa y expresividad sin fuegos artificiales.
Hablar de Steve Dillon es hablar del rostro definitivo de Frank Castle. Aunque su estilo a veces ha sido polarizante por la "uniformidad" de sus rostros, en Punisher MAX su trabajo alcanza una madurez narrativa que pocos artistas logran.
Dillon es un maestro del storytelling. Sus viñetas son fáciles de seguir, con una composición limpia que permite que la acción fluya sin confusión. En una etapa tan violenta, esto siempre es un ‘plus’.
Nadie dibuja el cansancio como él. El Frank Castle de esta etapa es un hombre de sesenta años que parece haber sido tallado en granito, pero que está empezando a agrietarse. Dillon captura perfectamente las ojeras, las arrugas de amargura y la mirada vacía de alguien que ya no tiene alma.
Si bien no sería el dibujante idóneo para junta universos en guerras interplanetarias, cuando la acción ocurre a pie de calle y los personajes acaban manchados, este dibujante es una apuesta segura.
Punisher MAX
Tomo único, minipunto para compra
Panini recopila esta etapa Aaron/Dillon de Punisher Max en un volumen perfecto. Es ideal para lectura porque 552 páginas no cruzan el umbral de la comodidad que otros Omnibus sí pueden desafiar. Es un volumen de dimensiones tradicionales (no nos da el extra ‘deluxe’ para las páginas) y, por tanto, cómodo y fácil de manejar. El contenido es ideal para coleccionistas que busquen reemplazar sus vetustas grapas por un tomo lustroso con un buen loco en el lomo, pero también para lectores ocasionales que quieren meter un pie en este enorme charco superheroico marvelita. Así que, si quieres conocer a The Punisher y no sabes por dónde empezar, este Punisher MAX puede ser una opción excelente.
Luis J. Merino
Técnico de sonido, melómano y amante de los dos...Técnico de sonido, melómano y amante de los dos pilares fundamentales del entretenimiento: cómic y videojuegos. Escribiendo sobre ello desde los 19 años, he pasado por medios como Guía del Ocio, Game40, Elpais.com y ahora en Los40.com, donde sigo haciéndolo con el mismo gusto y pasión que el primer día.