Daniel Illescas bate el récord histórico de apnea en 'El Desafío'
Un nuevo hito en la sexta gala del concurso de Antena 3

Daniel Illescas en El Desafío / Carlos Lopez Alvarez
En la sexta gala de El Desafío, Daniel Illescas ha protagonizado uno de los momentos más impactantes de la temporada al superar el récord histórico de apnea del programa, alcanzando una marca de 4 minutos y 47 segundos. Con esta hazaña, no solo superó a todos sus compañeros de edición, sino que también batió el registro que permanecía imbatido desde la tercera temporada, cuando Rosa López fijó el listón en 4 minutos y 40 segundos. Su logro refleja la exigencia física y mental a la que se someten cada semana los concursantes del formato.
El hito de Illescas, más allá de un simple dato, ha generado una oleada de reacciones tanto dentro del plató como entre los seguidores del programa. La apnea es, probablemente, la prueba más temida del concurso, no solo por su dificultad técnica sino porque pone a prueba los límites más profundos del cuerpo humano.
Por ello, superar un récord histórico supone un acontecimiento que se inscribe directamente en la memoria del formato y redefine las expectativas para ediciones futuras. Con su serenidad y control, Illescas demostró que los límites pueden seguir ampliándose.
LOS40
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Un récord que reescribe la historia del programa
La apnea es uno de los retos más emblemáticos del concurso y, temporada tras temporada, se ha consolidado como un termómetro perfecto de autocontrol, fuerza mental y resistencia física. Por eso, ver cómo un concursante supera una marca que parecía inalcanzable añade un componente épico a la competición. Rosa López, quien ostentaba el récord con 4:40 minutos desde la tercera edición, dejó el listón altísimo, convirtiendo su marca en un referente casi mítico dentro de El Desafío. Sin embargo, Daniel Illescas irrumpió en esta sexta gala con una mezcla de disciplina, técnica y determinación que permitió que la historia cambiara de manos.
El momento de la prueba estuvo cargado de tensión. El público en plató acompañó el desafío en un silencio absoluto, consciente de que cada segundo contaba. En pruebas como esta, donde el cuerpo envía señales de alarma cada vez más intensas, la clave reside en mantener la calma, regular la respiración previa y confiar en los entrenamientos. La marca final de 4:47 minutos no solo habla de la capacidad pulmonar de Illescas, sino también de su fortaleza mental y de su precisión para administrar cada fase del ejercicio.
El récord, además, reabre uno de los debates clásicos entre los seguidores: ¿hasta dónde pueden llegar los concursantes? Cada edición ha ido elevando el nivel, pero en esta ocasión el desafío parece haber alcanzado un nuevo umbral. Los entrenadores del programa insisten a menudo en que la apnea no es solo cuestión de talento natural, sino de entrenamiento, técnica y fortaleza mental. Illescas demostró que dominar esas tres vertientes no solo es posible, sino que puede llevar a romper barreras que parecían imposibles.

Alba Benito
Periodista porque uso el teclado para algo más que jugar a videojuegos. Un día me colé en una fiesta...












