El manga que predijo la muerte de Freddie Mercury
Ryo Tatsuki dibujó lo que soñaba y acertó
Freddie Mercury en el concierto en Montreal / Foto cedida por Adenty
En el ecosistema del manga existen autores de culto, autores malditos y autores que, sin proponérselo, terminan convirtiéndose en una leyenda. Ryo Tatsuki pertenece a esta última categoría: una dibujante japonesa relativamente desconocida hasta que su obra más personal, Watashi ga Mita Mirai (El futuro que vi), empezó a circular por internet como si fuera un grimorio contemporáneo.
Portada de 'El futuro que vi', el manga de la japonesa Ryo Tatsuki.
Publicado originalmente en 1999, el libro recopila sueños que Tatsuki anotó desde los años setenta y que después transformó en viñetas. No son relatos de ciencia ficción ni fantasía: son fragmentos íntimos, escenas confusas, imágenes sin lógica narrativa. Lo inquietante llegó después, cuando algunos de esos sueños comenzaron a ocurrir en la vida real. Y entre todos ellos, uno destaca por encima del resto: la supuesta predicción de la muerte de Freddie Mercury.
Según los propios diarios de Tatsuki, en 1976 soñó que el cantante británico fallecía repentinamente. Diez años más tarde, en 1986, volvió a tener el mismo sueño, con una fecha concreta: 24 de noviembre. Mercury murió exactamente ese día, en 1991, a causa de complicaciones relacionadas con el sida.
Freddie Mercury y Brian May de Queen actuando en el Madison Square Garden de Nueva York en1977 / Richard E. Aaron
La coincidencia, casi perfecta, convirtió el pasaje en el fragmento más citado de toda su obra. Tatsuki no era una fan de Queen, ni trabajaba con información privilegiada: simplemente soñó con alguien famoso muriendo, lo anotó y, quince años después, la realidad pareció encajar con el papel.
Desde entonces, El futuro que vi se ha leído como si fuera un documento profético, aunque la propia autora nunca se ha definido como vidente ni ha afirmado tener capacidad de anticipación consciente.
Otras coincidencias que alimentaron la leyenda
El episodio de Mercury no es el único que consolidó la fama de Tatsuki. El más citado es el del terremoto y tsunami de marzo de 2011 en Japón. En uno de sus sueños, registrados años antes, describía una gran catástrofe natural que ocurriría exactamente en ese mes y año. Tras Fukushima, el manga se agotó en librerías de segunda mano y se reeditó como objeto casi místico.
También se le atribuyen sueños relacionados con la muerte de la princesa Diana o con el terremoto de Kobe en 1995, aunque en estos casos las descripciones son mucho más vagas: multitudes llorando, edificios colapsados, ciudades cubiertas por agua. Imágenes potentes, sí, pero también lo bastante abiertas como para adaptarse a múltiples tragedias.
Ahí entra el debate: ¿premonición o reinterpretación? Los críticos señalan que los sueños de Tatsuki son simbólicos y emocionales, no datos verificables. No hay nombres, cifras técnicas ni mecanismos claros. Todo adquiere sentido solo después del hecho, cuando el lector busca patrones.
Ryo Tatsuki nunca explotó su fama como profeta. De hecho, durante años se retiró del mundo editorial y solo volvió a aparecer cuando su obra se convirtió en fenómeno viral. En entrevistas ha explicado que no entiende por qué algunos sueños coinciden con la realidad y que no puede provocarlos ni interpretarlos de forma objetiva.
Lo interesante no es tanto si predijo algo realmente, sino lo que su historia revela sobre nosotros: nuestra necesidad de encontrar significado, de creer que el caos tiene estructura, de pensar que alguien, en algún lugar, vio lo que iba a pasar.
Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación...Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí el jazz y la producción musical. Desde entonces estudio danza clásica, piano y lenguaje musical. He pasado por Vogue, New Rock, Cadena Dial y ahora finjo saber en LOS40. Sigo buscando al sucesor de Quincy Jones.