¿Quién es el niño al que Bad Bunny le entrega el Grammy durante su espectáculo en la Super Bowl?
Su identidad está creando varios conflictos

Lincoln Fox en la Super Bowl 2026 de Bad Bunny.
La actuación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl 2026 no solo ha destacado por su despliegue visual y coreográfico, así como por los artistas invitados, sino también por un momento inesperado que rápidamente se ha vuelto viral en redes sociales: el instante en que el artista puertorriqueño entregó un Grammy a un niño que apareció en escena interpretando una versión infantil de sí mismo. Desde entonces, las redes sociales se han llenado de especulaciones sobre la identidad del menor, generando teorías que han ido desde lo emotivo hasta lo completamente descabellado.
Durante las horas posteriores al espectáculo, una de las hipótesis más difundidas aseguraba que el niño era Liam Conejo Ramos, un menor de cinco años que el mes pasado fue noticia tras ser detenido por el ICE en un caso que ha provocado indignación y debate público. La coincidencia del apellido y la sensibilidad del tema alimentaron la narrativa, que se ha extendido rápidamente sin ninguna verificación. Sin embargo, esta versión ha resultado ser falsa.
¿Quién es el niño al que Bad Bunny le entrega el Grammy durante la Super Bowl?
La identidad real del niño ha sido confirmada por fuentes de la producción del espectáculo y, sobre todo, por él mismo: se trata de Lincoln Fox Ramadan, un joven actor infantil de siete años que ha participado en varias campañas publicitarias y proyectos audiovisuales. Su papel en el show consistía en representar a un Bad Bunny niño, un Benito Martínez imaginario que nunca dejó de creer en sus sueños y que, simbólicamente, recibe un Grammy de su yo adulto.
LOS40
LOS40
La aclaración definitiva ha llegado cuando el propio Lincoln ha publicado un mensaje en sus redes sociales horas después del evento. En él, explicó lo que significó para él participar en el espectáculo y cómo fue el proceso de preparación. "Recordaré este día para siempre! Bad Bunny fue mi mayor honor", ha escrito, acompañando el mensaje con un vídeo del momento.
Su testimonio disipó cualquier duda y permitió que la conversación se centrara nuevamente en el significado artístico del gesto: un homenaje a los sueños de la infancia y a la trayectoria del artista. Con la identidad del niño ya aclarada, el momento se consolida como uno de los más emotivos y comentados del espectáculo.












