Un millón por cada minuto: La Super Bowl de Bad Bunny, en cifras
¿En qué se ha gastado el intérprete los aproximadamente 15 millones del presupuesto?

Bad Bunny, en la Super Bowl 2026. / San Francisco Chronicle/Hearst N
El espectáculo del descanso de la Super Bowl 2026 ya forma parte de la historia del entretenimiento global. Bad Bunny, el primer artista de origen hispanoamericano en encabezar en solitario el show más visto del planeta, desplegó un montaje monumental que combinó simbolismo cultural, social, político, histórico y una producción técnica y cinematográfica sin precedentes.
Pero detrás de los 15 minutos que paralizaron a más de 125 millones de espectadores, hay una maquinaria gigantesca que explica por qué el presupuesto estuvo en torno a los 15 millones de dólares, financiados por Apple Music, Roc Nation, la NFL y demás patrocinadores.
La cifra impresiona, pero lo hace aún más saber en qué se invirtió cada dólar. Teniendo en cuenta la duración del evento del portorriqueño, cada minuto en pantalla tuvo un valor final superior al millón de dólares (de los que él no se lleva directamente nada). Pero lo más impresionante de todo es que cada segundo estuvo respaldado por cientos de profesionales, decisiones creativas arriesgadas y una logística que rozó lo imposible.
LOS40 Urban
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Casi 400 personas-planta y casi 330 personas más en pantalla
Uno de los elementos más comentados del show fueron los campos de trigo humano que rodearon a Bad Bunny durante varios segmentos. Lo que parecía un decorado vegetal era, en realidad, un conjunto de 380 personas disfrazadas de plantas, reclutadas para sortear una limitación impuesta por la NFL: solo se permitían 25 carritos para transportar material al césped del estadio, tal y como han desvelado los productores a Variety.
La solución fue tan creativa como eficaz. En lugar de construir estructuras pesadas, el equipo artístico convirtió a cientos de intérpretes en parte del paisaje. A ellos se sumaron más de 330 personas adicionales, entre bailarines, figurantes y actores/actrices, lo que elevó el total de participantes en escena a cifras nunca vistas en un halftime show.
El cuerpo de baile principal fue el núcleo coreográfico del espectáculo. Ensayaron durante semanas en Los Ángeles y posteriormente en Nevada, con jornadas de hasta 12 horas. El montaje del escenario móvil —que debe instalarse y retirarse en menos de ocho minutos— requirió un equipo de carpinteros, electricistas, ingenieros de sonido, operadores de cámara, instaladores de iluminación y especialistas en efectos especiales. En total, más de 600 profesionales técnicos trabajaron en el show. Solo en salarios, dietas, transporte y alojamiento, esta parte del presupuesto absorbió varios millones.
1 boda real, 2 vídeos pregrabados, 3 edificios muy reconocibles
Vestuario, los costes de la boda simbólica y real, el rodaje de los dos vídeos pregrabados (la introducción cinematográfica y la secuencia de la caída del artista desde el techo de la casita: ambas se rodaron con cámaras de cine y se integraron en directo) el atrezzo con el montaje de las estructuras portorriqueñas y americanas tan reconocibles en los que encontramos la casita de BB, la tiendita y la barbería.
Entre salarios, escenografía (con efectos especiales, atrezzo, pirotecnia y efectos visuales), vestuario, logística, ensayos, producción, transporte, dietas, ensayos, locales y producción audiovisual, el presupuesto alcanzó los 15 millones de dólares. Un coste colosal, pero acorde con la magnitud del espectáculo.












