De Adele a Lady Gaga pasando por Rosalía: ¿te acuerdas de cuál fue su debut en el cine?

Luces y sombras de las grandes divas de la música que acabaron triunfando en el séptimo arte

Adele durante su residencia musical en Las Vegas, 2022. (Photo by Kevin Mazur/Getty Images for AD) / Kevin Mazur

Adele está a punto de dar un salto que llevaba años rondando en el imaginario de sus seguidores: su debut en el cine. La británica, que ha conquistado la música con una voz inconfundible y una presencia escénica magnética, se prepara para seguir los pasos de muchas otras artistas que, antes que ella, decidieron probar suerte en la gran pantalla.

Su llegada al séptimo arte no es una rareza, sino una tradición silenciosa que ha acompañado a algunas de las voces más influyentes de las últimas décadas. Y, si miramos atrás, descubrimos que casi todas ellas comenzaron con papeles que hoy resultan tan curiosos como reveladores.

La historia de las cantantes que se aventuran en el cine es tan antigua como la propia industria. Algunas lo hicieron desde la cima de su popularidad; otras, cuando aún eran desconocidas. Pero todas comparten un punto en común: su primera aparición en una película dice mucho de la artista que serían después.

Lady Gaga: de actriz secundaria a estrella de Hollywood

Antes de ganar un Oscar por A Star Is Born, Lady Gaga ya había probado el cine (y antes en la televisión en distintas series como American Horror Story). Su debut llegó en 2013 con Machete Kills, la delirante película de Robert Rodríguez en la que interpretaba a La Camaleón, una asesina capaz de cambiar de rostro.

Fue un papel pequeño, pero suficiente para demostrar que su presencia en pantalla tenía algo especial. Años después, su interpretación en House of Gucci confirmaría que su talento actoral no era un experimento pasajero. Aunque a nivel de crítica y público cuanto más alto subes, más dura puede ser la caída. Qué se lo pregunten al Joker...

Miley Cyrus: una estrella Disney que creció frente a la cámara

Para Miley Cyrus, el cine no fue un salto, sino un camino paralelo de su carrera musical. Pero, ¿y si os decimos que la cantante debutó en el cine mucho antes de convertirse en una gigantesca estrella de televisión convertida en Hannah Montana?

Para ello tenemos que remontarnos a 2003 año de estreno de Big Fish, el largometraje de Tim Burton en el que dio vida a Ruthie, una niña de 8 años y en donde apareció acreditada como Destiny Cyrus. Un pequeño papel iba a tener también en el fenómeno High School Musical en 2007 cuando ya Hannah Montana había empezado a conquistar todo el planeta. Incluso pudimos escuchar su voz en Bolt (2008) donde prestó su voz a Penny. Poco después protagonizó The Last Song (2010), adaptación de Nicholas Sparks que marcó su transición hacia papeles más adultos y consolidó su imagen más allá del fenómeno Disney.

Mariah Carey: un comienzo difícil antes de la reivindicación

Mariah Carey en la presentación de su album 'Glitter' / KMazur

Mariah Carey debutó en el cine con The Bachelor (1999) (aunque técnicamente su voz debutó ya en El Príncipe de Egipto). Pero su papel más recordado —para bien o para mal— llegó con Glitter (2001). La película fue un fracaso crítico y comercial, pero con el tiempo se ha convertido en un título de culto.

Años después, Carey demostraría su capacidad dramática en Precious (2009), donde sorprendió con una interpretación contenida y sin artificios. Y es que a veces cuesta arrancar en un nuevo oficio cuando llevas tantos años dominando el que se te da bien.

Rihanna: de la música al blockbuster

Rihanna llegó al cine por la puerta grande con Battleship (2012), una superproducción de acción donde interpretaba a una especialista de la Marina estadounidense. Aunque la película no fue un éxito rotundo, su presencia llamó la atención de Hollywood.

Más tarde participaría en Valerian and the City of a Thousand Planets (2017) y en Ocean’s 8 (2018), donde compartió pantalla con Sandra Bullock y Cate Blanchett. Salvo colaboraciones esporádicas con canciones en bandas sonoras (Black Panther 2 y Los Pitufos) le ha pasado en el cine como en la música: nos tiene a la espera.

Rosalía: un debut breve pero impactante

Fotograma de Dolor y Gloria / Sony Pictures España

Rosalía hizo su primera aparición cinematográfica en Dolor y gloria (2019), de Pedro Almodóvar. Su papel era pequeño, pero su presencia en una de las películas más celebradas del director manchego fue un hito simbólico: una artista española emergente entrando en el cine de autor internacional.

Por ahora, parece ser el gran terreno por explorar de una artista que cuenta con el beneplácito del público en las distintas y arriesgadas aventuras que emprende a nivel musical. Con apenas 33 años a sus espaldas, tiene mucho tiempo por delante para poder encontrar ese papel pensado para ella en la gran pantalla.

Whitney Houston: un debut legendario

Pocas artistas han tenido un debut tan icónico como Whitney Houston. Su primera película fue The Bodyguard (1992), donde compartió protagonismo con Kevin Costner. La cinta fue un fenómeno global y su banda sonora —con I Will Always Love You como estandarte— se convirtió en una de las más vendidas de la historia.

La cantante intentaría repetir éxito con Waiting to Exhale (1995) y The Preacher’s Wife (1996) pero las cifras ni se aproximaron. Sin embargo, eso no desanimó a la intérprete que llegó a probar fortuna como productora de largometrajes como Princesa por sorpresa.

Whitney Houston - I Will Always Love You (Official 4K Video)

Cher: una actriz antes que un icono pop

Aunque muchos la recuerdan por su música, Cher comenzó su carrera cinematográfica mucho antes de convertirse en una superestrella. Su debut fue en Good Times (1967), una comedia musical junto a Sonny Bono.

Décadas después, ganaría un Oscar por Moonstruck (1987, Hechizo de luna) y se consolidaría como una de las artistas más versátiles del panorama estadounidense. Las brujas de Eastwick, Sirenas, Té con Mussolini o la saga Mamma mía, más recientemente, jalonan su trayectoria.

Beyoncé: del musical al drama

Beyoncé debutó en el cine con Carmen: A Hip Hopera (2001), una reinterpretación moderna de la ópera de Bizet, aunque fuera del apartado musical su primer protagonista llegó de la mano de Austin Powers: Goldmember (2002) convertida en Foxxy Cleopatra, probablemente la espía más sexy que nuestros ojos han visto en la gran pantalla.

Su salto definitivo llegó con Dreamgirls (2006), donde compartió rodaje con Jennifer Hudson y Jamie Foxx. Más tarde protagonizaría Obsessed (2009) y prestaría su voz a Nala en The Lion King (2019), demostrando que su presencia en pantalla es tan poderosa como en el escenario.

Fotograma de la película 'Dreamgirls'

Jennifer Hudson: un debut que hizo historia

Jennifer Hudson tuvo otro de los debuts más espectaculares del cine reciente. Su primera película fue Dreamgirls (2006), donde interpretó a Effie White. Su actuación fue tan deslumbrante que ganó el Oscar a Mejor Actriz de Reparto, convirtiéndose en una de las pocas artistas que han logrado un premio de la Academia con su primer papel.

Madonna: una filmografía tan polémica como influyente

Madonna debutó en el cine con A Certain Sacrifice (1985), una película experimental que ella misma ha intentado olvidar. Su salto al mainstream llegó con Desperately Seeking Susan (1985, Buscando a Susan desesperadamente), que se convirtió en un éxito y marcó su imagen en los 80.

A lo largo de su carrera ha alternado éxitos y fracasos, pero siempre ha mantenido una presencia constante en el cine. El nombre de Evita está inconfundiblemente ligado a ella.

Madonna, en la película Evita (1997) / Getty Images

La primera vez de Adele

Tom Ford regresa a la dirección con un proyecto tan ambicioso como personal: Cry to Heaven, una adaptación de la novela homónima de Anne Rice. La película, que actualmente se encuentra en fase de preproducción, marcará un doble acontecimiento: el regreso del diseñador y cineasta a la gran pantalla y el debut como actriz de la cantante británica Adele, quien se incorpora a un reparto plagado de nombres reconocidos.

Fuentes cercanas a la producción confirmaron que Ford no solo dirigirá la cinta, sino que también se ha encargado del guion y la producción a través de su compañía Fade To Black. El rodaje comenzó a mediados de enero en localizaciones de Londres y Roma, con el objetivo de estrenar la película hacia finales de 2026.