BlackWidow V4 Tenkeyless HyperSpeed, un teclado mecánico en el que puedes configurar todo lo imaginable
No hablamos solo de luz. Cambiar los pulsadores en un teclado mecánico 'pro' ya es posible y Razer te permite hacerlo en casa.

Razer BlackWidow V4 Tenkeyless HyperSpeed / Luis J. Merino
El salto de un teclado de membrana “normal” a un mecánico bueno no es solo una cuestión de lujo o de gaming. Es calidad de vida en el escritorio: escribes más limpio, te cansas menos, corriges menos, y todo —desde responder correos hasta editar un texto largo— se siente más directo.
Con el BlackWidow V4 Tenkeyless HyperSpeed me pasó algo muy claro: al cabo de unos días empecé a notar que muchos de mis errores habituales no eran “yo escribiendo mal”, sino el teclado de membrana haciendo cosas raras: pulsaciones que no entran, otras que entran sin querer, ese punto esponjoso que te obliga a confirmar con el dedo lo que crees que ya has hecho. Con este Razer, esa incertidumbre se reduce muchísimo: las teclas tienen intención, la pulsación es consistente y eso se traduce en más velocidad y menos correcciones.
Y lo mejor es que, además de ser un mecánico sólido, es un mecánico modificable de verdad: no solo cambias keycaps, también puedes cambiar switches (los “microswitches” de cada tecla) en minutos.
LOS40
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Razer BlackWidow V4 Tenkeyless HyperSpeed / Luis J. Merino

Razer BlackWidow V4 Tenkeyless HyperSpeed / Luis J. Merino
Lo diferencial: hot-swap real (cambiar switches sin soldar)
Este teclado es ‘hot-swappable’: puedes sacar y poner switches sin abrir el teclado ni desoldar nada, usando la pinza 2-en-1 que incluye (para keycaps y switches).
De fábrica viene con Razer Orange Tactile Gen-3, pero Razer plantea el teclado como un “tablero con tres personalidades”, porque también ofrece los switches verdes; con más sonido (más “click”) y resistencia, y los amarillos; silenciosos y suaves.
Gran parte del testing este teclado lo hice con los naranjas (resistencia media) y la sensación era una gozada, pero el salto a una opción más silenciosa me dio un teclado mecánica perfecto; el tacto y la precisión del mecánico, pero sin el ruido que puede cansar a quien comparte espacio.
Razer ha afinado mucho la acústica y el tacto de los switches para no obligarte a meterte en el mundo ‘modder’ y se ha marcado un teclado con una construcción de infarto. Estos accesorios pueden parecer caros al principio pero cuando trasteas con ellos te das cuenta de todo lo que hay detrás. No existen para darnos luces y ya está.
Y hablando de luces; “la tontería” que acaba siendo un plus real
Tiene iluminación Razer Chroma RGB por tecla, configurable al milímetro (colores, efectos, brillo). Al principio lo puedes ver como algo que no va contigo. Cuando piensas en rojos y verds intensos o en efectos arcoíris, lo ves como una estética para otro. Pero luego lo pruebas y de repente te das cuenta de que puedes dejar el teclado en el punto exacto de luz que te resulta cómodo por la noche y que tiene un punto que las teclas tengan una tenue luz blanca que las ilumine. De hecho, cuando el teclado está apagado, las letras no son fáciles de leer; el teclado está diseñado para que un puntito de luz retro-ilumine los símbolos y sea esa luz lo que en otros teclados es una gráfica sobre el plástico.
Además, el teclado incluye una rueda multifunción y 3 botones dedicados (audio, multimedia y batería), y todo es remapeable. En mi caso he usado la rueda para volumen (que es el uso más natural y el que acaba ganando casi siempre).

Razer BlackWidow V4 Tenkeyless HyperSpeed / Luis J. Merino

Razer BlackWidow V4 Tenkeyless HyperSpeed / Luis J. Merino
Wireless bien planteado: HyperSpeed, Bluetooth y cable cuando te apetece
En conectividad tiene todo lo que he podido necesitar: Razer HyperSpeed Wireless (2,4 GHz) para baja latencia, Bluetooth con cambio rápido en diferentes dispositivos y modo cableado por USB-C cuando quieres olvidarte de batería o prefieres el setup “siempre enchufado”.
Para los que optan por Wireless, Razer anuncia hasta 980 horas con el modo de ahorro. En la práctica, lo importante no es obsesionarse con el número, sino saber que puedes usarlo con RGB y olvidarte durante bastantes días y la idea es tener el cable usb cerca para cuando sea necesario.
Además, el teclado te enseña el nivel de batería iluminando la fila numérica como indicador. Toque elegante.
Casi perfecto
El BlackWidow V4 TKL HyperSpeed no es solo “un teclado mecánico premium”. Es un teclado que te hace notar, en el día a día, lo que estabas tolerando con uno mediocre.
Su mayor acierto es que no te obliga a elegir una personalidad para siempre: el hot-swap convierte el teclado en un “cuerpo” sobre el que puedes ajustar tacto, sonido y resistencia a tu gusto, con una facilidad casi adictiva. Cuando combinas eso con RGB bien hecho, controles físicos útiles y una conectividad inalámbrica muy pulida, te queda un periférico que mejora productividad, confort… y sí, también gaming.
Cuando te acostumbras a escribir así, cuesta volver atrás. Si algo me ha podido faltar es el reposamuñecas (que existe, pero se vende por separado) y si utilizas mucho el panel numérico derecho, también puedes echarlo en falta. Por lo demás, es un teclado perfecto.
Luis J. Merino
Técnico de sonido, melómano y amante de los dos pilares fundamentales del entretenimiento: cómic y videojuegos....












