Confirmado: hay un tiburón blanco en el Mediterráneo español

El Instituto Español de Oceanografía documenta un nuevo caso en 2023 y recuerda que su presencia es muy rara y que los ataques a personas son excepcionales.

Pese al cine, los ataques de tiburones blancos son extremadamente raros. / Stephen Frink

El tiburón blanco existe en el Mediterráneo español. No es un mito ni el argumento de una secuela de 'Tiburón' dirigida por Juan Antonio Bayona: es real. Un estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), en colaboración con la Universidad de Cádiz, ha confirmado un nuevo registro de esta cinematográfica especie en nuestras aguas. El hallazgo se basa en la captura accidental de un ejemplar joven en abril de 2023.

Aquel día, unos pescadores que faenaban en el Mediterráneo subieron a bordo un tiburón de unos dos metros de largo y entre 80 y 90 kilos que había quedado atrapado en sus redes. El animal estaba muerto. Tras comprobar que no era una especie comercial y tomar imágenes, lo devolvieron al mar. Posteriormente, los investigadores confirmaron mediante análisis genéticos que se trataba de un tiburón blanco (Carcharodon carcharias), una especie catalogada como vulnerable en el Mediterráneo occidental.

La investigación, publicada en la revista científica 'Acta Ichthyologica et Piscatoria', revisa registros históricos desde 1862 hasta 2023. En más de 160 años, los científicos han podido confirmar 66 avistamientos de tiburón blanco en el Mediterráneo español. La conclusión es clara: su presencia es extremadamente infrecuente.

Dos ataques en dos siglos

Y aquí llega el dato que invita a la calma. En todo ese periodo solo se han documentado dos incidentes con personas. Uno ocurrió en 1862, en Málaga, con resultado mortal. El otro, en los años ochenta, cuando un tiburón mordió la tabla de un surfista en Tarifa y le causó heridas graves. Dos casos en más de siglo y medio. Muy lejos de la imagen de amenaza constante que popularizó la gran pantalla.

Sus movimientos están ligados a la disponibilidad de alimento

Los investigadores también han encontrado indicios indirectos de su presencia, como marcas de mordeduras en tortugas marinas varadas. El tiburón blanco, junto al tiburón tigre, es de los pocos capaces de perforar su caparazón. Estas señales suelen coincidir con las migraciones del atún rojo, una de sus presas, lo que sugiere que sus movimientos están ligados a la disponibilidad de alimento.

El tiburón blanco vive en mar abierto. / Reinhard Dirscherl

El hecho de que el ejemplar capturado 2023 fuera joven es un dato relevante desde el punto de vista científico. Puede aportar información sobre la estructura de la población, aunque los expertos piden prudencia: con los datos actuales no se puede afirmar que la especie esté recuperándose en el Mediterráneo. Este nuevo registro podría deberse a mejores sistemas de seguimiento y comunicación, más que a un aumento real de tiburones.

El tiburón blanco puede superar los seis metros y vivir hasta 70 años

Además, no es habitual que un tiburón blanco, una especie que vive en mar abierto, se acerque a zonas costeras poco profundas. Según los investigadores, cuando ocurre suele tratarse de animales desorientados, perdidos o enfermos.

El tiburón blanco es un gran depredador que puede superar los seis metros y vivir hasta 70 años. Más allá de su fama, cumple una función clave en el equilibrio de los ecosistemas marinos. Su presencia, aunque rara, forma parte de la biodiversidad del Mediterráneo. Y los datos científicos lo dejan claro: no estamos ante una amenaza inminente, sino ante un animal excepcionalmente escaso en nuestras costas.

Dani Cabezas

Periodista y músico madrileño, fui durante años...