¿Recuerdas a Cody Simpson? La estrella que dejó la música por las Olimpiadas

El artista, que estaba saliendo con Miley Cyrus, volvió a Australia para centrarse en la competición

Cody Simpson en la final masculina de 100 m mariposa durante el Campeonato Abierto de Natación de Australia 2024. / Chris Hyde

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que Cody Simpson parecía destinado a vivir eternamente en videoclips con playas, guitarras acústicas y millones de reproducciones. A principios de la década de 2010, el australiano era una de las promesas más visibles del pop internacional, surgido casi en paralelo a Justin Bieber y beneficiado por el mismo ecosistema digital: YouTube, fans adolescentes y una industria hambrienta de nuevos rostros.

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Su carrera musical avanzó a buen ritmo durante casi diez años. Publicó varios discos, acumuló éxitos moderados pero constantes y se movió con naturalidad dentro del star system. Incluso su vida personal parecía escrita por un guionista: fue pareja de Miley Cyrus durante casi un año, lo que terminó de consolidar su estatus mediático.

Pero mientras el mundo lo identificaba como cantante, Simpson tenía otro plan en la cabeza. Uno mucho menos rentable, menos glamur y, desde luego, más exigente: convertirse en nadador de élite.

El día que cambió el escenario por el cloro

En 2019 tomó la decisión que lo cambió todo. Abandonó la música de forma casi abrupta y regresó a Australia para entrenar natación de manera profesional.

Aquella decisión también marcó su ruptura con Miley Cyrus. Años después, él mismo explicó el momento exacto del quiebre: "Acababa de empezar a entrenar en ese momento. Entonces, mi vida estaba cambiando y sabía que iba a tener que regresar a Australia para hacerlo de manera adecuada y profesional, y ella estaba yendo a su nuevo álbum completo, iba a salir de gira".

Por qué se quedó fuera de París 2024

El gran objetivo de Simpson era clasificarse para unos Juegos Olímpicos. Primero apuntó a Tokio 2020, pero no llegó. Entonces redobló esfuerzos con París 2024 como meta definitiva. Durante cuatro años entrenó como cualquier otro atleta de alto rendimiento, sin atajos.

Cody Simpson en una sesión de entrenamiento en 2021. / Chris Hyde

Su especialidad era los 100 metros mariposa. En las pruebas clasificatorias logró un tiempo de 51,79 segundos, un registro notable para alguien que había empezado "tarde" en el alto nivel. El problema fue que la marca exigida por la federación australiana era 51,17. Apenas seis décimas lo separaron del sueño olímpico.

Cody Simpson compitiendo australiana en la categoría masculina de los 100 metros a mariposa en 2022. / Quinn Rooney

El final de su etapa como nadador

Tras quedarse fuera, Simpson fue honesto consigo mismo y con el público. Anunció que no seguiría compitiendo profesionalmente y resumió su experiencia con una mezcla de orgullo y resignación: "Hice lo que pude y eso es todo lo que se puede hacer. He llegado mucho más lejos en los últimos cuatro años de lo que quizás podría haber esperado”.

Y añadió, con una reflexión: "Empecé desde cero y traté de ver qué tan lejos podía llegar en la mitad o un tercio del tiempo que todos los demás han estado entrenando, solo para hacer lo correcto por ese niño en mí que renunció a todo para ir y perseguir algo más, lo cual fue una trayectoria increíble".

De vuelta a la música (pero sin prisas)

Aunque ya no lanza canciones con la frecuencia de antes, Cody Simpson sigue vinculado a la música. No vive del hype ni de las listas de éxitos, sino de actuaciones esporádicas, conciertos pequeños y festivales. Hace apenas unas semanas se le vio tocando en el Australian Open de tenis y también ha participado en algunos eventos locales y salas de medio formato.

Quizá esa sea la verdadera moraleja de su historia: no todos los sueños se cumplen, pero algunos merecen ser perseguidos aunque no tengan final feliz.

Lola Rabal

Recién graduada en Periodismo y Comunicación...