Las ballenas siguen en peligro (y ya no es por la caza)
Las ONG alertan: sin medidas reales en el mar, la moratoria histórica se queda corta.
Muchas especies de ballenas siguen seriamente amenazadas. / Art Wolfe
Fue una victoria histórica y un hito del movimiento por la defensa de la biodiversidad marina. Hace cuatro décadas se drecretó la moratoria internacional que frenó la caza comercial de grandes ballenas. Parecía el principio del fin de su extinción. Sin embargo, 40 años después, la realidad es mucho menos optimista. Organizaciones como Ecologistas en Acción y OceanCare advierten de que muchas especies de cetáceos siguen gravemente amenazadas, por lo que reclaman al Gobierno español medidas urgentes para protegerlas de verdad.
Y es que, aunque la moratoria impulsada por la Comisión Ballenera Internacional logró frenar los arpones, no fue el fin de los problemas para estos colosos. Ballenas azules, rorcuales comunes o cachalotes continúan en una situación delicada, no por la caza directa, sino por un cóctel de amenazas humanas: colisiones con grandes buques, ruido submarino, contaminación, pesca accidental o un tráfico marítimo cada vez más intenso.
Una ballena azul. / pryzmat
El problema afecta especialmente a zonas clave del Estado español. Espacios como el Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo, el Estrecho de Gibraltar o las aguas de las Islas Canarias son auténticas autopistas marinas para ballenas y delfines. Aunque muchas de estas áreas están declaradas protegidas sobre el papel, las ONG denuncian que siguen sin planes de gestión eficaces ni medidas concretas que reduzcan los riesgos reales.
Entre las especies más preocupantes se encuentran el rorcual común del Mediterráneo y Canarias o la ballena vasca del Atlántico Norte, una de las más amenazadas del planeta. También alertan sobre orcas, zifios, marsopas y cachalotes, algunos de ellos al borde de la desaparición local. Para las organizaciones, es urgente que varias de estas poblaciones pasen de la categoría de "vulnerables" a "en peligro de extinción", lo que obligaría a poner en marcha planes de recuperación reales.
Objetivo: reducir la velocidad
Uno de los puntos clave está en la velocidad de los barcos. En 2023, el Mediterráneo noroccidental fue declarado Zona Marina Especialmente Sensible, con recomendaciones para que los buques redujeran la velocidad. El problema es que eran solo recomendaciones. Estudios recientes muestran que muchas navieras no las cumplen, lo que demuestra, según OceanCare, que las medidas voluntarias no funcionan cuando hay ballenas en juego.
Reducir la velocidad no solo disminuye el riesgo de atropellos mortales, también baja el ruido submarino, una amenaza invisible pero devastadora para animales que dependen del sonido para comunicarse, orientarse y alimentarse. Ajustar rutas no basta, porque las ballenas usan estas zonas todo el año y de forma imprevisible.
"Queremos conciliar la actividad del transporte marítimo con la protección de las grandes ballenas", apuntan los ecologistas
Las ONG lo tienen claro: sin normas obligatorias, la protección es papel mojado. Reclaman límites de velocidad vinculantes para todo tipo de embarcaciones y que se extiendan a otras zonas críticas, especialmente en Canarias, donde el cachalote se dirige hacia una extinción local silenciosa.
Carlos Bravo, portavoz de OceanCare, ha declarado: "Las organizaciones queremos conciliar la actividad del transporte marítimo con la protección de las grandes ballenas en el Corredor de Migración de Cetáceos. Para eso, actualmente la única medida eficaz es incluir una norma de reducción obligatoria de la velocidad de los barcos en el plan de gestión de esta Área Marina Protegida que está elaborando el MITECO. Una medida legalmente vinculante proporcionaría igualdad de condiciones para todas las compañías y evitaría la generación de distorsiones competitivas entre las que estuvieran dispuestas a reducir la velocidad por el bien de las ballenas y los que no".
Por su parte, Marta García Pallarés, portavoz de Ecologistas en Acción, ha añadido: "Reclamamos que esta limitación obligatoria de velocidad se extienda a otras zonas del Estado español que son clave para la cría, alimentación y migración de cetáceos. Un caso donde la problemática alcanza dimensiones especialmente preocupantes son las aguas de las Islas Canarias, donde el cachalote se dirige hacia la extinción local".
Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años...Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20 Minutos. Colaboré en Cadena Ser, La Sexta, M21 o Vice. Ahora en eldiario.es, Time Out, El Salto, La Marea o LOS40, donde soy responsable de El Eco de LOS40. Canto, toco la guitarra y la batería.