A estas alturas, Alejandro Sanz no necesita presentación. El artista madrileño acumula tres décadas dejando una marca indeleble en la música, reinventándose en cada capítulo que ha tenido que afrontar. Y no han sido pocos.
"Me siento muy bien, conforme conmigo, tranquilo y seguro de lo que hago. Estoy en el mejor momento de mi vida", ha reconocido en la entrevista donde ha hablado sobre su documental Cuando nadie me ve. "Quería ver desde dónde venimos y hacia dónde vamos", ha reconocido.
Alejandro Sanz ha reconocido que está muy orgulloso de todo lo que ha conseguido en 35 años de carrera, superando con creces, cualquiera de sus planes. "Creo que mi propuesta fue algo que hasta ese momento no existía, una mezcla de pop con flamenco, con sonidos italianos y rock, y funcionó", ha reconocido.
Durante todos estos años, Sanz ha visto cómo ha ido cambiando la indusitra musical. Sobre todo, a la hora de crear canciones: "Antes se veía al artista como alguien intocable, pero cada vez se agradece más que seamos cercanos y nos abramos a los demás"-
"De hecho, es uno de los rasgos que nos puede salvar de la parte más oscura de la inteligencia artificial: enseñar lo que hay detrás de las canciones, porque la IA puede componer un tema, pero no construir una historia previa a esa canción o la vida del artista que está tras esa letra", reconoce el cantante en la entrevista para Elle.
"Estamos en un momento muy difícil y la música es una cueva, una trinchera en la que la gente se puede refugiar. Está bien que nos alcemos y que nos volvamos a humanizar", reconoce.
Sobre su faceta como celebrity
Alejandro Sanz también ha reflexionado sobre la fama. Ser uno de los artistas españoles más importantes de la industria es una etiqueta que lleva arrastrando durante décadas. Eso sí, lo cierto es que los medios ya no están tan pendientes de todo lo que hace:
"Lo importante es que ya no sufro la persecución de antes, porque hubo una época en la que era muy molesta y dura, realmente perjudicaba mi salud. Pero, bueno, eso ya acabó"
Sin duda, Sanz está en uno de sus mejores momentos. Y es que nunca ha dejado de estarlo.