Cocido gratis en pleno centro de Madrid: cuándo lo reparten y dónde recogerlo
Este 27 de febrero se celebra el Día del Cocido con 300 raciones gratuitas
Cocido madrileño / Salvador-Aznar
Hay una comida que siempre viene bien: para cuando hace frío, para cuando estamos resfriados o para cuando queremos disfrutar de uno de los platos más típicos de Madrid y casi que en el resto de España: el caldo. Madrid se prepara para celebrar por todo lo alto el Día del Cocido, una fecha que rinde homenaje a uno de los platos más representativos de la gastronomía madrileña. Este año, la jornada tendrá un sabor especialmente festivo gracias a la iniciativa de Preciados 33, que regalará 200 litros de caldo de cocido en pleno corazón de la ciudad.
¿Cuándo reparten cocido gratis en Madrid?
El próximo 27 de febrero, quienes paseen por la transitada calle Preciados podrán disfrutar de una ración gratuita de este reconfortante caldo, servido en envases individuales de 250 mililitros. La acción se llevará a cabo en el propio local del establecimiento, situado en Preciados, 33, uno de los puntos más concurridos del centro madrileño.
El reparto comenzará a las 12:00 horas y se prolongará hasta agotar existencias, por lo que se espera que muchos curiosos y amantes de la cocina tradicional se acerquen a disfrutar de esta propuesta. La ubicación, a pocos pasos de la Puerta del Sol, convierte la iniciativa en un plan perfecto para quienes quieran sumarse a la celebración gastronómica sin alejarse del bullicio urbano.
Así se reparte el cocido madrileño
El reparto del cocido madrileño sigue un ritual muy característico que refleja la esencia de este plato tan arraigado en la tradición culinaria de la capital. Aunque cada casa y cada restaurante tiene sus matices, la estructura suele mantenerse fiel a la costumbre: el cocido se sirve en tres vuelcos, una forma clásica de presentar sus ingredientes por separado para apreciar mejor cada parte.
Primero llega el caldo, resultado de horas de cocción lenta, que se sirve bien caliente y suele acompañarse de fideos finos. Después se presenta el vuelco de las verduras y los garbanzos, donde destacan la zanahoria, el repollo, la patata y, por supuesto, los garbanzos tiernos que son el corazón del plato. Finalmente, se ofrece el vuelco de las carnes, que incluye chorizo, morcillo, tocino, gallina o pollo y, en ocasiones, huesos de jamón que aportan profundidad al sabor.
Este orden no solo organiza la comida, sino que convierte el cocido en una experiencia pausada, casi ceremonial, que invita a disfrutar cada elemento por separado. En reuniones familiares, tabernas tradicionales o celebraciones populares, el reparto del cocido madrileño mantiene vivo un modo de comer que forma parte de la identidad cultural de la ciudad.