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¿Cuándo termina el Año Nuevo Chino 2026?

El cierre del ciclo festivo llega con el Festival de los Faroles, una tradición milenaria que simboliza luz, unión y nuevos comienzos

Año Nuevo Chino 2026 / NurPhoto

El Año Nuevo Chino es una de las celebraciones más antiguas y significativas de Asia, y cada año despierta la curiosidad de millones de personas alrededor del mundo. En 2026, la festividad cobra especial relevancia, no solo porque marca el inicio del Año del Caballo de Fuego, sino porque su calendario, basado en los ciclos lunares, determina fechas distintas a las del calendario occidental. Para quienes buscan saber cuándo termina este periodo festivo, la respuesta es clara: las celebraciones concluyen el 3 de marzo de 2026, día en el que se celebra el tradicional Festival de los Faroles, última jornada del ciclo de quince días que sigue al Año Nuevo.

Este final, sin embargo, no debe confundirse con el cierre del año lunar completo, que se extiende hasta el 5 de febrero de 2027, fecha en la que terminará oficialmente el Año del Caballo de Fuego. Las celebraciones culturales de las primeras dos semanas —desde la víspera del Año Nuevo hasta el Festival de los Faroles— constituyen el corazón simbólico de la festividad, un momento en el que millones de familias se reúnen, viajan, honran a sus ancestros y participan en rituales destinados a atraer la buena fortuna.

A diferencia del calendario gregoriano, el Año Nuevo Chino se rige por un calendario lunisolar, lo que provoca que la fecha de inicio cambie cada año. En 2026, el Año Nuevo comienza el 17 de febrero, coincidiendo con la segunda luna nueva tras el solsticio de invierno. Esto explica que las celebraciones se extiendan durante quince días, un periodo que culmina con el Festival de los Faroles, cuando las calles de ciudades como Pekín, Shanghái, Taipei o Singapur se llenan de luces, desfiles y actividades culturales.

El Festival de los Faroles, que tendrá lugar el 3 de marzo de 2026, es la pieza final que cierra este ciclo festivo. Tradicionalmente, esta celebración marca el retorno simbólico de la luz tras el invierno y representa la armonía familiar y la esperanza de prosperidad. Durante esta jornada, miles de faroles —algunos con acertijos escritos y otros decorados con motivos tradicionales— iluminan plazas, templos y ríos, creando una atmósfera de renovación espiritual. La población participa en desfiles, bailes y rituales que buscan sellar los buenos deseos invocados durante las dos semanas anteriores.

Si bien en muchos países de Asia las celebraciones duran exactamente quince días, en China es habitual que la actividad festiva se extienda incluso desde semanas antes. Según las costumbres tradicionales, la preparación para el Año Nuevo comienza el día 23 del duodécimo mes lunar, con rituales de limpieza, compras y ofrendas familiares. Sin embargo, es el periodo comprendido entre el 17 de febrero y el 3 de marzo el que concentra el grueso de la actividad cultural, turística y social.

Durante estas dos semanas, los hogares se decoran con el color rojo —símbolo de buena fortuna—, las familias celebran banquetes abundantes y se intercambian sobres rojos como augurio de prosperidad. Los primeros días se dedican a visitar a familiares, honrar a los antepasados y participar en celebraciones públicas como danzas del león y el dragón. Cuando llega el Festival de los Faroles, la festividad alcanza su punto culminante, cerrando un periodo que combina tradición, espiritualidad y cohesión comunitaria.

Alba Benito

Periodista porque uso el teclado para algo más...