LOS40 PRIMAVERA POP Compra aquí tus ENTRADAS para Madrid y Badalona

La confesión más impactante de Ricardo Arroyo (Vicente en 'LQSA'): dos años ingresado y 3.000 euros mensuales en clínicas

El veterano actor, conocido por sus papeles en Aquí no hay quien viva y La que se avecina, rompe su silencio y revela el duro proceso de recuperación que ha vivido lejos del foco mediático

Ricardo Arroyo / Eduardo Parra

Durante casi dos años, Ricardo Arroyo ha librado una batalla silenciosa que hasta ahora permanecía oculta para el gran público. El actor, de 75 años, ha confesado que ha estado ingresado de manera continuada en distintas clínicas, afrontando un gasto mensual que ronda los 3.000 euros. Su testimonio en el programa El tiempo justo demuestra hasta qué punto la presión profesional y el ritmo frenético de trabajo llegaron a comprometer su salud física y mental.

Arroyo, que saltó a la fama con los papeles de Higinio Heredia en Aquí no hay quién viva y Vicente en La Que Se Avecina, había desaparecido del panorama mediático sin explicaciones claras. Ahora, su relato ha arrojado luz sobre ese silencio prolongado: estrés severo, agotamiento extremo y un deterioro que lo llevó no solo a encadenar ingresos clínicos, sino también a experimentar continuas caídas y problemas de memoria que aún hoy sigue tratando de recuperar.

La historia del intérprete es una de éxito prolongado, pero también de desgaste acumulado. Durante años ha sido uno de los pilares humorísticos de la televisión española. Sin embargo, la intensidad del trabajo ha terminado pasándole factura. En palabras del propio actor, no ha sido la fama lo que lo derrumbó, sino "la prisa", esa cadena de obligaciones que comienza al amanecer y acaba bien entrada la noche, dejando poco espacio para el descanso real.

Su testimonio ha mostrado con crudeza la situación que ha atravesado. El actor ha explicado que acabó pasando de una clínica a otra sin apenas tiempo para asimilar lo que le estaba ocurriendo. Ha sufrido casi veinte caídas en la calle, episodios de mareo y una pérdida de memoria que sigue tratando de recuperar. Aun así, ha asegurado que avanza, aunque con cautela, siguiendo las recomendaciones de los especialistas que lo acompañan en este proceso de rehabilitación.

Durante este tiempo, el coste económico también ha sido notable. Tal como ha reconocido, mantener su recuperación ha supuesto un desembolso mensual cercano a los 3.000 euros, una cifra elevada que ha tenido que asumir de manera continuada.

El silencio que había mantenido hasta ahora tiene una explicación adicional: localizarlo no ha sido fácil. Según el programa que ha destapado su historia, Arroyo llevaba tres años prácticamente desaparecido de la vida pública.

Su caso también ha coincidido con el adiós definitivo a su personaje en La que se avecina, cuyo fallecimiento en pantalla marcó el cierre de una etapa televisiva que había durado más de catorce temporadas.

Alba Benito

Periodista porque uso el teclado para algo más...