Las desgarradoras palabras de la madre de los Gemeliers tras la paliza a sus hijos: "Siguen con vómitos y mareos"
Ambos continúan recuperándose de este suceso
Los Gemeliers en una sesión de fotos. / Europa Press News
Han pasado más de 48 horas desde que Daniel y Jesús Oviedo, más conocido como los Gemeliers, se llevaban un susto horrible que aún mantienen en el cuerpo. La historia se remonta a este fin de semana cuando ambos salían para celebrar su cumpleaños con sus respectivas parejas y amigos por Madrid. Una noche que empezaba por todo lo alto y que acababa en el hospital Gregorio Marañón tras recibir una brutal paliza.
Horas después de conocerse la noticia, era su hermano mayor, Juan Carlos Oviedo, quien daba más detalles al respecto: "Llamé a mis padres que tampoco se habían podido comunicar con ellos. Y ya fue cuando ellos me contestaron y me dijeron que estaban en el hospital. Que estaban todos afectados por la respiración y también en los ojos. Que tenían golpes algunos de ellos y que había pasado ese suceso". "Fueron a por los amigos, después a por la novia de Jesús y ya cuando salió Jesús empezaron a rociarles a todos con un spray de pimienta que les dejó hechos polvo, me llamó mucho la atención el estado en que deja ese producto", añadía.
Ahora ha sido su madre, Eva Morillas, quien ha querido dar el último parte médico: "Enterarte además casi por las noticias, porque no me quisieron decir nada", destacaba primero, apuntando a que sus hijos no quisieron preocuparla, pero que se enteró por los medios. Asimismo, aseguraba que, aunque recibieron el alta tras 12 horas en el hospital, han tenido que volver: "Esta mañana han estado otra vez porque seguían con vómitos y mareos".
Unos insultos que han normalizado... pero que no debería ser así
El pasado domingo, su hermano también denunciaba públicamente la cantidad de veces que sus hermanos han recibido insultos y se ha tenido que quedar callados por el simple hecho de ser famosos. Algo que, cualquiera en su sano juicio, o aguantaría: "Para mí no es la primera vez que escucho las palabras ‘mari…’ o cualquier historia en la puerta de un garito", denunciaba, "Es algo que nadie cuenta porque lo asumen con la fama". Unas palabras que su madre también afirmaba, asegurando que ha sido algo que ha normalizado, aunque reconoce que no debería ser así.