Sonsoles Ónega presenta ‘Llevará tu nombre’, su primera novela tras el Premio Planeta: “Mi gran objetivo es que Mercadona venda libros”
Reconoce que las críticas que recibió por 'Las hijas de la criada' le violentaron el alma

Sonsoles Ónega lanza nueva novela, 'Llevará tu nombre'. / Imagen de Javier Ocaña cedida por Planeta
Sonsoles Ónega ha presentado su nueva novela, Llevará tu nombre, con una comida para la prensa en el histórico Lhardy, coincidiendo su lanzamiento con el Día del cocido, nada más apropiado. Y es que una Premio Planeta como ella consigue que la editorial monte un evento a la altura. Un lugar de reminiscencias clásicas, atrezzo de la época en la que está ambientada su historia, -siglo XIX-, para lograr que los invitados entren en situación y una breve teatralización a cargo de las actrices Belén Alonso y Lucía de la Fuente dando vida a Mada Riva, la protagonista y Vicenta María, la hermana que la da cobijo en la capital cuando tiene que salir huyendo de Comillas.
Y es que, por centrar la cuestión. Llevará tu nombre cuenta la historia de una joven santanderina de buena familia cuya madrastra no puede ni verla e intenta encasquetarle el asesinato de su hermana. La única solución que encuentra su padre es fingir su suicidio y mandarla a Madrid.
Allí sale de la burbuja en la que se había creado y descubre una realidad mucho más dura. Y lo único que tiene claro es que no quiere aprender a servir sino aprender a escribir y así se lo hace saber a la hermana que le da cobijo en su casa de acogido de jóvenes que llegan de distintas provincias. Ella se convierte en la mujer que les enseña a escribir a leer y a quererse a sí mismas. Ella acaba trabajando para Don Gonzalo y demostrando que no por ser mujer tiene que callarse.
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Después del Premio Planeta
Esta novela es la primera que ha escrito Sonsoles tras Las hijas de la criada con la que ganó el prestigioso premio que también generó muchas críticas.
“En el documental de Alejandro Sanz explica el vértigo después de su primer exitazo. Explica que ‘no me abrumó el éxito en sí, porque el éxito se cura con un peeling, me preocupó qué voy a hacer después del éxito. He vendido un millón de copias de su primer exitazo, Pisando fuerte, y estaba realmente asustado porque no sabía qué iba a hacer después de ese éxito y sigo cantando’. El éxito es seguir cantando y seguir escribiendo”, explica sobre la presión de escribir algo tras tanto reconocimiento. Las hijas de la criada, además de convertirse en una adaptación audiovisual alcanzó el millón de lectores.
Logros que no evitaron las críticas. “Se dijeron cosas después de Las hijas de la criada que me violentaron el alma. Jugar con la vocación fue muy doloroso. De alguna manera se cuestionó algo que yo pensaba que era incuestionable que era la vocación. Tú puedes decir, ‘la novela es una mierda’, pero esta, que es un producto, no. Eso me descolocó. Me miré al espejo y dije, ‘ostras, ¿quién soy?”, admite sobre las críticas que recibió tras aquel premio, “me dislocó, me obligó a volver a recuperar mi esencia y cuando me senté otra vez a escribir me planteé si lo que decían fuera era verdad, a ver si no soy escritora. Me trastocó bastante, me descolocó, me desarmó, me desordenó, sobre todo”.
Tiempo para escribir
La vemos por las tardes en la televisión y tiene además x hijos. Aun así, encuentra tiempo para escribir. “Esta novela la he escrito a costa del tiempo de mi novio. Mis editoras dicen que yo he escrito porque soy muy infeliz en el amor, con lo cual creo que esta novela es un milagro porque ahora estoy tremendamente feliz. Me ha costado mucho más escribirla porque me ha costado mucho más recluirme, reconoce.
Y es que tiene claro que “la literatura expulsa a la familia, expulsa a los amigos. Virginia Wolf fue muy lista cuando habló de la habitación propia. Es una habitación propia, con puerta y con llave. Necesitas el silencio que yo reclamo viniendo de un mundo profesional con tanto ruido”.
En esta ocasión se ha puesto una disciplina de trabajo para escribir y ha escrito de siete a once de la mañana de manera metódica desde el puente de diciembre de 2023, al poco de ganar el premio.
Empezó con rabia y con ganas de demostrar que haber ganado ese premio no era una cuestión de casualidad y “a modo de reivindicación de lo que quiero ser de mayor si la salud me lo permite. La salud, la miopía y el dolor de espalda que es lo que tengo hipotecado por escribir”.
Tiene claro que le gustaría envejecer en las pantallas y escribiendo. “Tengo muy claro que trabajo para los demás, es una frase que repito mucho, acompañado de un hashtag, que es lo que se lleva ahora. Sin lectores no hay literatura y sin espectadores no hay televisión, con lo cual, estoy en manos de los demás y eso te da una inseguridad bárbara porque no sabes en qué momento un espectador te va a reducir a la nada con el mando a distancia o un lector va a elegir el libro que está al lado del tuyo en la Casa del Libro. Y eso da mucho vértigo y mucho miedo”, asegura admitiendo que le preocupan mucho las cifras y las audiencias.
Ambientada en el siglo XIX
La novela nos lleva a finales del siglo XIX, una época que la autora considera “fabuloso de primeras veces en un montón de cosas. Citaré solo tres. Primero, en el momento en el que la mujer empieza a descubrir la necesidad de la ilustración y la cultura para salvarse de la pobreza, es el momento de algunas mujeres esplendorosas que todos conocemos como Emilia Pardo Bazán y otras que, por desgracia, han sido ocultadas por la historia con mayúscula, o que han pasado inadvertidas salvo para algunos eruditos que las han estudiado. Un ambiente de mujeres que empiezan a querer sacar la cabeza del pozo en el que estaban con un índice de analfabetismo brutal”.
Pero no es la única razón, en segundo lugar, reconoce que “periodísticamente es un momento apasionante. Surge, nace y viene para quedarse el periodismo de sucesos. Los grandes crímenes noveladas, como el crimen de Fuencarral. Las muertes de las señoras a manos de sus sirvientas están retratadas y narradas por el propio Galdós en los periódicos y luego en libros. Eso está también en esta novela. La crónica social de la que ahora seguimos viviendo en el periodismo en la tele empieza a hacerse en esa época y todo eso me parecía un momento muy atractivo”.
Un buen momento para la literatura
Sonsoles está convencida de que estamos en un momento de resurgimiento “de una intelectualidad muy pegada al gran público que es lo que yo reclamo, por lo que trabajo. Siempre lo digo y a veces sienta fatal, pero soy defensora de los libros de supermercado, me encantan. Mi gran objetivo es que Mercadona venda libros, con perdón de La Casa del Libro. Me encantaría que en las cabeceras de Mercadona hubiera libros, allá el señor Roig”.
No dudaba en mencionar a autores que dan que hablar, centrándose en uno sobre el que se ha hablado mucho en la última semana tanto para bien como para mal. Esos autores “de los que me hablan mis hijos. Mis hijos me han preguntado por David Uclés y no me puede gustar más. Son autores que dividen y provocan opiniones a favor y en contra y que llevan al ciudadano a la librería a comprarlo eso es maravilloso y me encantaría que volviera esa época en la que los programas de televisión estaban llenos de escritores polémicos y faltones”.
Las inquietudes del momento actual
En su novela refleja varios tipos de desigualdades sociales y económicas y des eso, también hay mucho en la sociedad actual. “Vivimos en un momento muy complicado. Socialmente se está ensanchando la grieta de las desigualdades en cosas muy pequeños y en otras muy grandes. En la forma que tiene la gente de vivir hay una grieta en la formación del ciudadano, brutal, que está provocando que la sociedad esté más desinformada que nunca y eso es un peligro tremendo. Significa que habrán ganado los que nos quieren desinformar y, en consecuencia, habrán ganado los extremos que son siempre los que ofrecen soluciones muy sencillas a problemas muy complejos que son los que entiende el ciudadano no ilustrado, no leído, no reflexionado y no profundizado”, reflexionaba.
Reconoce que el periodismo ha perdido mucha influencia, “en parte es culpa nuestra y en parte es culpa de los ciudadanos que han renunciado a comprar un periódico en el mundo del todo gratis, del outlet”.
Ella no acaba de ser polémica ni faltona, pero sí bastante directa y sin problemas para abordar cualquier tema y eso, en los tiempos que corren, se agradece.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...














