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Crítica de The Romantic: Bruno Mars se adentra en los ritmos latinos reivindicando su origen puertorriqueño

El artista ha apostado por mezclar su sonido con géneros como el bolero o la salsa, sin renunciar a su esencia

Bruno Mars anuncia The Romantic Tour

Diez años. Una década sin sacar disco, pero manteniéndose en lo más alto de la industria musical. Literalmente. Pero la espera ha merecido la pena y Bruno Mars ha vuelto por todo lo alto con The Romantic: un LP que, a 27 de febrero, ya podemos decir que es uno de los discos de 2026.

Bruno Mars ha hecho lo que creíamos imposible: reinventar su propio sonido, mezclarlo con géneros que no pensábamos escuchar en su voz, sin perder ni una pizca de su esencia. Porque escuchar a Bruno explorando sonidos latinos, sinceramente, no estaba dentro de nuestra quiniela de 2026. Y mira que Lady Gaga cantando Die With a Smile versión salsa en la Super Bowl podría haber sido una pista.

Porque Bruno, además de ser uno de los músicos más importantes de su generación, es un genio y un hit maker de manual. Sabe, antes que nadie, hacia dónde van los ritmos. Y, aunque no es el primer artista anglo en mezclar el pop con la samba, el mambo o el son cubano, sí que es de los pocos que lo hacen de manera orgánica, integrándolo en su forma de cantar. No queda impostado. Y en tiempos donde, como dice Bad Bunny en El Apagón, "todos quieren ser latinos", Bruno Mars no se disfraza de ello, sino que estudia los géneros y los lleva a su terreno. Y es que en su sangre corre sangre puertorriqueña por parte paterna. Su padre, Peter Hernández, fue, de hecho, quien le empezó a llamar Bruno. Eso sí, el artista no habla español y sus referencias musicales han estado ligadas a la historia musical estadounidense. Pero lleva por bandera su "Hernández" en el apellido.

El Romántico de Bruno Mars

Desde que suenan los primeros acordes de Risk It All, queda claro que ha construido un universo propio: trompetas, guitarra española y esa vibra de telenovela ochentera en el mejor sentido. Es una bienvenida teatral, casi cinematográfica, que prepara el terreno para todo lo que viene después. Un a canción que podría aparecer en un musical disney y que funciona como tal. Porque Risk It All te envuelve y te invita a que te quedes la próxima media hora pegado al reproductor. Spoiler: lo consigue.

Con Cha Cha Cha, Bruno se mete de lleno en el son cubano y el chachachá, pero lo agita con destellos disco de los 70. Luego, cuando ya estás dentro de este universo, aparece I Just Might, ese trampantojo funk que fue el primer single y que recuerda al Bruno más clásico, como si guiñara el ojo a su pasado antes de seguir explorando. Porque sí, I Just Might, a pesar de ser el single con el que estrena esta era, quizá es el que menos la representa sonoramente.

La intensidad emocional sube en God Was Showing Off, donde un "Hallelujah" conecta con la energía de Uptown Funk, pero desde una madurez que no tenía hace una década. Y es que ahora está "agradecido" y "bendecido" por el amor de esa persona a la que una década antes le cantaba por la calle. Pero también una forma de agradecer musicalmente a todos sus fans, quien llevan casi dos décadas pegados a su música.

Bruno siempre ha tenido un lado pícaro, pero en Why You Wanna Fight? directamente se declara: teclados suaves, susurros sugerentes y una calidez que derrite. Si buscaramos en una enciclopedia cómo suena una canción para hacer el amor, aparecería esta. Es la cama en forma de corazón de los sims en música.

Aunque el homenaje más evidente a esos ritmos latinos llega directamente en Something Serious. Es escucharla y sentir ese eco de Tito Puente, esa esencia de Oye Cómo Va, transformada por Bruno en un tema que pide levantarse, mover la cadera y dejarse llevar. De hecho, no es casualidad que mencionemos a Tito Puente. Y es que el artista popularizó en todo el mundo el mambo entre los 60 y los 70. Unas décadas a las que a Bruno Mars le encanta homenajear musicalmente.

Pero The Romantic también sabe bajar revoluciones. Nothing Left es una balada preciosa, íntima, rematada por un solo de guitarra eléctrica que brilla con fuerza propia. Y, como buen romántico cinematográfico, Bruno cierra con Dance With Me, una balada pop que evoca a Marvin Gaye y funciona como la moraleja final: “la música es divertida en el amor”. No lo dice, lo celebra.

Un clásico instantáneo

Con apenas nueve temas y 33 minutos, el disco fluye como una película romántica: seductora, nostálgica y, sí, bastante juguetona. Un proyecto donde los instrumentos son los verdaderos protagonistas y donde Bruno demuestra que puede moverse entre géneros con una facilidad que parece sacada de otro mundo.

The Romantic es el regreso de un artista que realmente nunca se ha ido (los temas más escuchados de 2025, Apt y Die With a Smile son suyos junto a Rosé y Lady Gaga). Bruno Mars se convierte aquí en un puente musical entre géneros, en un amante del funk y en un embajador involuntario de la explosión latina. Quizá la guinda de que la industria musical latina no solo ha tocado techo, sino que lo ha roto. Un álbum cálido, elegante y divertido que demuestra que, cuando vuelve, lo hace para hacer historia. Y este año, sin duda, ya tiene dueño. Ahora solo nos queda esperar para poder verlo en directo en The Romantic Tour el próximo 10 de julio.

Alberto Palao

Periodista musical especializado en pop. Graduado...