Una miniserie que incomoda: cómo DTF: St. Louis retrata el desencanto de la mediana edad
La ficción está disponible desde el 2 de marzo en HBO Max
Los actores, Jason Bateman y David Harbour, en la serie 'DTF St. Louis'. / T ROWDEN
Tras el reciente final de El caballero de los siete reinos y con Industry encarando su recta final, HBO renueva su apuesta dominical con una propuesta que se aparta de la épica y las altas finanzas para adentrarse en terrenos mucho más incómodos desde este 2 de marzo. DTF: St. Louis llega como una miniserie que combina suspense, comedia negra y disección emocional de personajes atrapados en la monotonía.
DTF St. Louis | Tráiler | HBO Max
La historia se instala en un entorno suburbano reconocible y, desde ahí, construye un relato donde la insatisfacción personal actúa como detonante de una cadena de errores.
El reparto de DTF St. Louis
El creador Steve Conrad, responsable de la aclamada Patriot, vuelve a explorar figuras masculinas desconectadas de su entorno. Clark, interpretado por Jason Bateman, es el rostro del tiempo en una televisión local de Misuri. Vive con la sensación de que su matrimonio se ha convertido en una coreografía mal sincronizada: apenas coincide con su esposa y el desgaste es evidente.
Su compañero de trabajo, Floyd, al que da vida David Harbour, traduce sus intervenciones a lengua de signos. También él arrastra frustraciones: problemas de autoestima, tensiones familiares y un matrimonio que se ha enfriado. Su mujer, Carol (Linda Cardellini), equilibra su empleo como contable en Purina con un segundo trabajo como árbitra deportiva.
De la aventura al crimen
El punto de partida parece ligero: Clark decide registrarse en una aplicación pensada para relaciones extramatrimoniales. Sin embargo, la serie gira pronto hacia territorios más oscuros. Sale a la luz una antigua relación entre Clark y Carol, y la narración se articula en torno a la muerte sospechosa de Floyd, hallado en unas instalaciones abandonadas.
Como manda la tradición actual del thriller televisivo, entra en juego una investigación policial encabezada por el personaje de Richard Jenkins, acompañado por una joven agente interpretada por Joy Sunday.
Desde Ozark, Jason Bateman es fiel a su arquetipo
Bateman, conocido por su trabajo en Ozark, vuelve a encarnar a un hombre aparentemente común que esconde zonas sombrías. Él mismo ha reflexionado sobre ese patrón: "No soy consciente de estar repitiéndome", comenta. Y añade: "Al haber sido bendecido o maldecido con el físico que tengo, siempre haré papeles de vecino de al lado, y es siempre interesante cuando esa clase de hombre, alguien así de normal, se dedica a hacer cosas extrañas por detrás de la cortina".
Más allá del enigma criminal, la miniserie funciona como retrato generacional. Son personajes vulnerables que buscan ampliar los márgenes de una vida que sienten demasiado estrecha. Bateman lo resume así: "solo es gente dulce y vulnerable que está tratando de hacerse con un pedazo de vida más grande que el que le ha tocado".
Con su mezcla de ironía, tensión y melancolía suburbana, ‘DTF: St. Louis’ se perfila como una de las apuestas más incómodas y comentadas de la temporada.
Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación...Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí el jazz y la producción musical. Desde entonces estudio danza clásica, piano y lenguaje musical. He pasado por Vogue, New Rock, Cadena Dial y ahora finjo saber en LOS40. Sigo buscando al sucesor de Quincy Jones.