Muere Andrew Gunn, el creador de series como Cruella y Freaky Friday a los 58 años
El productor ha fallecido tras una lucha contra la ELA

Andrew Gunn en la premiere de 'Freaky Friday' / Albert L. Ortega
Andrew Gunn, uno de los productores más influyentes del cine familiar de Disney en las últimas dos décadas, ha fallecido a los 58 años en su casa de Toronto a causa de complicaciones derivadas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad que le fue diagnosticada en 2024. La noticia fue confirmada por su familia, dejando al mundo del cine huérfano de un creador clave en la evolución del género live action para todos los públicos.
Nacido en Toronto en 1967, Gunn desarrolló una relación especialmente estrecha con Disney, donde firmó un acuerdo de prioridad que le permitió producir algunos de los títulos más emblemáticos de la compañía durante los años 2000 y 2010. Entre sus trabajos destacan Freaky Friday (2003), Sky High (2005), The Haunted Mansion (2003), The Country Bears (2002), Race to Witch Mountain (2009), Bedtime Stories (2008) y, más recientemente, Cruella (2021), que contribuyó a revitalizar las adaptaciones en acción real del estudio.
Un legado que siempre lo unirá a Disney
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Uno de los proyectos más determinantes de su carrera fue Freaky Friday, una producción que enfrentó dificultades iniciales tras la caída del primer reparto. Gunn defendió la combinación de Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan, una apuesta que terminó convirtiéndose en un éxito comercial y crítico, llegando incluso a otorgar a Curtis una nominación al Globo de Oro. Su capacidad para detectar talento y reorientar proyectos bajo presión consolidó su reputación en Hollywood.
En 2025 volvió a reunir al dúo protagonista en Freakier Friday, una secuela que tuvo un significado profundamente personal para él, ya que trabajó junto a sus dos hijos, Isabelle y Connor, en el equipo técnico. En diversas entrevistas, Gunn afirmó que compartir ese rodaje con su familia había sido una de las experiencias más especiales de su vida profesional.
Además de su labor como productor, Gunn dejó un importante legado como impulsor de nuevos talentos. En 2001, creó el Disney Writers Program, una iniciativa que permitió descubrir y formar a guionistas emergentes que posteriormente firmarían grandes producciones. Entre ellos figuran David Berenbaum o Matt Lopez, quienes han reconocido públicamente la influencia de Gunn en sus carreras.
Gunn estaba casado con Jane Bellamy Gunn y deja a sus hijos, además de su madre y sus hermanos. Su fallecimiento supone una pérdida significativa para la industria del entretenimiento familiar, donde su visión, su sensibilidad creativa y su compromiso con el cine accesible y honesto marcaron a generaciones completas de espectadores.












