El pasado de Omar Courtz que lo alejaba de la música y que pocos habían descubierto... hasta ahora
El artista puertorriqueño iba a tomar otro camino antes de adentrarse en la música

Omar Courtz, artista puertorriqueño / TNR Public Relations
Antes de que su nombre empezara a sonar en playlists y escenarios de todo el mundo, Omar Courtz ya corría con fuerza hacia otro tipo de meta —nunca mejor dicho—. La historia de su pasado es desconocida por muchos y lejos del imaginario de quienes escuchan sus canciones. Omar Courtz no vivía soñando con la música, sino que se cruzó en su camino y lo desvió del que él estaba tomando.
Mucho antes del trap y de las colaboraciones con referentes del género urbano, el puertorriqueño vivió una etapa deportiva intensa que marcó profundamente su manera de entender el esfuerzo, la disciplina y la constancia. Esa faceta revela un pasado en el que las pistas de atletismo fueron su primera gran pasión.
Omar nació en Carolina (Puerto Rico) en 1997, y desde muy joven encontró en el deporte una vía natural para gastar su energía competitiva durante la adolescencia. Su talento fue tan destacado que llegó a convertirse en medallista dentro de la Liga Atlética Interuniversitaria. Esta progresión lo dejó a las puertas de un logro que pocos atletas alcanzan: formar parte del equipo nacional de Puerto Rico. Aunque finalmente no dio ese salto, se quedó a poco de conseguirlo.
LOS40 Urban
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Ese rendimiento le abrió una oportunidad decisiva: una beca universitaria para estudiar Ingeniería Mecánica en la Universidad Interamericana. Más allá del apoyo económico, el atleta descubrió que su identidad se basaba en dos grandes pasiones: la música y el deporte. Mientras cumplía con su compromiso atlético en la universidad, continuaba encontrando espacios para componer, grabar demos y soñar con escenarios.
No cabe duda de que quienes lo conocieron en esa etapa recuerdan su constancia, asistiendo a entrenamientos exigentes y rutinas marcadas. Precisamente, esto le ha ayudado a consolidarse como uno de los artistas más sonados del género urbano, rigiéndose por una ética de trabajo y constancia muy marcada.
Pero eso no es todo. Su historia deportiva también tiene una faceta menos visible. Mientras conseguía esos logros deportivos, Omar atravesó momentos familiares complicados. Él mismo ha contado cómo ese periodo coincidió con el momento en que se fue de su casa y empezó a vivir en la de algunos amigos. La música y el deporte le salvaron.
Aunque finalmente decidió dejar atrás la pista para dedicarse de lleno a la música, la realidad es que su etapa como atleta no fue un simple capítulo. Fue, como mencionamos en líneas anteriores, la base que le enseñó a competir, pero también a no darse por vencido. Él cambió los spikes por micrófonos, las pistas por estudios de grabación y los torneos por giras, pero la esencia sigue intacta.

Laura Coca
Redactora de LOS40 y LOS40 Urban. Di el salto a la capital (echando un poquito mucho de menos la playa)...












